Entrevista a Sidney Lumet

  10 Julio 2011

“La familia es un lugar horrible de nuestra sociedad”

Lumet_12Hacía casi cincuenta años que Sidney Lumet no visitaba la capital alemana. Sin embargo, regresó de nuevo al Festival de Berlín del 2006 y, como él mismo declararía en la rueda de prensa, esto significaba algo más que el estreno mundial de su película Declárame culpable (2006). Significaba el reencuentro con Berlín, ciudad que él ya conociera al recoger el Oso de oro en 1957 por su película Doce hombres sin piedad.

Para Lumet fue importante revisitar Berlín y conocerla de una manera diferente al Berlín de 1957, año en que  todavía estaban muy presentes las huellas dejadas por la guerra y también periodo en que la guerra fría se agudizó extremadamente. Toda esta situación política y social hizo mella en Lumet, pues él mismo había experimentado muy de cerca los destrozos de la guerra en sus años de servicio durante la segunda guerra mundial.

En esta misma rueda de prensa del 2006 comentaba que se estaba experimentando una nueva situación desde el punto de vista fílmico y social: “por una parte la inversión de dinero independiente y la creación de nuevas empresas y distribuidores, posibilita la realización de películas y proyectos más valientes y arriesgadas. Por otra parte y al mismo tiempo, se dan cada vez más conglomerados de empresas y compañías que ganan cada vez más dinero  y yo me muestro siempre sospechoso frente a estas grandes compañías, aunque no sé si tengo razón en ello, lo que me gusta de esta película (Declárame culpable) es que trata de que una sola autoridad, y esta es fallida e incorrecta”.

El carácter optimista de Lumet sobre los nuevos proyectos cinematográficos y su valoración positiva con respecto a las nuevas tecnologías queda patente en la siguiente entrevista que a continuación les ofrecemos.

Sidney Lumet concedió esta interesante entrevista al periódico alemán Die Süddeutsche Zeitung y fue publicada el diez de abril del 2008 con motivo del estreno de la que sería su última película, Antes que el diablo sepa que has muerto (Before the devil knows you’re are dead). La entrevista fue realizada por Susan Vahabzadeh y Fritz Götter.

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Este insólito, si bien atrayente titulo Before the devil knows you’re are dead, ¿es realmente un viejo dicho o lo inventó usted?

Nada de eso, es un viejo dicho irlandés, para ser más exactos un dicho que se dice en los brindis. Sí, este dicho existe de verdad, y estaba ahí esperando a que alguien lo utilizara... es un dicho maravilloso, ¿Verdad? Es bonito y cínico al mismo tiempo.

Justo después del título viene un siguiente impacto, es una ardiente escena de sexo con Philip Seymour Hoffman y Marisa Tomei, muy ardiente para ser una película de Lumet...

Sí, realmente es algo un poco imprevisto. En realidad empleo raramente escenas de sexo en mis películas, las encuentro simplemente poco creíbles, pero ésta era de gran efecto. La gente de la que aquí se habla es bastante desagradable, esto me gusta y cuando uno tiene que ver con este tipo de personajes es importante saber lo que esa gente quiere. Esto es importante en el caso de Philip Seymour Hoffman, que sólo es sexualmente libre cuando está fuera de todo. Él necesita tener  ese sentimiento de relajación, y esto no es nada fácil de conseguir... de hecho, se puede ver la diferencia en las dos escenas de sexo: una en casa, en Nueva York, y la otra al principio, cuando él está con su mujer en Río. 

De la misma manera él necesita su estimulante, sólo con ello consigue expresarse, de otra manera cuando él habla lo hace desde una pose o para conseguir algo de alguien, pero entonces llega a la casa de su traficante y, después de obtener su material, se sienta en un sillón y comienza a hablar. De hecho, este es el discurso mas largo que tiene en toda la película. Él habla y habla y uno tiene una impresión exacta de sus necesidades profundas.

Sobre este tipo de gente extraña y perversa ya ha hablado usted a menudo, ¿es esto un tipo de preferencia personal o es que América está llena de este tipo de gente?

Ambas cosas. Usted sabe que los estudios dicen siempre: nosotros necesitamos personajes con quienes uno se pueda identificar. Sin embargo, no sé qué significa esto. Uno de los golpes de suerte del cine, al que yo siempre estaré agradecido es Jonathan Demme y El silencio de los corderos. Los dos héroes de la película son un caníbal y una muchacha que no sabe bien cómo seguir, ni cómo funcionan las cosas y ellos no son sólo los personajes principales, sino que también tenemos claras indicaciones de que entre ellos existe una relación romántica, y deseamos que pueda funcionar... ¿No parece esto como si de una vez nos hubiéramos quitado de encima los clichés normales?

antes_que_diablo-00¿Es la familia rota la culpable en la crisis de las relaciones en la actualidad?

Si, la familia es un lugar horrible de nuestra sociedad... pero ellos se comunican, hablan por lo menos entre ellos. En esta película está todo agudizado e intensificado. Esto es lo que integra el melodrama: se trata de mostrar la realidad agudizada hasta justo el punto en donde casi uno no se lo pueda creer, y sin embargo pueda creer todavía, al menos un poco.

¿No fue difícil llevar a cabo una película con un ambiente tan triste  y una estructura narrativa tan compleja?

Para nada, pues se trataba de dinero privado y no de dinero proveniente de los estudios. Todo lo que se necesita es un equipo que sea suficientemente fuerte para poner en juego a otros países: un par de cientos de miles de España, otro par de Italia. Nuestros estudios se transforman rápidamente. La figura de los jefazos de los grandes estudios de mi generación se ha extinguido. Ellos se han retirado. Estoy muy contento de haber permanecido en Nueva York.

¿Se ha transformado también el star system?

Bueno, se va transformando y sin embargo permanece igual. Por una parte, los cachés para las estrellas son increíblemente altos. Si alguien quiere hacer una película con Brad Pitt, rápidamente cae uno en una película de un presupuesto de cuarenta millones de dólares, de los cuales el actor o actriz recibe veinte.

Sin embargo, la mayoría de las estrellas son muy generosas cuando tienen un guión que les gusta. Entonces intentan hacer la producción posible, en tanto que ellos acepten un tanto por ciento en la participación de la película, en vez de su caché fijo. Y tenemos buenos actores entre las estrellas: Brad Pitt, George Clooney o Matt Damon son geniales. Nic Cage (Nicholas Cage) hace cosas excéntricas, pero no tanto como... no quiero nombrar su nombre... ese actor de películas de gangsters francés que es tan rígido y tieso.

En Antes que el diablo sepa que has muerto ha trabajado por primera vez con cámaras de alta definición (HD).

Las descubrí hace cinco años en una demostración de Sony. Y cuando trabajé para una serie de televisión llamada 100 Centre Street, me di cuenta de todo lo que se podía hacer con ellas. Pienso que la tecnología HD es mucho más liberadora e increíblemente creativa. Creo que en cinco años se habrá acabado el cine clásico. Claro que hubo cien años de excelente fotografía filmada, pero se puede obtener todo esto también con la tecnología HD, además se necesita menos luz y es más fácil utilizar diversas cámaras al mismo tiempo, tal y como se hacía en mis primeros trabajos de TV, cuando rodábamos en directo.

La determinación del color, por ejemplo en material fílmico era un proceso largo y arduo, a veces se necesitaban seis o siete intentos y muy arriesgados todos ellos, pues se trabajaba con el negativo original. Con la tecnología HD se puede decir al técnico: fue un día de muchísimo sol, cuando rodamos las escenas. La piel se ve horriblemente roja. Ya el técnico se encarga de quitar algo de color de la cara de los actores. Hoy se pueden hacer correcciones de color en un día y medio.

Las películas de asaltos suelen ser más bien comedias casuales. En esta película sin embargo es una obra de género sombría, casi como una tragedia antigua.

Sí, la película es muy oscura y pesimista. Y sin embargo, no es deprimente. A lo mejor porque la gente es 100 por 100 ella misma y no se da ningún tipo de disculpas por su comportamiento. Intentamos no explicar los personajes, sino más bien apelamos a la inteligencia del espectador: vosotros mismos podéis rellenar los huecos del personaje, no necesitamos mostraros cómo era él de niño.

Entrevista Susan Vahabzadeh y Fritz Göttler
Traducción Laura Bondía

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