Hannibal Lecter: Antropología del personaje

  25 Febrero 2017

La respuesta está en la infancia

hannibal-origen-1En este Rashomon sobre cualquier aspecto fundamental digno de análisis partiendo del filme El silencio de los corderos nos centraremos en dos películas de la saga. Principalmente analizaremos la antropología del personaje tomando como referencia la precuela Hannibal: el origen del mal (2007) para terminar en El silencio de los corderos (1991), donde Lecter ya es un asesino en serie.

Hannibal Lecter es un personaje de ficción creado por el escritor Thomas Harris. El personaje aparece por primera vez en la novela El dragon rojo (1981) y vuelve a aparecer en otras tres novelas del mismo autor: El silencio de los corderos, Hannibal y Hannibal: el origen del mal.

Thomas Harris escribe sobre el origen de Hannibal Lecter debido a la presión editorial y principalmente por la presión de Hollywood. Por ello Harris decide escribir la precuela, antes de que alguien pudiera aprovecharse económicamente de la creación de su personaje que pasará a la historia por su personalidad homicida.

Aunque hubo una adaptación previa de El dragón rojo, titulada Manhunter, el gran público conoce por primera vez a Hannibal Lecter gracias a la película El silencio de los corderos dirigida por Jonathan Demme, donde Anthony Hopkins interpreta magistralmente al demente doctor.  

Según se desvela en la película Hannibal: el origen del mal, adaptación de novela de Harris dirigida por Peter Webber, el desarrollo de la personalidad de Lecter sufre una alteración cuando su familia es atacada 1944 en Lituania, en la casa de campo propiedad de la familia, después de cambiar su residencia debido al temor de un ataque de tropas alemanas. En este escenario bélico centrado en la segunda guerra mundial  mueren, después de ser atacados por tropas alemanas mientras asisten a tropas rusas, su padre, su madre y el profesor, quedando vivos Hannibal y su hermana Misha.

Hannibal ve morir en sus brazos a su madre, bajo una situación de pura supervivencia asume con ocho años la responsabilidad de proteger a su hermana del hambre y del frío en una situación límite, hasta que llegan unos mercenarios lituanos que en tiempos de guerra se venden al mejor postor, además de no tener escrúpulos bajo la influencia de un ambiente bélico que extrae lo peor de la condición humana. Estos saqueadores secuestran en la casa a los dos niños, en una situación de hambruna se les ocurre comerse a Misha, hermana de Hannibal.

La casa sufre otro ataque de tropas militares que permite la huida de Hannibal Lecter librándose de otro ataque de canibalismo, aunque guarda en su memoria cómo los mercenarios lituanos caníbales se comen a su hermana, provocando las primeras anomalías inconscientes que influirán en su futura personalidad.

Más tarde, Hannibal es internado en un orfanato creado por los rusos que toman como alojamiento el castillo que era propiedad de su familia en Lituania. Este se escapa de una atmosfera hostil, en busca de su tía, y de una venganza que será terrible.

Según las experiencias vividas por Hannibal se puede hacer un análisis psicológico sobre sus comportamientos posteriores, a partir de la etapa adolescente del personaje.

Hay muchos estudios teóricos de psicoanálisis sobre la excentricidad de nuestro comportamiento humano en distintas etapas de nuestra vida, uno de ellos es Posición (etapas del desarrollo), escrito por la psicoanalista Melanie Klein. Dicho estudio va más allá de la etapa concreta del desarrollo explicando que las ansiedades, defensas y relación con los objetos derivadas de dicha etapa son permanentes, repitiéndose en distintas etapas. Por ello Posición es un concepto estructural y no un concepto evolutivo que supone inicio, desarrollo y fin, es decir, que puede haber una regresión. Posición se refiere a la lucha permanente del Yo para elaborar sus angustias y el conflicto permanente entre amor y odio. Klein disecciona en dos posiciones su estudio, la posición esquizoparanoide y la posición depresiva.

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La personalidad de Hannibal Lecter se podría encuadrar dentro de la teoría sobre la posición esquizoparanoide, donde se explica que un objeto es bueno o malo sin la integración de los mismos. La diferencia entre la posición esquizoparanoide y la posición depresiva está en la integración de los objetos: en la posición depresiva sí que hay integración mientras en la posición esquizoparanoide no hay integración.

Hannibal sufre una regresión debido a su corta edad, pasando de la posición depresiva a la posición esquizoparanoide. En principio su personalidad parte de  una posición depresiva donde cohabitaban los objetos buenos o malos con integración y adaptación social, pero a medida que va desarrollando su personalidad subyace la pérdida del objeto o pérdida del familiar.

La pérdida de un familiar —representando la pérdida del objeto— desarrolla en Hannibal una personalidad llena de fantasías de persecución de objetos malos que funciona como una defensa para negar la realidad externa (la muerte de su hermana) y también para defenderse de su realidad interna como el miedo, la frustración, el odio y la agresión. Además, desarrolla una personalidad de ser superior.

Teniendo en consideración los estudios kleinianas llegamos a la conclusión que Hannibal se define como un ser con la personalidad distorsionada, una personalidad que no permite la convivencia entre lo malo y lo bueno desde punto de vista civilizado, es decir, inconscientemente no acepta la pérdida de su familia y tampoco la pérdida de su hermana apelando a la venganza como arma, provocando en su personalidad anomalías destructivas desde un punto de vista interno y externo, convirtiéndole en una persona carente de criterios sociales.

Hannibal no mantiene relaciones sociales, no tiene empatía con los demás. Su trato con las personas pasa por la manipulación, control, idealización y devaluación de las mismas que en su origen y sin conocimiento son malas por naturaleza sistemáticamente.

En el final de Hannibal: El origen observamos cómo Lecter va transformando su personalidad hasta convertirse en un asesino en serie, que mata a sus víctimas comiéndose alguna parte de su cuerpo, comportándose como un caníbal. Sus primeros actos de canibalismo se producen cuando se venga de los asesinos que mataron a su hermana y lo hace de la misma forma, comiéndose sus mejillas.

Una de las grandes escenas del cine es la presentación de Hannibal en El silencio de los corderos, uno de los personajes más creíbles de la historia del cine. Anthony Hopkins interpreta a un personaje que le acompañará siempre. Las miradas, tanto de Clarice como de Hannibal, sobrepasan el argumento haciendo que los personajes capten toda la atención del espectador. Sin menospreciar la trama argumental en relación a la adaptación del libro, El silencio de los corderos es una película de personajes, y no sólo por la interpretación de los actores, básicamente por su idiosincrasia.

Siguiendo con el film de Demme, se intuye un Lecter definido totalmente como asesino en serie, todo lo explicado anteriormente tiene sentido, es un asesino en serie con una personalidad distorsionada que se muestra superior a los demás, narcisista.

Las escenas donde Clarice Starling (Jodie Foster) visita al doctor Lecter (Anthony Hopkins) son magistrales, vemos que Hannibal se muestra con poca empatía hacia las personas en general y en este caso hacia Clarice Starling, intentando ridiculizarla, llevándola a una situación límite para idealizarla más tarde después de aguantar sus impertinencias. Su objetivo es escapar y seguir ejerciendo la venganza utilizando actos canibalismo sobre aquellos objetos malos, no idealizados. En este caso considera ideales a Clarice Starling y a Jack Crawford pero no al Dr. Frederick Chilton con quien ajustará cuentas más tarde.

En ambas adaptaciones, Hannibal: el origen del mal y El silencio de los corderos, se desarrolla la personalidad patológica de Hannibal Lecter que según sus experiencias infantiles le convierten personaje de estudio antropológico, con el objetivo de conocer a un personaje histórico para la cinefilia.

Siempre hay un explicación sobre nuestros comportamientos extremos, casi todas las respuestas están en la infancia.

Escribe Marcos Sáez

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