Attack the block (2)

  15 Diciembre 2011

Niños, adolescentes, alienígenas… 

attack-the-block-1Y otros adjuntos a la diversidad mental, a veces hasta con cierto sentido del humor, que conforman la juventud de ahora mismo. Esta vez se nos presentan en los suburbios de Londres; pero eso da igual, porque los barrios, aparte de que a veces, diría siempre, van por bloques, se construyen, se desarrollan, con sus pobladores, jóvenes y no tan jóvenes.

Y si luego vienen del espacio exterior, aprovechando las verbenas, fiestas y fuegos artificiales, para complementarlo, pues mucho mejor.

También pretende tener algo de cómic este Attack the Block, con guión y dirección de Joe Cornish, rodada en el Reino Unido este año de 2011, y que, como apuntábamos en el párrafo anterior, tiene una dosis de ciencia ficción que resulta, cuando menos curiosa, al centrarse en una especie de voluminosos animalillos peludos, con unos ojos de tan brillante intensidad, que hasta tienen el poder de convertirse en mandíbulas, tragándose todo lo que esté a su alcance.

Como anécdota, y reconocimiento, a destacar, no podía ser menos, que todos los actores se lo pasaron en grande haciendo esta película, singularmente los niños. Por este motivo recomendamos que se vea en versión original con subtítulos, de esa manera sabremos mejor cómo hablan, dicen y pronuncian, y se ríen, los que hoy tienen entre 6 y 18 años, pongamos por caso.

Pues como estábamos diciendo, todo comienza con la algarabía de una fiesta donde los fuegos artificiales parecen los protagonistas, para jolgorio de niños y adolescentes; sobre todo, porque les permite campar a sus anchas y hacer toda clase de bromas sin mayores consecuencias: amparados en el bullicio que les circunda.

Antes vemos cómo una pandilla adolescente aterroriza y roba a una chica que vuelve a su casa, situada en una zona, bloque, de la periferia londinense. Sin darnos tiempo siquiera a pensar si es otra película más de navajeros, hacen acto de presencia los alienígenas, que desde entonces canalizan nuestra atención, así como un par de niños —¿seis, siete años?— que desean unirse a toda costa al clan adolescente, diciéndoles algo así como que ellos son el tumulto y el desastre. Aquí empiezan los primeros atisbos de humor.

attack-the-block-4

El desarrollo es bastante rápido, entre alienígenas y habitantes del bloque, estableciéndose una batalla, en medio de los fuegos artificiales y los ojos brillantes que se convierten en mandíbulas devoradoras, pasando por la acción de los habitantes en sí, sobre todo esas chicas cuasi alocadas, como casi todas las quinceañeras, que se asustan mucho, y chillan más, llamando la atención y propiciando que el juego de ciencia ficción llegue a momentos de hilaridad, a veces con un toque de terror, sin mayores consecuencias.

Y ese es el problema. ¿Por qué Joe Cornish no se implica a fondo en esa desigual batalla del bloque, asaltado y sitiado por alienígenas, y con los adolescentes a punto de ser héroes? Se queda en la cáscara de las cosas. Los personajes parecen, simulan, ser  propios de un comic.

Eso no sería malo, si Attack the Block fuese un comic, y estuviese planificado como tal. Puestos así, no se puede buscar más en dichos adolescentes, salvo en las intervenciones de los niños, porque son manifiestamente planos, por muchos gritos que den y aspavientos que hagan; e incluso manifiesten su intención de ser útiles a la sociedad donde viven.

Cornish es el guionista del Tintín de Spielberg; hizo series televisivas, de las llamadas de culto, a mediados de los noventa, y debería saber que en cine se precisa algo más que buenas intenciones, sentido del humor y mezclar, lo mejor de esta película, juventud y futuro incierto.

Lo apuntamos: hay que entrar en las motivaciones para que nosotros mismos nos motivemos, y para que el resultado final no se quede en unas risas, a veces forzadas.

attack-the-block-3

A no ser que esa fuese la pretensión de Cornish para su debut en cine. Pero por las reacciones suscitadas, incluidas las comparaciones con John Carpenter, no es así. Al margen de que las comparaciones siempre son absurdas, a favor o en contra, y no tienen sentido, salvo el propagandístico: Attack the Block vale por sí misma como entretenimiento, lo que ya no es poco, y su director muestra maneras al saber manejar actores y efectos especiales. Pensamos que es cuestión de tiempo y experiencia cinematográfica para que logre películas más interesantes.

De momento, su Attack the Block no molesta y sirve para percatarnos de que la sátira no está reñida ni con el humor —faltaría más— ni con los alienígenas. Y que con un poco más de mordacidad hasta hubiese llegado a ser una alegoría de estos tiempos de crisis, que no se cansan de repetir que padecemos, sobre todo periodistas y tertulianos de tres al cuarto, gracias a las multinacionales del dinero que todo lo domina.

Bien, siempre nos quedará la risa y el cine; y perdón por la cita fácil. En los tiempos que vivimos, ¿dominados por Standard & Poor’s y sus fobias interesadas?, la risa es una auténtica, imprescindible, diaria necesidad, así como aquellas películas que la provoquen, alienten y estimulen. Este Attack the Block lo pretende, a veces lo consigue, y eso ya es algo.

Escribe Carlos Losada  


Más información:
Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio  

attack-the-block-2

Título Attack the block
Título original Attack the block
Director Joe Cornish
País y año Reino Unido, 2011
Duración 88 minutos
Guión Joe Cornish
Fotografía Thomas Townend
Música Steven Price
Distribución Avalon
Intérpretes Jodie Whittaker, John Boyega, Alex Esmail, Franz Drameh
Fecha estreno 07/12/2011
Página web http://attacktheblock.com/