El día más feliz en la vida de Olli Maki (3)

  10 Febrero 2017

En blanco y negro

olli-maki-1Y con la intencionalidad de que los espectadores veamos cómo interiores y exteriores tienen la peculiaridad de sernos muy conocidos, hasta familiares, donde nuestras vivencias ahí sí que podían desarrollarse. No dudamos que su director, y coguionista, Juho Kuosmanen, ha pensado y plasmado esta singular película de esa manera, dando una versión más de acuerdo con una época, y unas circunstancias, que marcaron a varias generaciones.

Y así es como vamos asistiendo al devenir y las búsquedas de Olli Maki, natural y eficazmente incorporado por Jarkko Lahti, en su transversal camino para hacerse con el título mundial de campeón de los pesos pluma, en el verano de 1962.

La acción va desde la campiña finlandesa hasta Helsinki, con sus luces y sus gentes, y donde todos le dicen que debe perder unos kilitos, entrenarse mucho, y no preocuparse, por supuesto, de ninguna otra cosa. Olli lo intenta, hasta con buen sentido del humor, y se adapta a los entrenamientos mejor de lo que suponía.

Nos percatamos que Olli Maki va buscando, no conscientemente, ni nada parecido, ese día donde manifiestamente se sienta realizado. Y que pueda decir, a quienes lo animan, que es feliz.

Aunque también sabemos, por las formas y expresiones de Olli, que eso de la felicidad llega cuando menos uno la espera, o cuando ya estamos al borde de un precipicio, bien sea natural, humano o mental. Depende, claro, de la actitud que cada uno ponga en el empeño.

Fotografiada con una técnica propia de los años sesenta —un sobresaliente para J. P. Passi— y esa tendencia a las gradaciones que las distancias proporcionan, se nos hace todo no sólo familiar, como ya apuntamos, sino que parece rodada en dichos años, porque sintetiza esa luz, como lejana, que un día nos cautivó y envolvió.

Kuosmanen, nacido en 1979, consiguió el reconocimiento mundial al ser considerada El día más feliz en la vida de Olli Maki la mejor película en el Festival de Cine de Cannes, sección Un certain regard, en 2016; recibiendo después otros galardones, como el Discovery de los premios europeos. Estudió en la Universidad de Aalto, se graduó en 2014, donde presentó su película Los vendedores de la pintura, de la que es guionista, como en la que nos ocupa.

Volviendo a eso de la felicidad, ¿cuál puede ser nuestro día más feliz? Sí, depende de tantas circunstancias, comentaría Olli Maki, que podríamos sintetizarlo en aquel momento donde cuerpo, mente, espíritu, se encuentren tan unidos que son uno, dando así lugar a que el adjetivo superlativo hago acto de presencia y propiciando el instante irrepetible que nos cautiva y que ya no se irá nunca de nuestra vida.

En su caso puede ser mientras entrena o cuando se da cuenta que se ha enamorado de Raija. En cualquiera de ambos casos predomina cómo Olli se siente, es decir que incluso la mezcla de ambos podría ser la mejor respuesta. Que no quede de todo claro en las imágenes que configuran su vida y entorno es mérito de Kuosmanen, Jarkko Lahti y los graduales tonos que nos muestra el blanco y negro.

El día más feliz en la vida de Olli Maki debe ser visionada tanto por sus méritos propios, que son muchos, como por el aliento que trasfiere a todos los que nos empeñamos en saber algo más de la vida y sus circunstancias, entre las que se cuenta, lógicamente, la necesidad de ser feliz…

Y, perdón por la reiteración, aunque sea en blanco y negro.

Escribe Carlos Losada

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