JOE STRUMMER, VIDA Y MUERTE DE UN CANTANTE (3)

  15 Abril 2008
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Título original: Joe Strummer: The future Is unwritten
País, año: Irlanda - Gran Bretaña, 2006
Dirección: Julien Temple
Producción: Amanda Temple, Alan Moloney y Anna Campeau
Pr. ejecutivo: Jeremy Thomas
Fotografía: Ben Cole
Música: The Clash
Montaje: Niven Howie, Mark Reynolds y Tobias Zaldua
Intérpretes:

Steve Buscemi,  Johnny Depp,  John Cusack,  Joe Strummer,  Bono,  Peter Cushing,  Matt Dillon

Duración: 123 minutos
Distribuidora: Avalon
Estreno: 4 abril 2008

Retrato íntimo
Escribe Luis Tormo

En Lawrence de Arabia, en la primera escena asistíamos a la muerte del personaje que encarnaba Peter O’Toole, a continuación la película retrocedía en el tiempo y a lo largo de su extenso metraje se insistía en una idea fundamental de ese personaje: “nada está escrito”. Así, frente a la creencia de los árabes que lo rodean, Lawrence, mediante las proezas que realizaba iba demostrando que no dependemos del destino (aunque desde el principio sabemos que ha muerto en un accidente con la motocicleta fruto quizá de ese destino).

joestrummer1.jpgEn Joe Strummer, vida y muerte de un cantante, al igual que en la película de David Lean, también nos enteramos de la muerte del ex-líder de The Clash al principio del filme por una noticia que se oye en la radio. Luego, el resto de la película es la muestra de cómo una persona se resiste a que su futuro está marcado por el destino que le ha tocado vivir: “el futuro no está escrito” (es un subtítulo para el filme mucho más adecuado que la traducción española) y son las últimas palabras que se oyen en la película, y lo que vamos a ver es el ansia de alguien que se resiste a estar a merced de lo que el destino le ha deparado (la pertenencia a The Clash).

Obviamente, las dos películas no tienen conexión, pero ejemplifican el deseo de un personaje por escribir su propia historia, por dictar su propio destino, a pesar de los innumerables obstáculos.

En 1976, The Clash, siguiendo la línea marcada por los Sex Pistols, fue uno de los puntales del movimiento punk, corriente musical que entre el año 1976 y 1977 emergió en la ciudad de Londres, a mitad camino entre lo musical y lo social. Caracterizados por una actitud iconoclasta tanto en lo musical como en lo personal, rechazaban toda la música anterior (encarnada por los Beatles, Rolling Stones y demás estrellas pop) por considerarla adocenada y absorbida por el sistema. El punk proponía volver a los orígenes y, bajo la premisa de que cualquiera podía hacer música, crecieron infinidad de grupos de existencia efímera.

joestrummer3.jpgA los tres años, el movimiento, por su propia concepción, estaba muerto y de la diáspora punk surgieron innumerables corrientes musicales y cierta conciencia de que el rock debía ser fiel a sus orígenes. La música que Joe Strummer y el núcleo principal de la banda (Mick Jones, Paul Simonon y Topper Headon) crearon entre 1977 y 1982 (aunque Strummer aun alargó el grupo hasta 1985 con otros componentes) definió para siempre la historia de The Clash y, lo que es más importante, a sus propios componentes.

Y lo que Julien Temple ha intentado reflejar en este documental es la angustia y la contradicción que supone para un artista que quiere expresar su visión del mundo (las letras de The Clash siempre eran muy politizadas, claramente de izquierdas y, sobre todo, trabajadas) el verse asociado a lo largo de toda su vida a un momento que, aunque importante y grande, no es más que eso, un momento en la trayectoria de una persona. Joe Strummer, vida y muerte de un cantante, muestra la lucha entre el hombre nacido John Mellor y el personaje apodado Joe Strummer, figura del pop.

A lo largo de dos horas asistimos a este planteamiento en el que Julien Temple se apoya desarrollando dos líneas narrativas. Primero, tenemos la inclusión de numerosos documentos tanto visuales como gráficos: películas caseras, fotografías, fragmentos de películas de los 60, documentales de la época, imágenes de la trayectoria del grupo (desde conciertos a entrevistas). Y segundo, las opiniones de todas aquellas personas que han formado parte del entorno de Joe (miembros de la banda, amigos, conocidos, compañeros, profesionales) o personas relevantes que se han visto influenciadas por la trayectoria del grupo (Bono, Johnny Deep, John Cusack) filmadas mientras hablan frente a una fogata, fogata que aparece en diferentes partes del mundo (incluida Granada). El hecho de utilizar conversaciones frente al fuego es doblemente significativo pues a Joe Strummer le encantaba desde que descubrió ese ritual de reunirse frente al fuego, pero también es importante pues esas hogueras recuerdan el espíritu hippie (un lugar tranquilo para la conversación de un grupo de gente con sus guitarras, etc), justo lo contrario del espíritu punk, con lo cual se está insistiendo en esa necesidad de huir del pasado, de contraponer el ruido del punk a la suavidad de la conversación.

joestrummer2.jpgAsí, fruto de esta combinación se va asistiendo a toda la vida de Joe Strummer desde su nacimiento e infancia (que pasa por diferentes países, pues su padre era diplomático), pasando por sus años de adolescencia, juventud y los primeros pasos en la música, hasta llegar al nacimiento de The Clash. Pero el filme no se detiene aquí, continúa siguiendo al cantante de la banda en la década siguiente, fundamentalmente en esa etapa oscura que siguió a los tiempos de gloria, en los que Joe prácticamente desapareció bajo la sombra del grupo del que había formado parte.

Y este es el aspecto más interesante del documental, pues es ahí donde asistimos al empeño de Joe por liberarse del personaje creado en The Clash. Además, JulienTemple, consciente de que la trayectoria del grupo es de sobra conocida, no insiste demasiado en analizar lo que supuso el grupo (su clara adscripción a la izquierda en un momento donde los grupos no se definían más allá de una supuesta anarquía), ni las contradicciones que supusieron que nacidos bajo el amparo de la etiqueta punk acabaran convertidos en aquello que odiaban y que no era otra cosa que su absorción por parte de la industria musical (sacar discos, giras, promoción) lo que hizo que The Clash, finalmente, no pudiera escapar a los tópicos del rock.

Por lo tanto, el filme concede el tiempo necesario para mostrar esa trayectoria posterior y los diferentes intentos por encontrar una identidad propia a través de su vida familiar y de los diferentes trabajos que desempeñó (actor, autor de diferentes bandas sonoras, pinchadiscos, cantante en una gira de The Pogues) hasta llegar a lo que parecía el momento adecuado con la formación de Joe & The Mescaleros, nueva banda con la que consiguió de nuevo realizarse musicalmente, ya no de una manera tan mayoritaria como en su primera etapa, pero quizá sí mas reconfortante. Y el filme termina con lo que parecía el inicio de una nueva etapa, que al final resultó ser la última y con las palabras de Strummer que sobre las imágenes recuerdan que podemos ser lo que queramos.

El filme de Temple puede ser que deje insatisfechos a los que esperen un análisis de lo que supuso The Clash y el punk, pero sinceramente creo que la película apunta hacia el sentido que hemos intentado explicar anteriormente, además todo lo que tenía que decir sobre el fenómeno punk ya lo expresó en su filme The filth and the fury (sobre el fenómeno Sex Pistols).

Por el contrario, Joe Strumer, vida y muerte de un cantante puede llegar incluso a aquellos que no conozcan o que ni siquiera les importe la música The Clash, pero les apetezca ver las entrañas de un personaje real y disfruten del trabajo de montaje de imágenes y música de un auténtico especialista como es Temple.

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