THIS IS ENGLAND (2)

  16 Enero 2008
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Título original: This is England
País, año: Reino Unido, 2006
Dirección: Shane Meadows
Intérpretes: Thomas Turgoose, Stephen Graham, Jo Hartley, Joe Gilgun, Andrew Shim, Vicky McClure
Guión: Shane Meadows
Producción: UK Film Council, Film Four, EM media, Screen Yorkshire, Warp Films, Big Arty Productions
Fotografía: Danny Cohen
Música Ludovico Einaudi
Montaje: Chris Wyatt
Duración: 101 minutos

Psicosociología
Escribe Marcial Moreno

No sé si será porque los tiempos han cambiado, o porque tenemos la saludable capacidad de olvidar lo que no nos interesa, pero parece thisisengland2.jpgque el cine actual ha adoptado como rasgos definitorios dos características que lo hacen cada vez más insoportable: una es el “buenismo”, otra la claridad absoluta. Ambas están en esta película.

Ambientada en la Inglaterra de los años 80, con el thatcherismo y la guerra de las Malvinas al fondo, la película pretende narrar el origen del movimiento skinhead, del malo, porque también hay uno bueno, el de los chicos que van al trabajo, celebran los cumpleaños, integran a los de otras razas y, cuando rompen algo, lo hacen en edificios abandonados. Pero el malo es otra cosa: vienen de la cárcel (mensaje: la cárcel degrada al ser humano; las malas compañías y la falta de presupuesto, ya se sabe), repiten muchas veces curso (la educación, siempre la educación), por supuesto que thisisengland1.jpgsu entorno se corresponde con los barrios marginales (sociología de manual) y algunos son captados en la más tierna inocencia apelando a factores emocionales (tu padre, la patria...).

Y si todo eso no es suficiente, se adereza con un desengaño amoroso no superado (llega la psicología), y todos contentos. Porque en el fondo, no nos engañemos, muy en el fondo, todos son buenos, son las circunstancias las que los han hecho así. ¿Cómo interpretar si no el súbito arrepentimiento del agresor y su celeridad por llevar a la víctima al hospital? ¿No hay malos entonces? Sí, claro, los de siempre, los perversos políticos, que lavan la cabeza a la muchachada obtusa, el nacionalismo que penetra como un virus implacable... En fin, todo muy políticamente correcto, tanto que al final el chico negro se recuperará y el protagonista, tras hablar con su madre (por cierto, ¿dónde estaba durante todo este tiempo?), en una escena inenarrable, lanza la bandera inglesa al mar. ¡Fuera banderas!

Todo muy clarito, vamos. Sin apartarse un milímetro de lo previsto. Colocando a cada uno en el lugar que le corresponde, para que todo el mundo consolide sus tópicos y salga satisfecho de la sala. Nada de cuestionamientos que incomoden. Y, por supuesto, que se entienda muy bien lo que se quiere decir, no vaya a ser que se escape algo a alguien. Las cosas se repiten las veces que haga falta.

thisisengland3.jpgY como despedida el contraste: por una parte, la victoria en las Malvinas, la fachada del imperio; por otra, lo que la película nos ha mostrado, sus podridos cimientos.

Y a cositas como ésta le dan premios, le dedican elogiosos artículos, y llegan incluso a tildarlas como obras maestras. ¡Qué tiempos!