STARDUST (3)

  19 Enero 2008
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Título original: Stardust
País, año: Estados Unidos-Reino Unido, 2007
Dirección: Matthew Vaughn
Intérpretes: Claire Danes, Charlie Cox, Sienna Miller, Ricky Gervais, Peter O'Toole, Michelle Pfeiffer, Robert De Niro
Guión: Jane Goldman, Matthew Vaughn
Producción: Paramount Pictures, MARV Films
Fotografía: Ilan Eshkeri
Música Ben Davis
Montaje: Jon Harris
Duración: 130 minutos

Fantasía inteligente
Escribe Mister Arkadin

Las películas actuales de fantasía parecen, en general, o bien realizadas para infantes con no demasiadas luces o bien ser unos entretenimientos de equívocos mensajes. Esta serie de “productos” señalados por mundos de magia (ya sea en literatura, cine o televisión) parece tender, en su “invasora” fantasía (de manera sana o insana), a “actuar” de antídoto para el espectador frente al terror en que vivimos. Y eso, en el caso que no sea este tipo de cine (en apariencia simple diversión) el que de una u otra manera también trate de introducirnos o asentarnos en el horror.

stardust1.jpgYa se sabe que, como nos recordó Umberto Eco en su novela El nombre de la rosa (aspecto que reforzó la adaptación cinematográfica de Jean Jacques Annaud en 1986), el terror es el método más utilizado por la mayoría de los poderes fácticos y políticos para “atarnos”, sobre todo si sus “predicadores” son de una estirpe ultramontana que se niega a perder lo atesorado con los años. 

Por no ser nada de eso, por no querer vender además mensajes de aceptación de lo ordenado, de regulación del mundo existente, o de consensuar una programación típica y tópica de rancio olor conservador, es digna de ser vista y valorada una película como Stardust: un divertido disfrute de fantasía inteligente.

Detrás de esta película, con sabor al cine mágico del ayer pero con la visión del hoy, se encuentran un guionista y un director (también colaborador en el guión) que no tienen demasiadas cosas hasta ahora. Eso sí, el argumento pertenece a alguien bastante conocido en el mundo de la fantasía. Se trata de Neil Gaiman: escritor, autor de comics (el personaje de Sandman, por ejemplo), guionista... Un hombre que sabe crear y desarrollar mundos fantásticos de forma convincente. Stardust es una de sus novelas más conocidas, en la que se aúna el encanto de la tradición con la búsqueda de nuevas orientaciones narrativas. El ayer y el hoy en sus diversas formas estéticas se encuentran bien enlazados. Algo que también se encuentra en la película.

stardust2.jpgUna sorpresa, sin duda, tanto derroche de ingenio, de humor, de saber hacer. Un disfrute visual y un descanso para el espectador ante tanto filme sanguinolento desparramado por las pantallas. Aquí todo es posible. Son personajes de siempre, pero envueltos en un mundo en el que las barreras entre pasado, presente y futuro se encuentran rotas.

Ahí está el guardián del poblado, la estrella que cae del cielo reclamando deseos de los humanos para convertirse en mujer enamorada, el capitán pirata que surca... los cielos, la bruja que busca el secreto de la belleza, el enamorado dispuesto a dar su vida en el empeño, los parentescos descubiertos, el Rey padre que busca al hijo más capaz para reinar, el amor por encima del tiempo y del espacio, los secretos que salen a la luz, las envidias, los rencores, el amor... Todo ello visto con un enorme sentido del humor. Cualquier cosa es posible en esta película que ni siquiera en el cine de hoy se erige en un cántico a los efectos especiales. Lo que interesa en el filme es lo que se cuenta (y se cuenta bien), las historias, cada vez más sorprendentes, que acontecen, que van formando una gran espiral hasta cerrar el relato.

De las transformaciones de unos seres en otros, de eso habla en gran parte la película: personas que se transforman, que cambian para acabar mostrándose como realmente son. Es la forma que tienen de ser queridos, admitidos. Huyen de ellos mismos o hacen las cosas para ser admirados por los otros, pero eso no lleva a los protagonistas más que a ser desgraciados... He ahí el “escondido” capitán interpretado (de forma muy divertida) por Robert de Niro. Da vida al (nada fiero) capitán del barco pirata, obligado a esconder su realidad para ser respetado (eso cree) por sus aparentemente crueles marineros. O ahí está el protagonista, tratando de hacer verdad lo que es una mentira. O los imprevisibles secretos que provocan todo un cambio en el devenir del relato...

Mezcla de cuentos infantiles, de sueños imposibles, de cosas que nunca fueron como se contaron, Stardust da la vuelta en muchos momentos al relato tradicional de princesas, castillos, amores y estrellas fugaces, a las tierras de nunca jamás, al tiempo pasado pero lanzado hacia el futuro. Una vuelta y una revisión que suponen realmente la puesta al día de los cuentos de nuestra infancia.

stardust3.jpgUn gran mérito hacerlo con la socarronería y buen hacer del realizador, Matthew Vaughn, que se toma la narración en forma de seria broma, de inteligente divertimento. De alguna forma, sigue la estela que hace años se planteara Robert Siodmak al hacer un divertido filme de piratas (El temible burlón) o Joe Dante, más cerca, se propusiera dinamitar la Navidad en un aparente filme de terror pero repleto de sabio humor (Gremlins). Quizá esos títulos (y otros más) puedan unirse a Stardust dentro de un cine comercial, atípico en un planteamiento clásico... y sabiamente dirigido a la inteligencia de los espectadores.

Para darse cuenta de la valía de esta experiencia basta comparar este título con otros llamados de fantasía y aventura, como la reciente La brújula dorada (que amenaza con ser una trilogía) o con la saga inacabable de Harry Potter.

Un filme para ver, disfrutar y recordar las mayores fantasías de nuestra lejana infancia. El ir y el venir de un cine, también, de nunca jamás. Bienvenida sea esta estrella hecha mujer.