EL APRENDIZ DE BRUJO (2)

  12 Septiembre 2010

El entretenimiento como hechizo

El aprendiz de brujoFue en 1938 cuando Walt Disney tuvo la iluminación de realizar un cortometraje que estaría protagonizado por su icónica insignia roedora, Mickey Mouse. Dicha pieza apostaba por la fusión de la música clásica con el dibujo animado aunque, siendo la factoría consciente de que tan pocos minutos no darían una rentabilidad óptima, se decidió que ese cartoon acabar siendo el celebérrimo largometraje Fantasía. Hoy la empresa recupera ese cortometraje para erigir una nueva historia live-action bien como merecido autohomenaje a uno de sus éxitos seminales, bien por la carencia de ideas que impera en la fábrica de sueños.

Tres pares de guionistas son los que han dado la vida necesaria a este nuevo producto. Ellos son los que han transmutado esa pequeña joya en una aceptable propuesta que goza de la holgura de recursos técnicos como mayor ventaja a su favor. El binomio Jon Turtletaub-Nicolas Cage, quienes ya habían trabajado codo con codo en las dos partes de La búsqueda, y Jerry Bruckheimer, el productor de testosterona y macho movies quien había sido el responsable de aquellas, vuelven a unir fuerzas para la realización de esta aventura simpática y socarrona cuya virtud reside en ser un filme nada pretencioso que opta por un entretenimiento saludable y honesto.

La película se basa en una pugna mortal entre hechiceros cuyo origen data de principios de nuestra era y que ha seguido latente hasta nuestros días. La acción arranca en el Manhattan contemporáneo donde un muchacho desencadena erróneamente unos acontecimientos que reviven las fuerzas de la magia negra. Será entonces cuando conocerá a Baltazar Blake (un comedido aunque gracioso Nicolas Cage), un mago quien se percatará de que el advenedizo posee un don especial. Pasados los años, ambos personajes se reencontrarán y el gran mago se verá abocado a descubrirle al jovenzuelo las artes que él maneja.

Son dos prólogos los que introducen la función de hechizos, pirotecnias y persecuciones varias, prometiendo desde su inicio dos horas de acción y hazañas mágicas a raudales. Desde luego, no se puede decir que defraude en ese sentido. El aprendiz de brujo supone una montaña rusa vertiginosa, y desafiante en algunos pasajes, que ofrece esa sensación de estar subido a una de esas vagonetas que recorren un castillo encantado lleno de batallas libradas mediante la magia y personajes que han salido de otro siglo. Turtletaub, pese a mostrar flojera en muchos aspectos, hace gala de un notable sentido de la aventura y exprime a conciencia las posibilidades de los espacios de la Gran Manzana (atención a la secuencia en las calles de Chinatown).

La típica producción veraniega de Jerry Bruckheimer

Ahora bien, dada la naturaleza del propio producto, no se le pueden atribuir más méritos a la propuesta. Su trama argumental recorre todos los tópicos que un producto de estos parámetros parece estar obligado a contener. Mientras que Cage resulta agradable como brujo dedicado a las tareas de la enseñanza, la elección de Jay Baruchel como el aprendiz puede provocar más de una opinión contrariada. Su interpretación es la del muchacho calenturiento y más bien atontado –por muy calculín que represente ser su personaje- que parece recién sacado de la comedia norteamericana de “chico feo y burroide se liga a la guapa del insti”. Como la compañera perfecta, una encarnación en vida, y con el pelo rubio aclarado, de la chica de moda, Kristen Stewart, amén de más de una alarmante incongruencia de guión, un vestuario que provoca el sonrojo y una historia que resulta estirada en demasía.

Pero, y a pesar de todo lo mencionado, no engaña a nadie ni tampoco lo pretende. Estamos ante un liviano filme-festival con profusión de colores, planos radicalizados y diversión sobre patines, que, además, lucha en todo momento por resultar una cinta mínimamente imaginativa, aunque rehúse una apuesta por la inteligencia. Incluso se permite el lujo de homenajear al corto que le ha servido de cimiento inspirador y de incluir a unos actores secundarios siempre agradables de reencontrar, aunque se tomen su participación en la empresa como un mero pasatiempo. Es justo de lo que se trata.

Escribe Ferran Ramírez

Incluso se permite el lujo de homenajear al corto que le ha servido de cimiento inspirador y de incluir a unos actores secundarios siempre agradables de reencontrar

 Título  El aprendiz de brujo
 Título original  The sorcerer's apprentice
 Director  John Turteltaub
 País y año  USA, 2010
 Duración  109 minutos
 Guión  Matt Lopez
 Producción  Walt Disney Pictures, Jerry Bruckheimer Films, Saturn Films, Junction Entertainment, Broken Road Productions
 Distribución  Walt Disney
 Intérpretes  Nicolas Cage, Monica Bellucci, Jay Baruchel, Alfred Molina
 Fecha estreno  03/09/2010
 Página web  disney.go.com/disneypictures/sorcerersapprentice