El discurso del rey (4)

  02 Marzo 2011

La intimidad de la familia real

El discurso del rey, de Tom HooperTuve la suerte de disfrutar de El discurso del rey, una de las películas más destacables del 2010, en el pasado Festival de cine de Londres, que este año ha tenido un acento más británico frente al sabor hollywoodiense de la edición de 2009. Quizá por eso la rueda de prensa, con la asistencia de Colin Firth, Helena Bonham Carter y Geoffrey Rush, fue uno de los momentos cumbres del festival con una sala abarrotada.

Mientras en Inglaterra no se estrenará hasta el 7 de enero, en España podremos disfrutar de esta estupenda obra a partir del 22 de diciembre. La cinta ha cosechado ya importante premios, como varios British Independent Film Awards (mejor actor para Colin Firth; mejor filme independiente británico; mejor guión para David Seidler; mejor actor secundario para Geoffrey Rush; mejor actriz secundaria para Helena Bonham Carter) y siete nominaciones para los Globos de Oro más importantes. La lista continúa y ya se prevé como una de las favoritas para los premios Oscar.

La película comienza en 1925, cuando el rey de Inglaterra, Jorge V, le pide a su hijo, el duque de York (Colin Firth), conocido familiarmente como “Bertie”, que dé el discurso inaugural de la British Empire Exhibition en el estadio de Wembley. El discurso ha de ser, además, emitido a lo ancho del imperio británico a través de la nueva invención de la radio.

El príncipe, aquejado de un serio tartamudeo desde niño, parece dirigirse hacia su propia ejecución. Una vez frente al micrófono, le resulta imposible proferir algo coherente. En 1934, Bertie, acompañando por su compasiva y amante esposa Isabel, la futura reina madre (Helena Bonham Carter), ha visitado multitud de logopedas sin ningún resultado. Frustrado, le pide que no lo lleve a ninguno más.

Sin embargo, Isabel encuentra a un excéntrico australiano (Geoffrey Rush) llamado Lionel Logue, que emplea métodos muy poco ortodoxos, pero supuestamente efectivos, y logra que Bertie acceda a ir a su consulta. La relación entre los dos hombres, polos opuestos, parece destinada al fracaso. No obstante, cuando Bertie se da cuenta de que el informal terapeuta puede tener razón, poco a poco se establece una mayor confianza que desembocará en una curiosa amistad.

El duque de York no está destinado a ser rey y Bertie no tiene ningún interés es ser una figura pública. Cuando su padre muere y su hermano, el rey Eduardo VIII (Guy Pearce) decide abdicar para casarse con la divorciada norteamericana Wallis Simpson (nada se comenta sobre las simpatías nazis del príncipe heredero), Bertie no tiene más remedio que prepararse para convertirse en el rey Jorge VI y afrontar los retos de un país al borde de la Segunda Guerra Mundial.

El veterano guionista David Seidler, que sufría tartamudez, recuerda haber escuchado de niño los discursos del rey por la radio

El veterano guionista David Seidler, que sufría tartamudez, recuerda haber escuchado de niño los discursos del rey por la radio. Su ejemplo fue lo que lo inspiró a superar su problema y siempre había querido escribir una historia sobre el rey tartamudo. Cuando contactó con la reina madre para hablarle de su proyecto, esta le pidió que esperara hasta su muerte. La madre de la actual reina Isabel II falleció en 2002 a los 101 años de edad.

El discurso del rey, donde brilla el famoso humor inglés, cuenta con escenas muy divertidas, combinadas con otras de naturaleza más íntima que muestran a los protagonistas en situaciones de la vida diaria, tanto pública como privada, y arrojan luz sobre lo que sucede tras las puertas de palacio. Todo esto contribuye a formar un guión muy bien concebido y ejecutado, rico en matices y en el que es patente, como en toda la producción, la exquisita y exhaustiva labor de investigación.

La película cuenta con interpretaciones portentosas a cargo de todos los intérpretes, quienes sin duda continuarán el recibiendo reconocimiento internacional

Aunque basada en hechos reales, el guionista tuvo que dejar volar su imaginación en muchos momentos, ya que no existen apenas documentos ni queda nadie que haya sido testigo directo de la amistad entre el rey inglés y su súbdito australiano. Por otra parte, David Seidler se tuvo que enfrentar al secretismo que solía envolver la vida privada de los monarcas ingleses junto a la alergia del pueblo británico a expresar sus sentimientos.

La película cuenta con interpretaciones portentosas a cargo de todos los intérpretes, quienes sin duda continuarán el recibiendo reconocimiento internacional. Además de los principales ya mencionados, en papeles secundarios aparecen pesos pesados como Michael Gambon, Claire Bloom, Derek Jacobi, Jennifer Ehle o Guy Pearce.

Cabe destacar, claro está, al soberbio protagonista. Colin Firth, que se ha puesto en la piel de personas con tartamudeo en otras ocasiones pero que confiesa que cada vez es un reto nuevo y diferente, se toma en muy serio su trabajo. Aunque el actor británico nos ha ofrecido interpretaciones notables a lo largo de su dilatada carrera, esta es posiblemente la más importante hasta la fecha.

Tom Hooper, recogedor de Emmys por sus trabajos televisivos (John Adams, Elizabeth I, Longford, Prime Suspect) y director de Damned United (2009), bromea diciendo que sólo le ofrecieron este proyecto por ser medio inglés y medio australiano

Geoffrey Rush, quien dedica gran parte de su tiempo al teatro en Melbourne, resulta perfecto como el irreverente y energético Lionel, del mismo modo en que Helena Bonham Carter le imprime autenticidad y calor a una figura muy querida en la sociedad inglesa. En la rueda de prensa, la actriz comentó que el rodaje de esta película coincidió con el de Harry Potter y su hijo de seis años (fruto de su relación con Tim Burton) le preguntaba por la mañana: “Mamá, ¿hoy eres la bruja o la reina?

Tom Hooper, recogedor de Emmys por sus trabajos televisivos (John Adams, Elizabeth I, Longford, Prime Suspect) y director de Damned United (2009), bromea diciendo que sólo le ofrecieron este proyecto por ser medio inglés y medio australiano. Su labor aquí es impecable y muy equilibrada, sin caer en la tentación de recargar los momentos más emotivos, y con un empleo notable del ritmo y la narrativa cinematográficos.

El discurso del rey es, como decía, una de las películas más destacables del 2010 y nos regala un trabajo interpretativo que es una delicia de principio a fin.

Escribe Lucía Solaz Frasquet

 Título  El discurso del rey
 Título original  The King's Speech
 Director  Tom Hooper
 País y año  Reino Unido, Australia, 2010
 Duración  100 minutos
 Guión  David Seidler
 Fotografía  Danny Cohen
 Distribución  DeA Planeta Home Entertainment
 Intérpretes  Colin Firth, Guy Pearce, Michael Gambon, Geoffrey Rush, Helena Bonham Carter
 Fecha estreno  22/12/2010
 Página web  www.kingsspeech.com