Daniel: ENCADENADOS

  21 Diciembre 2008

Al cumplir 10 años en Internet, nuestra revista dedica el nº 57 de su sección Rashomon (noviembre de 2008) al artículo que cada redactor ha elegido como su favorito entre todos los que ha publicado en esta década. No es que sea el mejor, ni el más largo, ni el más... solamente es ése que cada autor recuerda con especial cariño. Este texto fue publicado inicialmente en abril de 2001, en el nº 20 de Encadenados, puedes verlo en el siguiente link:
http://www.encadenados.org/n20/amor_como_cebo.htm


El amor como cebo
Escribe Daniel Arenas

encadenados-1.jpgNadie duda de que las películas de Hitchcock son en el fondo verdaderas historias de amor, donde la trama es sólo para ver cómo funciona la pareja en determinadas circunstancias, bajo ciertas presiones.

Quizás sea Notorious (que así se llamó en su lengua original Encadenados) uno de sus filmes más acertados en lo que a la creación feliz de una pareja se refiere, porque los actores Cary Grant e Ingrid Bergman, en la cinta Devlin y Alicia, son capaces de insinuar y de trasmitir sus emociones sin necesidad de palabras. Son siempre las emociones las que suelen ser sinceras y las palabras la que conducen interesadamente al engaño.

Notorious en inglés significa, aparte de notorio, chica de mala fama, de vida escandalosa, y es justamente por esta vida que lleva Alicia por lo que le interesa al departamento de contraespionaje de los Estados Unidos. El agente encargado de enrolarla como espía, Devlin, va a coquetear con ella y en este acercamiento se va a producir el salto al amor.

encadenados-2.jpgEn la primera escena, Devlin aparece magistralmente de espaldas a la cámara, mientras a Alicia se la ve desenvolverse en una fiesta mundana. Alicia se da cuenta de que este “tapado” no es de los habituales y cuando todos están borrachos se acerca a él y la cámara nos lo descubre. Esa parcela de sombra, ese ocultamiento primero es el que nos está dando pistas de una profesión que se ha convertido para Devlin en una manera de actuar y, más aún, en una forma de ser, porque Devlin va a tener que decidir entre su profesión y su amor; entre el desinterés que debe mostrar por una chica, al fin y al cabo ligera, y ese otro espesor humano y afectivo que él ha sabido descubrir en ella y que lo atrae como un abismo.

Ya en el primer encuentro se producen todas las gradaciones que tendrán lugar a lo largo de la película. La frialdad de él frente a la generosidad y entrega de ella; el recelo como policía y como hombre ante una mujer de “vida fácil” y la atracción que esta mujer, capaz de comunicar con emoción y encanto lo que siente, ejerce sobre él.

Cuando van a salir de la casa, después de la fiesta, para pasear y tomar el fresco, Alicia descubre que él es policía. En el relente de la noche, Devlin saca del bolsillo de su chaqueta un pañuelo que pone alrededor de la cintura de Alicia, así comienza simbólicamente el encadenamiento. Cuando se levante por la mañana, Devlin le propondrá que se convierta en agente y, en el momento en que Alicia acepta, toma conciencia del pañuelo atado a su cintura y notamos en su cara la perplejidad por lo sucedido: la atracción por un hombre que no pertenece al mundo de ligereza en que ella se mueve, el forcejeo en el coche, el descubrimiento de que es policía y todo esto se mezcla en un cóctel explosivo, pues ella odia a los policías y al mismo tiempo se siente atraída por Devlin, quizás el primer hombre que no ha caído rendido a sus pies ni se ha aprovechado de ella durante la noche.

encadenados-5.jpgLa relación se va cerrando a lo largo de la película por una serie de encuentros y desencuentros que los van encadenando para bien o para mal. Y si él no se cree que ella sea capaz de cambiar, tampoco puede dejar de sentirse atraído por esa mujer que en Río de Janeiro está dispuesta a todo con tal de enamorarlo.

La escena en el apartamento de Río comienza con la sensación de bienestar cuando se encuentran los dos solos; Alicia le propone que no salgan, que cenen allí. Inmediatamente él ve sólo el lado real o práctico: Alicia no sabe cocinar. Un beso que dura todo el plano secuencia donde el Ingrid Bergman es capaz de comunicar toda la pasión desinteresada que siente por él. Hay un gesto que nos demuestra lo buena actriz que era: mientras lo abraza le toca con la mano el lóbulo de la oreja, habla él por teléfono y el beso continúa, se tiene que marchar y se despiden con un beso. Creo que es una de las escenas más memorables de la historia del cine, donde el erotismo, con lo que tiene de amor e insinuación, está presente a través del gesto, de la mirada y del movimiento de los actores y de la cámara, es una pequeña pieza maestra en la que comprendemos que ella hará todo lo que sea necesario por él, porque ya ha decidido entregarle su amor y su vida.

encadenados-6.jpgDevlin le promete volver enseguida, nada más terminar la reunión con su jefe, y traer la botella de vino que ella le ha pedido. Cuando regrese será otro hombre. Habrá tenido que decidir entre su trabajo –y la lealtad que le debe a su país– y el amor que siente por Alicia, amor que no está exento de miedos y sospechas sobre su vida anterior. Esa botella que deja olvidada nos habla de sus prioridades.

Devlin sabe que Alicia tendrá que echar mano de su encanto femenino para conquistar a Sebastian, antiguo pretendiente convertido en un hombre de negocios tras el que se esconde una red de nazis alemanes dispuestos a desarrollar la bomba atómica en Brasil. Alicia le pregunta varias veces a Devlin, en una escena cargada de honda emoción en la que se advierten los motivos y pensamientos de cada uno de ellos más allá de sus palabras, si desea que haga el trabajo y él le dice que haga lo que crea.

Devlin la entrega a las manos de Sebastian, no ha sido capaz de decirle que la quiere porque ella no habría hecho el trabajo. Lo hace despechada y ambos se sienten mal. Sebastián, también enamorado de ella, será una presa fácil para Alicia. La única que no la acepta de manera abierta es la madre de Sebastian que sospecha de ella: ¿por qué la separa del hijo?, ¿por qué cree que existen intenciones ocultas en Alicia?

Antes de casarse con Sebastian, Alicia le preguntará al coronel delante de Devlin, aunque es a éste último a quien se está dirigiendo indirectamente, que puesto que Sebastian la ha pedido en matrimonio, si debe o no aceptar. De nuevo Devlin, en un mar de dudas, es incapaz de desbloquear sus sentimientos. Ella se casará y conseguirá descubrir la trama nazi y, a su vez, será descubierta por su marido como espía americana.

encadenados-7.jpgEl amor, en los casos de Sebastian con Alicia y de Alicia con Devlin, nos muestra la vulnerabilidad de la persona enamorada que pone en peligro su vida y es capaz de sacrificarse por la persona a la que ama. Devlin ha actuado como cebo para atraer a Alicia al servicio de contraespionaje y ella ha aceptado el mismo papel para infiltrarse en la trama nazi. Los individuos no son nadie en manos de los gobiernos, sus sentimientos y sus vidas son sólo piezas de una estrategia ¿superior?

La actuación de Alicia es una forma de despecho ante un rechazo amoroso; la de Sebastian una entrega sin precauciones al amor; la de Devlin el miedo a una mujer de vida ligera a la que no cree capaz de cambiar.

Al final, cuando Devlin se entera de que Alicia está siendo envenenada, decide actuar e ir más allá de sus competencias, decide, por primera vez, escuchar su corazón. Alicia, en un estado de semiinconsciencia, está radiante porque ahora sabe que él la ama. La escena en la que bajan la escalera para huir de la casa pertenece a la historia del cine. El único amor alerta, protector y desinteresado es el de la madre de Sebastian.

El patetismo alcanza su cumbre en la escena final, en la que condenan a Sebastian a la muerte al no permitirle subir al coche y, mientras asciende lentamente las escaleras de la casa como si fueran las de un patíbulo, Devlin y Alicia se marchan en el coche. El amor ha llevado a Sebastian a la muerte y ella ha tenido que verla de cerca para que Devlin se decidiera a rescatarla de sus garras.

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