Ali y Nino (3)

  03 Octubre 2017

Entre romance e historia, sin ser una obra maestra

ali and nino-1Ali y Nino es una película ambientada a principios del siglo XX que intenta ser más actual que muchas que hablan de historia contemporánea. Una historia de amor entre fronteras y política es la de Ali Khan y Nino Kipiani, él musulmán y ella cristiana aristocrática de Georgia. Su relación nace en Bakú, la cosmopolita capital de Azerbaiyán, fuente de petróleo.

Conforme vayan luchando por casarse y por su amor, a pesar de las diferencias de religión y del difícil consentimiento de los padres, así se va complicando la situación política y económica del país con la llegada de la primera guerra mundial y la amenaza rusa de conquistar el país.

Asif Kapadia, director del documental Amy, realiza técnicamente un estupendo recorrido en la vida de dos amantes, con una fotografía impecable de unos paisajes cautivadores, unido al interés por el vestuario y los detalles culturales de aquella época.

Sin embargo, la película no llega a alcanzar la empatía con los personajes, manteniendo una cierta distancia emotiva con el público. La caracterización de los personajes, de hecho, no es íntegra ni constante: lo que falta es un crescendo no solo expresivo de los protagonistas, sino de la intensidad de los acontecimientos que se desarrollan uno a uno. Es como si los personajes no consiguieran transmitir al público toda la fuerza que, por otro lado, los eventos de sus vidas demuestran tener.

El trabajo de Asif Kapadia ha sido el de un atento observador, realizando una verdadera representación de los hechos históricos sobre la independencia de Azerbaiyán, que finalmente la obtuvo en 1991, después de una fuerte ocupación por parte de la Rusia. En este sentido, y como cine histórico, la película es un verdadero homenaje al país y a lo que pasó en esa época, ayudado por el hecho de que se haya basado en la novela homónima de Kurban Said que le ha permitido seguir históricamente los acontecimientos que se producían en aquella época.

El guion, por tanto, está bien escrito y se plantean preguntas muy interesantes e importantes, como el hecho de que si Azerbaiyán es asiática o europea, o si el amor hacia las propias costumbres o la propia cultura puede de alguna forma determinar un cambio real o puede ser más importante que al amor hacia una persona.

Todo lo que históricamente esta película se plantea se expone perfectamente con las maravillosas fotografía y estética utilizadas. Sin embargo, como ya hemos dicho, los acontecimientos son representados a una cierta distancia emotiva: aunque haya dolor, amor, sentimientos, estos no se profundizan y se quedan en una especie de límite más allá del cual no llega.

Es como si faltara involucrarse más intensamente, esa mágica conexión entre el público y los protagonistas. ¿Por qué pasa esto? Posiblemente, el director no ha querido “dramatizar” demasiado la historia y dejarla convertida en una especie de relato, casi como si fuera contado a unos niños. Esta forma de “cuento”, convierte la película algo poco real y casi de fantasía, aunque haya sido un momento muy duro para el país en cuestión.

Sin embargo, a pesar de que nos pueda encantar o no la forma en la que todo esto se “escriba”, desafortunadamente esta distancia que se crea no favorece el pleno involucramiento y hace del filme como algo “inacabado” o, por lo menos, no desarrollado del todo.

Llegados a ese punto, lo que gana no es ni el drama épico ni el romance, ya que cada aspecto desea en un cierto modo absorber la fuerza del otro, sin que ninguno, al final, adquiera la importancia que merece, dejando, entonces, la película en un buen trabajo pero no excepcional y, por tanto, no podemos considerarla en absoluto una obra maestra, aunque tuviera todos los requisitos previos para serlo.

Sin embargo, como la temática es poco conocida, es interesante ver una película que nos muestra una situación histórica de la que somos muy poco conscientes y conocedores.

Escribe Serena Russo

ali and nino-3