LA ÚLTIMA NOTA (4)

  13 Enero 2008
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Título original: La tourneuse de pages
País, año: Francia, 2006
Dirección: Denis Dercourt
Intérpretes: Catherine Frot, Déborah Françoise, Pascal Greggory, Clotilde Mollet, Xavier de Guillebon, Christine Citti, Jacques Bonnaffé
Guión: Denis Dercourt, Jacques Sotty
Producción: Centre national de la Cinématographie, Canal+, Diaphana Films, France 3 Cinéma, Procirep, Région Ile-de-France, Soficinéma , Angoa-Agicoa, Ciné Cinéma
Fotografía: Jérôme Peyrebrune
Música Jérôme Lemonnier
Duración: 85 minutos

Retorcida venganza musical
Escribe Lucía Solaz Frasquet

A pesar de no estar de acuerdo con los principios de la venganza, debo reconocer que disfruté viendo La última nota, la celebrada quinta película de Denis Dercourt (París, 1964), un director prácticamente desconocido en España. Esta película se presentó en 2006 el Festival de laultimanota1.jpgCine de Cannes dentro de la sección Una cierta mirada y fue muy merecidamente nominada a tres premios César (Mejor Actriz para Catherine Frot, Mejor Banda Sonora para el debutante Jérôme Lemonnier y Mejor Actriz Revelación para Déborah François).

La historia comienza con Mélanie Prouvost, una niña de diez años, la única hija de unos humildes carniceros, quien muestra un gran talento para el piano. Por desgracia, el día de su tan esperado examen de ingreso en el conservatorio pierde la concentración debido a la desconsideración de la presidenta del jurado, la célebre pianista Ariane Fouchécourt (Catherine Frot). Profundamente decepcionada, Mélanie abandona el piano por completo. Diez años más tarde, una abnegada y servil Mélanie está trabajando en el bufete de Jean Fouchécourt (Pascal Greggory), marido de la mujer que cambió su vida. Aprovechando la ocasión, se ofrece a ocuparse del hijo de la pareja durante las vacaciones y, una vez en la mansión campestre de los Fouchécourt, se convierte poco a poco en una presencia indispensable para la pianista.

¿Cuáles son las verdaderas intenciones de Mélanie? ¿Acabará perdonando a Ariane o saldrá a la luz toda la violencia y amenaza que percibimos latente?

laultimanota4.jpgEl título en francés, La pasapáginas, hace referencia a la persona encargada de pasar las páginas de la partitura de un solista durante un concierto o audición. Su papel y su figura son invisibles: entra en escena después de los solistas, se queda sentada durante los aplausos y saludos como una sombra sin importancia. Sin embargo, pasar las páginas demasiado pronto o demasiado tarde puede ocasionar un desastre. Además, este peligro potencial, dice el director, es todavía más fascinante si tenemos en cuenta que el público no sospecha nada.

El director y guionista Denis Dercourt, licenciado en Filosofía, doctor en Ciencias Políticas, antiguo solista de viola de la Orquesta Sinfónica Francesa y profesor en el Conservatorio Nacional de la Región de Estrasburgo, vuelve a visitar, como hiciera en Mes enfants ne sont pas comme les autres (2003), el cruel y competitivo mundo de la música que tan bien conoce. Además, en La última nota encontramos paralelismos con el cine de Hitchcock y con el de Claude Chabrol, así como con películas como El sirviente (The Servant, Joseph Losey, 1963), Las amargas lágrimas de Petra Von Kant (Die Bitteren Tränen der Petra von Kant, R.W. Fassbinder, 1972) o La venganza de un actor (Yukinojo henge, Kon Ichikawa, 1963). A otro nivel, también cabe citar la perturbadora película del austriaco Michael Haneke La pianista (Le pianiste, 2001.

A pesar de que en ocasiones el guión bordea peligrosamente lo poco plausible, es difícil no dejarse atrapar por este sobrio, sutil y elegante laultimanota2.jpgthriller psicológico donde se mezclan temas como la venganza, la lucha de clases o la ambigua frontera entre fascinación, atracción y manipulación.

Como declara el propio director, el suspense de La última nota está construido a base de un cuidadoso equilibrio entre tensión y pausa, del mismo modo que en una composición musical se pueden hallar tensión y estados de reposo, cadencias, variaciones en los tempos, silencios y momentos de clímax.

Se trata de una pieza meticulosa, donde no sobra nada, y en la que cabe destacar la inteligente dirección y planificación, la labor del director de fotografía Jérôme Peyrebrune y una partitura, con fragmentos de obras de Shostakovich, Bach y Schubert perfectamente integrados, que refuerza la tensión dramática y contribuye a crear una atmósfera inquietante.

Fundamental para el éxito de la película resulta la extraordinaria labor de las dos intérpretes, quienes consiguen expresar la ambigüedad de la relación entre fuerza y debilidad, entre Ariane, famosa concertista que se ha convertido en víctima del miedo a fallar, y Mélanie, una joven enigmática que vio rotos sus sueños de niña y que ahora se ve impulsada por una determinación implacable.

laultimanota3.jpgLa veterana actriz gala Catherine Frot está insuperable en su papel de frágil diva cuya confianza ha quedado hecha añicos tras un accidente, mientras Déborah François, quien recibió gran atención a partir de su primer trabajo en la ganadora de la Palma de Oro de Cannes El niño (L'Enfant, Jean-Pierre y Luc Dardenne, 2005), esconde las retorcidas intenciones de su personaje bajo un rostro angelical. Conseguir esa mirada gélida e inquietante llevó su tiempo. Dercourt le pidió a la joven actriz belga que vaciase la mirada para que fuese el espectador quien imaginara y su sonrisa llevó dos meses de ensayos.

Sofisticación y naturalidad, frescura juvenil y elegante madurez, vulnerabilidad y fortaleza, burguesía y proletariado, ingenuidad y perversión, ansiedad y contención, dependencia y frialdad… El duelo, entre silenciosos juegos de miradas, está servido.