MATAHARIS (3)

  26 Febrero 2008
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Título original: Mataharis
País, año: España, 2007
Dirección: Icíar Bollaín
Intérpretes: Najwa Nimri, Tristán Ulloa, María Vázquez, Diego Martín, Nuria González, Antonio de la Torre, Fernando Cayo
Guión: Icíar Bollaín, Tatiana Rodríguez,
Producción: La Iguana, Sogecine
Fotografía: Kiko de la Rica
Música Lucio Godoy
Montaje: Ángel Hernández Zoido
Duración: 95 minutos

Tres mujeres que se investigan a sí mismas
Escribe María Sánchez González

El último largometraje de Icíar Bollaín recoge las vivencias de tres mujeres, Inés (María Vázquez), Eva (Najwa Nimri) y Carmen (Nuria González) que comparten, además de su trabajo como detectives en una agencia madrileña, el hecho de sentirse solas y faltas de cariño en un universo en el que compaginar vida laboral, maternidad o vida en pareja no es fácil.

mataharis1.jpgEmpleando un lenguaje narrativo que, más que mostrar, sugiere, la directora da pistas acerca de distintas disyuntivas a las que tienen que enfrentarse estas mujeres, cuya situación irónica está contenida en el propio título de la cinta.

En tres etapas vitales (soltera, madre reciente y vieja esposa) y profesionales distintas (el entusiasmo y la pasión de los comienzos, el afán de superación en el ecuador de la carrera y el sosiego y buenhacer de la experiencia), les une un nexo común: el hecho de verse obligadas, por distintas circunstancias, a investigar en torno a su propia vida y a las personas que las rodean.

A partir de aquí, el descubrimiento de una realidad que no siempre es fácil: el modo en que en ocasiones hay que renunciar a la ética para llegar alto o escoger entre lo personal y lo profesional, o el cómo una persona con la que se ha convivido durante años se nos puede revelar como un extraño, bien por vivir ajeno a nuestra existencia, bien porque no conocemos parte de la suya.

Situaciones que, hasta el momento, estaban habituadas a vivir en tercera persona y a observar a través de las cámaras o los micrófonos de la agencia, pero no en carne propia. Y situaciones que, por otro lado, aunque parten de tópicos de folletín, resultan creíbles y originales por varias razones.

mataharis3.jpgEn primer lugar, por el modo en el que están construidos los personajes y por la interpretación de las actrices principales y del resto.

En este sentido, los personajes masculinos, aunque en un aparente segundo plano, no dejan de ser menos interesantes. Especialmente el que encarna Tristán Ulloa (recientemente nominado, por este papel, a los premios Goya 2008), en el que queda patente la decisión de la directora de no posicionarse hacia ninguna parte ni mostrar, en ningún momento, culpables.

Así, ni el padre es culpable de haber tenido, antes de su matrimonio, un hijo, ni el marido ausente de ignorar a su esposa, ni tampoco los propios empresarios que velan por sus intereses en el caso de las subcontratas y despidos de la factoría investigada (un caso, por cierto, a través del cual introduce una problemática social relevante), aunque ello suponga poner en entredicho puestos de trabajo. Más bien puede decirse que busca la empatía del espectador y consigue situarlo en el lugar de cada uno de los personajes y llegar a comprender sus actuaciones.

En segundo lugar, la naturalidad y sencillez de los diálogos aportan también, como en trabajos anteriores, solvencia al guión. No sólo en las historias principales sino en las tramas de los clientes que pasan por la agencia a lo largo del metraje. Distintas situaciones a las que cualquiera (no sólo las propias protagonistas) puede tener que enfrentarse a lo largo de la vida, desde descubrir que tu pareja te es infiel hasta buscar a un ser querido al que le perdiste la pista en el pasado. Aunque a priori puedan parecer historias típicas de serial o reality show televisivo, la cercanía y humanidad con la que se nos presentan los personajes y, sobre todo, estos diálogos, consiguen además tocar la fibra sensible del espectador.

El caso del fotógrafo de bodas (interpretado magistralmente por Antonio de la Torre) engañado por su mujer y su socio, por ejemplo, nos lleva a vivir una de las escenas más dulces y, a la vez, tristes de la película, a cargo de éste y Nuria González. O la historia del anciano del pueblo que busca a un antiguo amor de juventud con quien compartir sus últimos días, cuyas entrañables palabras arrancan una de las pocas sonrisas de Eva que vemos en la cinta.

mataharis2.jpgVolviendo a la trama de las protagonistas, como aspecto negativo, quizás falta conexión, más allá de lo puramente emocional, entre la historia de las tres mujeres. Como también, del mismo modo que la acontece alrededor de Eva, la mediana de las tres, es, a mi entender, la más conseguida, no sólo por la propia naturaleza del conflicto entre el matrimonio y el modo en que ambos se enfrentan al mismo, sino también a nivel interpretativo, las otras dos dejan, sin embargo, que desear, por estar peor definidas (la de la mayor) o por su desenlace abocado y poco realista (la de la más joven).

Un desenlace que, al fin y al cabo, mantiene como tema de trasfondo, más allá del juego de detectives de estas mataharis, la necesidad de toda persona de reconducir su vida y de tomar decisiones que a veces pueden resultar, volviendo de nuevo al título, irónicas.