EN LA CUERDA FLOJA (2)

  12 Diciembre 2006

Título original: Walk the line
País, Año: EE.UU,, 2005
Dirección: James Mangold
Intérpretes: Joaquin Phoenix, Reese Witherspoon, Ginnifer Goodwin, Robert Patrick, Dallas Roberts, Dan John Miller, Larry Bagby, Shelby Lynne, Tyler Hilton
Guión: James Mangold, Gill Dennis
Producción: Fox 2000 Pictures, Konrad Pictures, Tree Line Films
Fotografía: Phedon Papamichael
Montaje: Michael McCusker
Duración: 136 minutos


Es tan sólo amor
Escribe Luis Tormo

Hay películas que juegan con los géneros para narrar una historia, de tal forma que utilizando claves que el espectador reconoce se apuntala una trama que bascula hacia diferentes significados. Cuando Encadenados dedicó un especial a John Carpenter ya se comentó que el director de Vampiros utiliza el género del terror para narrar historias que tienen mucho que ver con el western (la propia Vampiros o Asalto a la comisaría del distrito 13, esta última mitad homenaje, mitad remake encubierto de Rio Bravo). También tenemos historias que parece que cuentan una cosa pero donde lo importa está enterrado en el hilo argumental. Reencarnación podría ser un ejemplo adecuado, en esta película todo se asienta sobre un argumento donde prima el drama de misterio, casi de terror (el juego con una posible reencarnación del marido muerto en el niño), pero al final del asunto, de lo que trata la película es de la imposibilidad de superar la perdida de una persona querida, es decir, asistimos a un drama asentado en lo real, importándonos al final muy poco la trama rocambolesca del niño pues lo que interesa es cómo le afecta a una mujer la muerte de su marido.

Esta introducción viene a justificar la unión en este análisis de dos películas tan diferentes como The Jacket (John Maybury, 2005) y En la cuerda floja (Walk the line, James Mangold, 2005). En la primera película Jack Starks (Adrien Brody), un veterano de la primera guerra del Golfo regresa a su país bajo los síntomas de una fuerte amnesia, acusado de la muerte de un policía es ingresado en un psiquiátrico, donde un tratamiento experimental le hace delirar participando del futuro. Como vemos, el argumento remite directamente a un filme de terror/ciencia ficción donde el protagonista salta de la realidad para encontrarse en un futuro donde conocerá su destino y se relacionará con diferentes personajes. En la cuerda floja nstts la biografía de Johnny Cash, desde su infancia hasta su retorno en el año 1968 con un concierto en la cárcel de Folsom, todo ello bajo el argumento de cantante con problemas desde la infancia, que busca el éxito y que cuando lo consigue surgen los problemas personales, siguiendo el esquema clásico de biografía de rock al que hemos asistido con cierta frecuencia (desde Gran bola de fuego hasta Ray).

Sin embargo, pese a inscribirse en los géneros señaladas, cada película fracasa en su acercamiento pues ni una ni otra nos están contando en realidad lo que pretenden contar. Es decir, no hay un desarrollo del género, hay pinceladas y usos que el espectador reconoce pero no se hilvana en el transcurso de la película. Así, en The Jacket se mezcla ciencia ficción, intriga y drama remitiendo a patrones fílmicos ya vistos (desde La naranja mecánica a Corredor sin retorno o Alguien voló sobre el nido del cuco), en principio se deja ver, pero conforme avanza el metraje el mecanismo chirría: el tratamiento médico –el dichoso MacGuffin que decía el maestro del suspense– resulta de lo más increíble, la sensación de misterio o terror viene producido por los efectos visuales (fotografía, movimientos de cámara, música, ruidos) más que por el propio argumento, la película presenta una dispersión de temas que apuntan en varias direcciones pero que no se termina de concretar: la inocencia de los niños que se pierde en situaciones como la guerra o por una madre descuidada, la religiosidad que aparece en diferentes momentos del filme (el personaje de Adrian Brody parece un ángel de la guarda que se sacrifica haciendo el bien, el médico que parece el dios omnipotente que controla la situación), etc.

Y es que en The Jacket lo único que aparece desarrollado con un mínimo de coherencia es la historia de amor entre los dos personajes principales. Es una historia de encuentros entre dos personajes maltratados por la vida, solitarios, aislados en su mundo particular; el soldado que regresa con secuelas físicas y mentales de la guerra, involucrado en un asesinato, recluido en una institución mental, y la chica que vive sola, en unas condiciones deprimentes. De este cruce surge un amor físico, un amor tierno, un amor que raya la caridad (Jack conoce el destino de las personas que le rodean e intenta solucionar sus problemas). Es, además, una historia fragmentada, que va surgiendo de entre las tramas y subtramas que componen el filme, abriéndose paso incluso con dificultad pues el filme dedica casi más tiempo a otras cosas.

Algo muy similar ocurre con En la cuerda floja. Ya hemos comentado que el argumento sigue el esquema del biopic de estrella del rock, desde la infancia difícil hasta la consecución del éxito, desde sus problemas personales (difícil relación con el padre, sentimiento de culpabilidad por la muerte del hermano, abuso del alcohol, drogas, etc.) hasta su resurgimiento (el concierto en la penitenciaria que significó su regreso a la actividad). No hay nada que escape a los tópicos. Sin embargo, el filme desprecia absolutamente aquello que tendría que ser congénito a su argumento, es decir, en una película sobre un músico, la música debería ser importante, sin embargo no hay nada sobre este aspecto, sabemos que Cash graba un disco, que actúa, pero este asunto pasa desapercibido, no tiene ninguna importancia, no sabemos nada de lo que significa la música para él. Se analiza su vida en un periodo amplio pero no tenemos ni idea de cómo piensa, de cuáles son las motivaciones que hacen funcionar al personaje. Hasta su reciente muerte en diciembre de 2003 la figura de Johnny Cash fue compleja, oscilando entre el fundamentalismo religioso y la conciencia social, pero, insistimos, nada de esto asoma en la película. Así sabemos, porque lo dice el propio Cash cuando canta en la cárcel, que sus textos reflejan la situación social de los presos en esa época pero no lo vemos en ningún momento del filme. No sabemos su temática (importante en un cantante donde los textos son esenciales) y cuya influencia llegó a artistas de la talla de Dylan.

¿Por qué un filme que trata sobre un cantante como Johnny Cash pasa por encima de estos temas? Pues porque parece que lo único que esta hilvanado es la historia de amor entre Cash y la que sería su segunda mujer, June Carter. Carter, cantante con la que Cash obtendría algunos éxitos, aparece cuando el cantante está casado con su primera mujer y se mantendrá en su vida hasta su muerte, convirtiéndose en la verdadera mujer de su vida, intentando apoyar al cantante en su larga trayectoria artística y personal (Cash y su mujer murieron en el año 2003, con apenas unos meses de diferencia).

En esta historia de amor se concentra lo mejor de En la cuerda floja y donde realmente conocemos a los personajes en toda su dimensión, es un amor supeditado a las creencias religiosas de ella, del ambiente conservador del momento (los años 50 y 60 en EEUU dentro del entorno de la música country) y donde el amor se mezcla con un aspecto de salvación. June Carter se convertirá en el apoyo fundamental de Cash para recuperar su estima y salir de los problemas del alcohol y otras drogodependencias (que le acompañarán a lo largo de su vida). En ese encuentro de estos dos personajes aparece lo mejor del filme (y donde Reese Witherspoon compone el perfil interpretativo que le ha facilitado ganar el Oscar).

Al igual que ocurría en The jacket, el amor va unido a esa especie de ayuda que el otro necesita para sobrevivir, es un amor de redención, presentado como un acto de salvación hacia la otra persona. Sin ese sentimiento Jackie, el personaje que interpreta Keira Knightley en The jacket, está perdida, no solo por la falta de afecto sino también porque sin la intervención de Jack ella simplemente no tendría futuro.

En el filme 2046 de Wong Kar Wai, el protagonista llegaba a la conclusión de que lo difícil no es encontrar el amor de tu vida, sino que lo verdaderamente difícil es conseguir que esas dos personas se encuentren en el momento oportuno, que sean libres para disfrutar de esa situación. Este dilema es lo que se refleja en los dos filmes, pues los personajes deben luchar para estar junto a la persona que aman. Jack sabe que el amor que siente por Jackie no es de su tiempo, físicamente es imposible. June Carter tiene en su contra el tiempo, no físico, pero sí el tiempo de la sociedad del momento, de la moral predominante en ese entorno, pues sabe que por la situación de Cash (casado) no puede formar parte de su vida simplemente como amante. La lucha de Jack y June por lo que creen, por lo que aman es lo mejor de estas dos obras.

Cabe entonces preguntarse por qué teniendo un tema tan interesante en ambos filmes, esta parte sólo termina siendo un aspecto más de la película. Y eso es quizá el error de las dos películas, el perderse en historias secundarias, la mayor parte de las veces apenas esbozadas (el niño enfermo que Jack ayuda a curarse, la figura del doctor en The Jacket o el personaje plano del padre de Cash de En la cuerda floja). Lastima que no se haya dado una oportunidad al tratamiento de esas historias de amor por sí mismas, que hubieran significado posiblemente encontrarnos ante unas películas más interesantes.

Volviendo al ejemplo que comentábamos al principio de este artículo, Reencarnación no perdía de vista en ningún momento cuá era el tema principal que desarrollaba y el resto de historias iban parejas a ese objetivo.