El alucinante mundo de Norman (3)

  20 Diciembre 2012 Agárrame esos zombis 

el-alucinante-mundo-de-norman-1Laika Entertainment es una productora de cine de reciente creación especializada en la llamada animación stop-motion (técnica que consiste en aparentar el movimiento de objetos estáticos por medio de una serie de imágenes fijas sucesivas). En un principio puede parecer una osadía lanzar al mercado una serie de trabajos que se alejan tanto de la estética tradicional del dibujo animado en dos dimensiones como de la animación por ordenador, pero si partimos de la base de que esta, en teoría osada productora, viene auspiciada por la empresa multinacional Nike, y más concretamente por la figura de su cofundador y a la vez filántropo reconocido Phil Knight, podemos afirmar que el nivel de riesgo disminuye bastante.

Y es que uno de los vástagos de tan ilustre multimillonario, Travis Kinight, se ha convertido en todo un referente dentro de la industria ejerciendo de jefe de animadores de producciones tan recomendables como el cortometraje Día de los muertos (2002) y el largo Los mundos de Coraline (Coraline, 2009).

Ahora llega a nuestras pantallas, aprovechando la proximidad de las fechas navideñas pródigas en estrenos de esta índole, El alucinante mundo de Norman (Paranorman, 2012), título que vuelve a incidir en un tipo de temática de género fantástico y de terror con ambiente ocultista que es auténtica marca de la casa de una productora que apuesta fuerte por las tramas escabrosas y tenebrosas, siempre desde una óptica infantil pero pese a ello nada inofensiva.

Sin llegar a hablar de cine de animación para adultos, pues los protagonistas de la historia son niños y sus aventuras caen puntualmente en esa patina de parque de atracciones obligada en toda película animada que se precie, los mayores también se lo pasarán pipa por el incesante alud de referencias cinematográficas que van desde El día de los muertos de George A. Romero hasta Agárrame esos fantasmas de Peter Jackson.

Todo ello desde una óptica para nada edulcorada y con bastante mala uva, tratándose a su vez, como el que no quiere la cosa, aspectos sociales mucho más siniestros como puedan ser la soledad, el acoso escolar o la desconfianza, en la figura de unos personajes que hacen de su imperfección una virtud.

Y es que uno de los mayores aciertos de la propuesta es la de presentarnos a un hatajo de freaks incomprendidos como auténticos héroes de la función, en especial la pareja de amigos protagonistas: Norman, un chaval que tiene la capacidad de comunicarse con los no vivos y que sufre en sus carnes la incomprensión por parte del pueblo donde vive en general y de su familia en particular. Tan sólo la presencia de otro ser marginal como él, Neil, un auténtico tragaldabas del que se ríen sin compasión los prepotentes del lugar, dará lugar a la unión de fuerza ante la tragedia que se avecina, una maldición centenaria que debe ser abortada antes de que todo se aboque a la destrucción total y que tiene mucho que ver con los juicios de las brujas de Salem y la forma en que una sociedad puede volverse contra si misma y cometer actos de violencia en lo que ya se conoce popularmente como “caza de brujas”.

La trama, que algunos pueden tildar de poco original, supone un vehículo perfecto para que los hacedores del film desarrollen todo un universo propio basado en la belleza pictórica y meticulosamente detallista. Ahí radica la gran baza de un film modesto pero felizmente artesanal.

La apuesta de Travis Knight (quien aquí ejerce a su vez labores de producción) le sale redonda al juntar a una serie de profesionales reconocidos en la materia, y que afrontan aquí su principal reto hasta la fecha. Chris Butler, quien contaba como trabajos más destacados los realizados en el departamento de arte de La novia cadáver (Corpse Bride, 2005) y la ya citada Los mundos de Coraline firma el guión y asume tareas de codirección junto al británico Sam Fell, más experimentado en estas lides, pues suya es la realización de la divertida Ratónpolis (Flushed Away, 2006) y la menos inspirada El valiente Desperaux (The Tale of Desperaux, 2008).

A su labor hay que unir la del director de fotografía Tristan Oliver, un auténtico maestro en la técnica del stop-motion realizada con plastilina (técnica conocida como claymation) que dio frutos tan considerables como los títulos para la factoría Aardman, auténtica pionera en este tipo de trabajos con títulos como Evasión en la granja (Chiken Run, 2000) o la serie de Wallace and Gromit, y esa obra de culto instantáneo parida por el también alucinante Wes Anderson que fue la muy aplaudida y premiada Fantástico Mr. Fox (Fantasic Mr Fox, 2009).

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Completando el virtuoso equipo técnico no hay que obviar la peculiar y muy a contracorriente banda sonora compuesta por Jon Brion, en su primera incursión dentro del soundtrack de películas de animación, ya que con anterioridad se había especializado en la composición de partituras para proyectos considerados fuera del circuito más comercial, sobresaliendo los arreglos musicales para Olvídate de mí (Eternal Sunshine of the spotless mind, 2004) y Synecdoque, New York (Synecdoque, New York, 2009) y el hábil e integro trabajo de edición de Christopher Murrie, todo un alarde de ordenación narrativa y rítmica.

En cuanto al plantel de actores que han ofrecido su voz a los distintos personajes que pululan en pantalla encontramos en roles principales a los jovencísimos Kodi Smith-Mc Phee, a quien recordamos como hijo de Viggo Mortensen en La carretera (The Road, 2009); Anna Kendrick, una de las actrices más solicitadas últimamente desde que fuera nominada al Oscar a la mejor actriz secundaria (dándole la réplica a todo un George Clooney) por Up in the air (2009) y Christopher Mintz-Plasse, uno de los actores fijos del llamado clan Apatow (refiriéndose a Judd Apatow, productor y director considerado como el creador de la nueva ola de la comedia americana) y que ya había hechos sus pinitos en el mundo de la animación poniendo voz a uno de los personajes de la magnífica Cómo entrenar a tu dragón (How to train your dragon, 2010).

Junto a ellos, actores más veteranos como el prolífico John Goodman y la feliz recuperación de la televisiva actriz octogenaria Elaine Stritch (My sister Eileen, Pollyanna).

En definitiva, un trabajo superlativo de animación que resulta muy entretenido y que establece sin ánimo de exagerar un nuevo estándar de excelencia en cuanto a la técnica de stop-motion se refiere.

Escribe Francisco Nieto


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Los mundos de Coraline
Fantástico Mr. Fox

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Título El alucinante mundo de Norman
Título original ParaNorman
Director Chris Butler y Sam Fell
País y año Estados Unidos, 2012
Duración 103 minutos
Guión Chris Butler
Fotografía Tristan Oliver
Producción Travis Knight y Arianne Sutner
Distribución Universal Pictures International Spain
Doblaje original Kodi Smit-McPhee  (Norman), Christopher Mintz-Plasse (Alvin), Leslie Mann (Sandra Babcock), Anna Kendrick (Courtney), John Goodman (Sr. Prenderghast), Casey Affleck  (Mitch), Jeff Garlin (Perry Babcock)
Fecha estreno 17/04/2012
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