Alien, el 8º pasajero (Alien, 1979) de Ridley Scott

  29 Abril 2016

El futuro ignoto

alien-1Alien es, sin duda alguna, una película de culto. En 1979 Ridley Scott empezó una de las sagas que más se ha valorado en el mundo cinematográfico, también por parte de la crítica. No es difícil intuir la considerable atracción que el cine estadounidense nutre por los alienígenas y por el misterio alrededor de la existencia de otras especies en otras galaxias.

Alien es la historia de una tripulación de astronautas de la nave espacial Nostromo que se ve obligada a despertarse de una hibernación durante la vuelta al planeta Tierra por una alarma. Esto llevará a todos los componentes a bajar de la astronave para inspeccionar el territorio sobre el que volaba. Aquí descubren los restos de un alien con un agujero en el vientre. A la vuelta se encuentran una sorpresa: un alienígena parásito dentro de la nave espacial será el comienzo de una pesadilla interestelar.

La película es una representación realística y en el mismo tiempo muy “gótica” de la relación entre los humanos y los alienígenas, construida a través de la oscuridad del ambiente, de los personajes que mienten y esconden, del miedo al misterioso ser que sabemos está dentro del lugar en cuestión, pero que no conseguimos ver con claridad. En fin, una visión inquietante y no aventurera del espacio, que es visto como un lugar desconocido, donde el ser humano casi pretende dominar sin hacerse preguntas y con mucha soberbia. 

A tal propósito, Ridley Scott subraya constantemente un aspecto casi pesimista y de resinación hacia el temible y terrible destino que deriva de este binomio monstruo-ser humano y que se insinúa dentro de la narración también a través de la sugestión.

Todo está sugerido en los movimientos, en la mirada, con la música. Pocas veces vemos el alien en persona. Sin embargo elementos externos o pruebas nos sugieren su presencia constantemente. Lo que no se ve se teme. Este es el lema en torno al que gira toda la historia.

El hecho de que esto represente una estrategia de narración confiere a la película una doble significación de género: no hablamos simplemente de ciencia y ficción sino de suspense, incluso horror por algunas características. También en este sentido podemos definir Alien como una película de culto, es decir que no se puede considerar como una obra que sigue una única línea, sino que responde a diferentes tipos de exigencias fílmicas y temáticas. Las dos dimensiones están perfectamente mezcladas con una fusión de elementos y una escenografía gótica y real.

Los efectos especiales, en consecuencia, son reducidos y también el ritmo de la película adquiere un crescendo desde el principio donde todo aparece más lento y calmado hasta el corazón de la película que empieza a volcarse completamente, también por lo que le ocurre al protagonista. De hecho, Tom Skerrit, personaje principal del filme, pierde la vida enseguida en la lucha con el monstruo, dejando todo en las manos de la única mujer y superviviente, que transforma todo con unas características absolutamente más cercanas a las películas de terror clásicas, donde la mujer se escapa de una presencia inquietante y maléfica. Sin embargo, se convierte en la heroína que combate contra lo que podemos definir el inconsciente, lo que el ser humano pretende poseer.

De aquí, las temáticas más propuestas por Ridley Scott, como la visión apocalíptica de un futuro que no tiene esperanza debido a la masificación de las personas o al consumismo que lleva a la destrucción de la humanidad.

Todos estos intentos de dominación sólo llevan a la pérdida también de la palabra y de la razón: de hecho en la primera parte de la película asistimos a un uso mayor de los diálogos o de la descripción de los personajes, para después desaparecer completamente y dejar espacio sólo a la acción y a la lucha.

La decadencia del ser humano posiblemente. Sin embargo esta película es un cuadro de las posibilidades y de los límites que siempre se intentan superar, aunque vayan demasiado lejos de lo que esperamos. El alien representa quizás un futuro ignoto, incierto y terrorífico, pero también esta misma superación de los límites que nos meten a la prueba para enfrentarnos a lo que nos espera más allá de un traje espacial.

Escribe Serena Russo


Más información sobre Ridley Scott:
Monográfico dedicado a Ridley Scott

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