Grandes producciones de autor

  24 Febrero 2008

Escribe Arantxa Bolaños de Miguel

iwojima01.jpgLos miembros de Encadenados hemos votado Cartas desde Iwo Jima y Zodiac como las dos mejores películas de 2007. Tienen en común que, pese a tratarse de dos grandes producciones americanas, mantienen una mirada personal frente al género en el que se inscriben (bélico y thriller, respectivamente).

Cartas desde Iwo Jima (Clint Eastwood, 2006) está entre mis favoritas, no sólo dentro del año natural en la que se estrenó en España, sino entre las mejores de la historia del cine. Nadie pone en duda ya la maestría de este actor reconvertido en director, que ha trabajado con los más grandes directores (Don Siegel, Sergio Leone). Y es que desde su impresionante debut, con el thriller Escalofrío en la noche (1971), seguido títulos como Bird (1988), Un mundo perfecto (1993), Los puentes de Madison (1995) y Mystic River (2003), ha demostrado con creces su valía como realizador. 

El año pasado también resultó ser la preferida en esta revista con Million Dollar Baby (2006), y ocupó del mismo modo el primer Rashomon de esta nueva etapa (1), además del especial que le dedicamos en el año 2005 a su trayectoria en general (2).

Trasciende en esta ocasión el género bélico y construye, dentro de un díptico que completa su anterior Banderas de nuestros padres (2006), una crítica hacia la falsa y manida dicotomía existente entre los “vencedores” y los “vencidos” en una contienda. Este razonamiento le lleva a replantearse si, por una parte, los vencedores sobrevivieron y, por el contrario, los vencidos perecieron, en una guerra absurda, como lo son todas las guerras. Ya que ambos (americanos y japoneses), sintieron cómo fueron manipulados y engañados por sus gobiernos respectivos. Unos y otros debían someterse a su destino: los americanos tenían que jugar el papel de ganadores, mientras que los japoneses debían asumir la derrota. Pero Eastwood les da voz a estos soldados y esclarece un episodio oscuro y tergiversado de la Historia Contemporánea. Así, esta segunda historia, compone un impresionante retrato del valor y el honor ante el inminente ataque, a través del personaje principal: el general Kuribayashi, ejemplo de la ideología oriental de la lucha persistente por los ideales y la dignidad.

zodiac02.jpgUnas de las películas más esperadas, Zodiac (David Fincher, 2007), no defraudó. Y es que David Fincher se ha convertido en uno de los directores de la actualidad con más rigor y profesionalidad cinematográfica.

Impresionó ya con la absorbente y escalofriante Seven (1995), y las sucesivas no le han bajado del pedestal: The game (1997), El club de la lucha (1999) y La habitación del pánico (2002). Es un experto en tratar y analizar de forma crítica la violencia en la sociedad actual (como sus contemporáneos Clint Eastwood y David Cronenberg).

Pero en este thriller dramático –que va más allá del género por cuanto sabemos de antemano el final al ser un caso verídico– el hecho de averiguar la identidad del asesino ya no guarda la misma importancia, sino que aquí se incide en la obsesión de los policías por atrapar al culpable que les retó y que juega con sus egos. Casi todo el mundo la ha emparentado con Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula, 1976), pero habría que analizarla más bien dentro de la filmografía sólida de este notable director americano. Porque es una continuación de las anteriores, cuyo tema constante es la violencia, la locura y la maldad de la sociedad contemporánea.

Aunque para mi gusto la mejor del 2007 es la extraordinaria Promesas del Este (David Cronenberg, 2007), estas dos mencionadas y La vida de los otros (Florian Henckel von Donnersmarck, 2006), ocupan los primeros puestos de este año recién acabado. Todas componen unos intensos dramas de denuncia de la corrupción en su más amplio sentido, de coerción de las libertades, tema en el que parece que todos somos sospechosos, y por eso el cine, que siempre mejora en las épocas oscuras, lo transmite: así se explica la proliferación del cine fantástico y de terror actual –con títulos como Rec (Jaume Balagueró y Paco Plaza, 2007), The Host (Bong Joon-Ho, 2007)–,  o de películas de denuncia política o social –como Fast Food Nation (Richard Linklater, 2007)…

iwojimaclint11.jpgY estas sobresalientes películas no están al margen: Cartas desde Iwo Jima es una crítica hacia la falacia del sueño americano y hacia lo falsa que es la división entre ganadores y perdedores cuando se trata de una guerra, ya que en una batalla perdemos todos. En Zodiac se hace hincapié, no tanto en la exploración de la psicología de un asesino en serie, sino en sus obsesivos perseguidores, y critica una sociedad ofuscada en perseguir a los que no cumplen las normas establecidas. No soportamos ni entendemos lo extraño, al otro, pero es culpa de la sociedad, porque estos seres “inhumanos”, los asesinos en serie, son producto de una sociedad enferma, de la paranoia colectiva y de una “civilización” que establece la separación entre la violencia legal y la ilegal, el asesinato legal del que no lo es (como si hubiera diferencia) y muchas personas terminan por no distinguir la separación entre el  bien y el mal.

Acabamos de terminar un año con escasa calidad cinematográfica, en cuanto a número, pero también nos ha proporcionado indiscutibles obras que exploran la sociedad contemporánea con autocrítica y cierta esperanza, confianza puesta en nosotros, los causantes del mal que nos rodea, pero que sólo nosotros podemos enmendar. Es el caso de Michael Clayton (Tony Gilroy, 2007), Leones por corderos (Robert Redford, 2007), Tierra (Alastair Fothergill y  Mark Linfield, 2007) y también de la pasional Hacia rutas salvajes (Sean Penn, 2007), que inaugura este año recién estrenado y que, pese a no ser una gran película, inspira libertad por los cuatro costados.

zodiacfincher07.jpgDebemos pues, mirar hacia el futuro cinematográfico con optimismo, pues se avecinan varias cintas pendientes de estreno muy interesantes que espero no nos defrauden: En un mundo libre (Ken Loach), la ganadora del Premio Especial del Jurado en San Sebastián el año pasado, Buda explotó por vergüenza (Hana Makhmalbaf), Antes que el diablo sepa que has muerto (Sydney Lumet), Love and Honor (Yoji Jamada), Transsiberian (Wes Anderson)…

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(1) ENCADENADOS / Rashomon nº 51: Million Dollar Baby.
(2) ENCADENADOS / Rashomon nº 46: Clint Eastwood, ahora disponible en la sección Retorno al pasado.