La chaqueta metálica (Full Metal Jacket, 1987)

  06 Mayo 2019

El conflicto bélico como reflexión trascendente

la-chaqueta-metalica-1Después del estreno comercial de El resplandor (The Shining, 1980), Stanley Kubrick comenzó a manejar propuestas para desarrollar nuevos proyectos, entre ellas I. A. (Inteligencia Artificial), basada en el relato Los superjuguetes son para el verano de Brian Aldiss.

En 1982 leyó la novela corta The Short Timers, escrita por el periodista Gustav Hasford. Esta describe el periodo de adiestramiento de un grupo de jóvenes aspirantes a formar parte del cuerpo de Marines, en el campamento de reclutamiento de Parris Island (Carolina del Sur) y posteriormente su entrada en combate en la guerra de Vietnam. El libro se basa en la experiencia personal de Hasford como corresponsal en la guerra de Vietnam.

Stanley Kubrick se hizo con los derechos del libro impresionado por su estilo directo y por la «economía de exposición estructural», según sus propias palabras. Para su adaptación al cine se contrató al guionista Michael Herr, también con experiencia en Vietnam; autor del libro Despachos de guerra, y que había intervenido en la elaboración de los textos de la voz en off del capitán Willard en la película Apocalypse Now (1979) de Francis F. Coppola.  Los tres aparecen en los títulos de crédito del filme como autores del guión. El título definitivo de la película fue una invención de Kubrick, modificando el del libro original, y hace referencia a un tipo de munición de guerra.

A mediados de 1983 finalizaron un  primer borrador del guión en el que se contaba la historia en flashback del soldado Bufón (interpretado por Matthew Modine) empezando con su funeral y finalizando con la decapitación de la francotiradora que ametrallaba al pelotón del que formaba parte Bufón, que avanzaba a través de un barrio de la ciudad de Hué, matando aquella a varios de sus miembros. Una vez neutralizada cortándole la cabeza, el pelotón jugaba con ésta, usándola como una pelota.

Esta escena llegó a rodarse, pero Kubrick decidió sustituirla por un final más compasivo. La francotiradora, una vez malherida, pide a los soldados que la maten para acabar con su sufrimiento. Modificando la primera versión, Bufón le dispara por piedad, siendo esta su única víctima mortal en toda la película.

También se eliminó el recurso al flashback, pero se mantuvo la fórmula de la voz en off de Bufón, que va comentando sus vivencias primero en el campamento de reclutas, y después en Vietnam como corresponsal de prensa para la revista Barras y Estrellas, donde finalmente es adscrito a una unidad de combate.

El reparto se completó con actores poco conocidos en ese momento, como Vincent D’Onofrio que interpretó al recluta Leonard Lawrence, en su primera participación en el cine, el cual a petición de Kubrick engordó 26 kilos. Para el papel del instructor en el campamento de reclutas se contrató a Tim Colceri, un ex marine que tenía experiencia en interpretar a veteranos del Vietnam. Otros actores seleccionados fueron Adam Baldwin (Pedazo de Animal) Arliss Howard (Cowboy), Dorian Harewood (Eightball),  Kevyn Major Howard, (Rafterman),  Ed O’Ross (teniente Touchdown),  Gary Landon Mills (Donlon),  Sal López (The Rock), y Papillon Soo Soo (la prostituta) como único y episódico personaje femenino.

Como asesor militar se contrató a Lee Ermey, un ex marine que había desempeñado esta función en películas anteriores como Los chicos de la compañía C (1978), Apocalypse Now (1979) y Medalla al valor (1984). Lee Ermey se propuso conseguir el papel de instructor de los reclutas y después de varias audiciones convenció a Kubrick para que le adjudicara ese personaje, en detrimento de Tim Colceri. Este sufrió una enorme decepción, tal como él mismo manifiesta en el documental Filmworker, A la sombra de Kubrick (2017). Como desagravio, Kubrick le dio el papel del artillero que desde un helicóptero Cobra ametralla a campesinos vietnamitas, mientras le grita al soldado Bufón «¡la guerra es el infierno!».

El personaje del sargento Hartman, el instructor del grupo de reclutas que llega a Parris Island, es el más intenso e impactante de esta narración bélica. Cabe decir que gran parte de sus diálogos fueron improvisados por el propio Lee Ermey, algo inusual en los rodajes de Kubrick. Su fiereza al dirigirse a los reclutas y su capacidad para insultar e intimidar a sus subordinados impresionaron al director que le dio casi carta blanca para desempeñar su personaje.

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Estructura de la película

La película está dividida en tres partes, a semejanza de la novela, claramente diferenciables por su entorno, tono y personajes. Únicamente el soldado Bufón está presente en todas a modo de hilo conductor y su comportamiento es el que resulta más humano.

La primera parte se corresponde con el entrenamiento de los reclutas en el campamento de Parris Island; la segunda presenta a los soldados ya en Vietnam, en la ciudad de Da Nang, a la espera de destino, donde sufren la ofensiva del Tet, llevada a cabo por las tropas del Vietcong; y la última parte describe el avance de un pelotón de marines en la ciudad de Hué enfrentándose a un francotirador letal, que resultará ser una niña. Cada una de ellas termina con muertes.

Aunque parezca increíble, la película se rodó en su totalidad en Inglaterra, cerca de Londres, donde se utilizó una antigua fábrica de gas abandonada hacía años, que sirvió para reproducir la bombardeada ciudad de Hué. El campamento de la isla de Parris y la base de Da Nang fueron recreadas en la base aérea de Bassinghbourne. La música original fue compuesta por Vivian Kubrick, la hija del cineasta —con el pseudónimo de Abigail Mead— y en la banda sonora se incluyó una cuidada selección de canciones exitosas entre 1962 y 1968, interpretadas entre otros por los Rolling Stones, Nancy Sinatra o la impactante Surfin Bird de The Trashmen.

La narración incide en su primera parte en el proceso de eliminación de la identidad de los reclutas, cambiando su imagen, sustituyendo sus nombres por apodos, endureciendo su carácter, convirtiéndolos en «máquinas de matar».

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La torpeza del recluta Leonard Lawrence (Vincent D’Onofrio) hace que sea el blanco de los ataques y burlas del sargento Hartman (Lee Ermey) a quien apoda «recluta patoso». Sus errores y descuidos repercuten en toda la sección, ya que sus compañeros son castigados, por lo que terminan vengándose cruelmente de él.

El recluta Bufón (Matthew Modine) es el único que trata de ayudarle a convertirse en un marine, aunque al final del periodo de instrucción en el campamento se produce un episodio terrible.

A lo largo de todo el filme, el lenguaje de los personajes resulta duro y cínico, percibiéndose un nihilismo que en ocasiones toma forma de un humor negro que trasluce la locura de la guerra, la mayor de todas las contradicciones humanas.

Hay referencias jocosas al ideal que representa John Wayne, al papel manipulador de los medios de comunicación en la guerra del Vietnam, incluso se incluye una crítica explícita a Walt Disney, ya que al final del filme cuando los soldados regresan del campo de batalla, comienzan a cantar con entusiasmo el tema principal del programa de televisión The Mickey Mouse Club, muy popular en la década de los años sesenta.

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La filosofía en la obra de Stanley Kubrick

La historia de La chaqueta metálica gira en torno a varios elementos que están presentes en todo su desarrollo: la muerte, la moral, la degradación humana, el mal y sus manifestaciones, la masculinidad, lo sagrado y lo profano… todos ellos contextualizados en el mundo militar, pero trascendiéndolos a cualquier comportamiento humano.

La película muestra la naturaleza caótica de nuestro mundo y la ambigüedad de la moralidad que pretende regularlo. Kubrick, a lo largo de los años, rara vez ofreció una interpretación o explicó el significado que hay más allá del argumento de sus películas.

En relación a La chaqueta metálica, tampoco explicó nunca sus posiciones personales sobre los conflictos bélicos o su opinión sobre la guerra del Vietnam y sus consecuencias. Sin embargo, en todas las películas de su impresionante filmografía, el Yo existencialista se enfrenta a un mundo exterior duro y cruel, con resultados habitualmente desalentadores.

Stanley Kubrick dirigió a lo largo de su trayectoria cuatro películas de temática bélica: Fear and Desire (Miedo y deseo, 1953), Senderos de gloria (1957), ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (1964) y La chaqueta metálica (1987). En cada una de ellas expuso aspectos relativos al comportamiento «caótico» del ser humano en situaciones de guerra. En relación a la última, hay autores que señalan la influencia de Nietzsche al plantear la imposibilidad de defender la idea de un mundo estable y tranquilo, imponiendo un determinado orden moral, ya que esto resulta antinatural, según el filósofo alemán, y además, puede ser peligroso.

Escribe Juan de Pablos Pons


Nota

Este artículo se ha escrito a partir de la consulta de los siguientes libros:

—Esteve Riambau: Stanley Kubrick (1990);

—John Baxter: Stanley Kubrick. Biografía (1999);

—Jerold J. Abrams (Ed.): La filosofía de Stanley Kubrick (2012);

—Alison Castle (Ed.): Los archivos personales de Stanley Kubrick (2016).

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