Interstellar: Hasta lo más profundo del Universo

  20 Abril 2016

No entres dócilmente en esa buena noche…

interstellar-0Desde hace un tiempo, la mediocridad en las películas espaciales ha sido más que notable. Este género ha perdido mucho de ese esplendor que alcanzó tiempo atrás. Quizás sea porque antes los viajes espaciales se veían como la aventura de la humanidad, el reto a superar, algo casi inalcanzable, y ahora lo vemos como algo más normal y menos heroico.

La trama principal en la que se basa Interstellar es muy simple: la Tierra está llegando al límite de sus posibilidades, ya que el hombre ha esquilmado y malgastado todos sus recursos naturales. La única solución es encontrar otro planeta habitable para el ser humano. Pero como sabemos, en nuestro sistema solar no hay un lugar con tal característica, por lo cual hay que ir más allá. ¿Cómo? Pues a través de un agujero de gusano que permite viajar a otro sistema galáctico con más posibilidades para la vida.

Nolan va más allá

Con estos ingredientes, Interstellar podría parecer una película más de viajes espaciales y de conquista de otros mundos, con un argumento utilizado un millón de veces con una más que insultante superficialidad, teniendo en cuenta el tema que se trata.

Sin embargo, como dice el título de esta sección, Nolan va más allá. Muy en la lógica seguida en su película Origen (2010), el director trata el tema del existencialismo de los seres humanos y de las relaciones personales y sentimentales que se establecen entre ellos, identificando al amor como el verdadero motor que mueve al ser humano. El mensaje de Nolan en esta película está muy claro: el amor es lo único que puede trascender el espacio y el tiempo. Todo es efímero (lo material, lo físico), sin embargo, el amor y los sentimientos son eternos.

Esto se materializa en la película a través de la relación que existe entre un padre (el piloto que lidera la misión) y su hija.

La Física: ¿un problema?

Uno de los alicientes de esta película es la constante presencia de los efectos que tiene la teoría de la relatividad sobre el transcurso del viaje. Para que se entienda, la relatividad explica cómo el tiempo puede pasar más lento en un lugar cercano a un agujero negro (lugar de mucha masa), con respecto a la Tierra. Esto hace que cada hora en uno de los planetas escogidos para ser estudiados, se traduzcan en varios años en la Tierra.

Nolan sabe que éste no es un principio fácil de entender, por lo que intenta explicarlo mediante diversas conversaciones y diálogos entre los personajes. No obstante, es lógico que una persona que no sepa del tema se acabe perdiendo.

Sin embargo, este director no da puntada sin hilo, y se puede hacer dos tipos de lecturas o interpretaciones, en lo que al tema de la física se refiere.

La primera interpretación es menos profunda y fácil de digerir, en la que se nos intenta explicar cosas como que el tiempo no pasa de igual manera cerca de un agujero negro con respecto a la Tierra, o que aún se desconoce lo que se encuentra dentro de éste. 

En mi opinión, ésta es la idea con la que el espectador se tiene que quedar. Es algo que hemos podido escuchar en algún momento de nuestra vida (por lo tanto, no es algo que pensemos que se haya inventado para esta película) y que debemos aceptar sin más explicación. Recordemos que esto es solamente una película de ciencia ficción, no una asignatura de 4º de carrera de la cual tengamos que examinarnos.

Pero Nolan no es un director al que le guste dejar las cosas sin atar, y aunque en cierto punto de la película la realidad se dispersa entre la ficción, intenta dotar de unas bases teóricas y bien fundamentadas (como son la física cuántica y la teoría de la relatividad) a su obra. Es aquí donde entra en juego la segunda interpretación, algo más profunda y difícil de entender, y que sólo va dirigida a un cierto sector del público. Sinceramente opino, que esta parte, aunque más compleja y, en ocasiones, llevada a la saturación, aporta a la película una cierta rigidez y credibilidad.

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Actuaciones

Interstellar cuenta con un gran elenco de actores como son Matthew McConaughey, Michael Caine, Jessica Chastain y Anne Hathaway, y en general, todos están a la altura de esta épica aventura.

Hago especial mención al protagonista, a Matthew McConaughey. ¿Quién iba a decir que ese chico que salía en comedias románticas manidas y rancias en un pasado, iba a protagonizar una odisea espacial de tal calibre?

McConaughey se encuentra cómodo en ese papel de hombre taciturno y en ocasiones soberbio. Ya lo demostró en la serie True Detective (2014) o en títulos como Dallas Buyers Club (2014) o Mud (2012). Ha encontrado su nicho y ahora intenta explotarlo. Por supuesto, en Interstellar hace un gran papel, protagonizando escenas de gran carga emocional, y conectando sin ningún tipo de problemas con el espectador.

¿La nueva 2001: Una Odisea del espacio?

Son muchos los que han comparado a Interstellar con 2001: Una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968). Pero opino que es más lo que las separa que lo que las une.

En cierta medida ambas películas tratan sobre un viaje espacial, pero no sólo de un viaje físico, sino de un viaje hacia el interior del ser humano, una introspección en la que el hombre no sabe bien qué le mueve o hacia dónde se dirige, pero lo que sí sabe es que tiene que avanzar.

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Sin embargo, 2001 es una película mucho más íntima y desconcertante, con un gran abanico de interpretaciones, y donde el tema principal no es la trascendencia de los sentimientos y las relaciones interpersonales, sino la evolución del ser humano como especie. No se respeta ninguna estructura, ningún patrón. Se trata de una película para los sentidos, donde los colores, los sonidos, las imágenes se convierten en protagonistas de la película. 2001 no se deja ver o interpretar de forma sencilla. Nos hace pensar.

Por su parte, Interstellar, aunque bastante original en algunos aspectos, es mucho más predecible y con una estructura más cercana a un blockbuster americano de Hollywood que a una película de autor. Y por supuesto, es mucho más fácil de digerir que 2001. Todo viene mucho más mascado para que pueda ser entendida.

Valoración

En mi opinión, Interstellar es una de las mejores películas espaciales que se han hecho en los últimos años. Es cierto que en ocasiones peca de pretenciosa y de ambiciosa. Pero en todo momento transmite la sensación de estar viviendo una aventura épica hacia los confines del universo. A pesar de durar más de dos horas y media, el visionado no se hace indigesto, sino todo lo contrario, no pierde ritmo.

También es verdad que hay ciertas cosas de la película que están pilladas con pinzas, pero teniendo en cuenta el auténtico trasfondo, esas cosas se hacen insignificantes en virtud de lo que se pretende alcanzar. Quizás lo malo de intentar explicar demasiado una película de ciencia ficción es que el espectador pierde la noción de que es eso, una película de ficción.

No me gustaría terminar sin hacer breve mención a la banda sonora de Hans Zimmer, el cual hace un magnífico trabajo para esta película transfiriéndole una gran épica, y que junto a los efectos visuales (único Oscar de esta película) nos harán viajar hasta lo más profundo de nuestro universo.

Escribe Javier Almirón

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