LUZ SILENCIOSA (3)

  05 Abril 2008
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Título original: Stellet licht
País, año: México - Francia - Holanda - Alemania, 2007
Dirección: Carlos Reygadas
Producción: Luisa Banco, Fernanda de la Peza y Marcia Seetman
Guión: Carlos Reygadas
Fotografía: Alexis Zabe
Sonido: Raúl Locatelli
Montaje: Natalia López
Intérpretes:

Elizabeth Fehr,  Jacobo Klassen,  Maria Pankratz,  Miriam Toews,  Cornelio Wall,  Peter Wall

Duración: 142 minutos
Distribuidora: Golem
Estreno: 22 febrero 2008

Expiación, muerte y resurrección en Chihuahua
Escribe José Luis Barrera

Es Luz silenciosa una película rara, insólita y por ello, difícil. Necesita de la colaboración, por no decir entusiasmo, del espectador: sin duda, si éste es cinéfilo, sabrá apreciar la rareza y también la belleza de este filme porque inevitablemente le recordará al gran filme Ordet, La palabra, luzsilenciosa1.jpgde Dreyer, con el que guarda además de similitudes temáticas cierto estilismo estético. También recuerda al filme de la secta amish, Único testigo de Peter Weir.

Extrañeza causa además como propuesta cinematográfica en un panorama donde el cine parece hecho para descreídos e indiferentes, y donde el hecho religioso se trata como un suceso propio de la histeria o mezclado con efectos paranormales y de ciencia ficción.

El argumento de Luz silenciosa es de una gran sencillez y casi parece una parábola evangélica: un padre de familia menonita está luzsilenciosa3.jpgcometiendo adulterio; su dilema moral se resolverá con la renuncia al amor y se premiará con el portentoso milagro de una vida resucitada como un símbolo del nuevo nacimiento del amor.

Su director es Carlos Reygadas, cineasta mexicano con una especie de vocación de suicida cinematográfico, que tiene en su haber otras dos rarezas de parecida y perturbadora índole: Japón y Batalla en el cielo. Hombre empapado de la cinematografía clásica, su cine intenta intranquilizar, perturbar y provocar al espectador. La propuesta que en este filme hace es un reto a la misma inteligencia lógica del espectador, pero no al devenir lógico del relato y de su significado.

El mismo ámbito donde se desarrolla la película ya es en sí insólito: una extraña comunidad de menonitas, aislada voluntariamente del mundo civilizado. Los menonitas son una rama segregada de los anabaptistas (que rechazaban el bautismo de niños, por lo que de adultos hay que bautizarse de nuevo), cuya fundación la llevó a cabo Menno Simons (1496-1561), holandés de Frisia, que codifica la doctrina luzsilenciosa2.jpgincorporándole un pacifismo radical. Hablan alemán y las comunidades de vida más radical rechazan cualquier invento tecnológico de los que hoy nosotros no podemos ni prescindir. (La comunidad de menonitas del filme no es tan radical, utilizan coche y radio, por ejemplo; está asentada en el Estado de Chihuahua, al norte de México, donde hay asentados unos 100.000 de ellos.)

Luz silenciosa está montada, siguiendo una narración, mas que pausada, con orden, continuidad y ritmo que da en sí la clave de su propio mensaje: la expiación y muerte a un pecado conduce al milagro de una nueva vida, de una resurrección.

Planificada de un modo monocorde: planos frontales con composición simétrica e imagen con lentísimos travellings de acercamiento y conjunción íntima de esta con el sonido (escúchese el sonido del agua en la alberca o en lluvia). Uno puede recordar las secuencias que transcurren en una serena continuidad: el amanecer, el desayuno, la conversación con el amigo en el taller, el baño de toda la familia en la alberca, la escena de la carretera bajo la lluvia, hasta llegar a la insólita y retadora secuencia de la resurrección: toda una sacudida para muchas posiciones agnósticas.

El filme está además enmarcado en dos secuencias que de por sí ponen a prueba la paciencia del mismo espectador: con el cielo estrellado se abre y cierra. Al principio con la luz del lento amanecer que abre el día y al final con el lubricán que da paso a las estrellas nocturnas.

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