Amor y muerte en la saga “Crepúsculo” (The Twilight Saga)

  30 Julio 2013 Staying alive 

crepusculo-1Dentro de los diversos géneros del cine como los de acción, terror, bélico, romántico, histórico… hay subgéneros, como “parejas de policías”, “psicópatas enfermizos”, “historias de amor en el siglo XVIII”, “batallas entre americanos y vietnamitas”, etc...

En el tema que ocupan este Rashomon, “amor y muerte”, hay un subgénero destacado, y es el de “chicas que se enamoran de monstruos o seres sobrenaturales”, como sucede con La Bella y la Bestia o su versión más moderna y adolescente Beastly, con Vanessa Hudgens y Álex Pettyfer, que también repitió papel de bicho guapetón en Soy el número 4, donde interpretaba a un alienígena de quien se enamoraba la moza de turno.

Otras películas con temática similar son las pioneras Yo Anduve con un zombie, de la que es heredera en cierto modo Memorias de un zombie adolescente, o Ghost, el clásico romántico de los 80, con Demi Moore enganchada sentimentalmente al fantasma de su marido muerto.

Pero si hay una saga que en los últimos años ha arrebatado corazones de chicas y chicos de instituto esa es Crepúsculo, la epopeya vampírica con chupasangres que brillan bajo la luz y se alimentan con animales porque se han convertido en la faceta más vegetariana del mito.

Aquí nos encontramos con la afortunada muchacha inocente y candorosa, que para más inri se llama Bella, acudiendo al instituto de su pueblo y encontrándose con Edward Cullen, el más guapo de toda la familia a la que pertenece. Una raza de educados y, todo hay que decirlo, atractivos vampiros y vampiras que ostentan, además de los imprescindibles colmillos y su sed de sangre perpetua, diversos poderes como premoniciones, supervelocidad, telepatía y no sé cuántas cosas más.

La historia se alarga por cinco películas, basadas en cuatro libros (el último de ellos dividido en dos films) escritos por Stephenie Meyer, nombre que ya todos conocen por ser la autora de esta saga además de la novela también adaptada al cine The Host (La huésped), que nos cuenta otra historia de chica alienígena dentro de chica humana que se enamora de un humano mientras que la chica humana poseída por la chica alienígena se enamora de otro humano. Y la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.

eclipse-1El caso es que Bella se queda prendada de forma inmediata por el atractivo Edward, y no pasa más de media hora hasta que ella descubre su naturaleza inmortal. Sí, porque este vampiro es como un Travolta menos bailongo pero con más staying alive, o sea, que le queda vida para rato.

A lo largo de la saga veremos cómo Bella se enamora de Edward, comparten una íntima historia de pasión y tragedia cuasi shakesperiana que inflama los cerebros de las jóvenes espectadoras, cuyos sueños se pueblan de atractivos vampiros que esperan encontrarse a la salida de clase de física, como quien se encuentra un semáforo al doblar una esquina con su coche.

Esta historia se verá entremezclada con una tremenda guerra que los Cullen arrastran desde hace años con los Vultures, otro clan de vampiros que pretende, como poco, acabar con la raza humana o algo así. Mientras la gran y esperada batalla llega al final de la saga, ellos se casan, tienen una hija y pasan más cosas que luego contaré.

Más o menos resumida, esa es la trama principal de la historia. Pero ahora, hagamos un ejercicio de imaginación arriesgado. Supongamos que realmente los vampiros existen y conviven entre nosotros como una raza más, o como una variante de una raza. O como lo que sea que son los vampiros. De momento, el rito religioso de matrimonio debería cambiar un poquitín. Sí, porque eso de “hasta que la muerte os separe” ya no tendría mucho sentido en el caso de boda entre vampiros o entre vampiro y humano. Habría discusiones para decidir con qué se brindaba ¿champán o RH positivo? Y naturalmente, tendrían niños. ¿Les saldrían colmillos de leche? ¿Aprenderían a chupar antes que a caminar? ¿Y les harían pequeños ataúdes-cuna-mecedora para arrullarlos?

No os lo toméis a pitorreo. Serían muchas las cosas que cambiarían en el día a día de la raza humana si los vampiros fuesen reales. ¿Cómo estarían formados los partidos políticos? ¿Mitad humanos y mitad vampiros? ¿Chuparían más los políticos vampiros o los políticos corruptos? Son temas que llevarían a largos debates, sin ninguna duda.

Pero no es el caso de este artículo. El tema es “amor y muerte”, y aquí viene mi reflexión sobre Crepúsculo y el cine vampírico en general. Todos sabemos que los vampiros te muerden, te dejan sin sangre y, posteriormente, una vez que has muerto y si ellos no te han matado lo suficiente, regresarás como un vampiro, con las mismas ganas de glóbulos rojos y con la capacidad de convertirte en murciélago. En el caso de los crepusculares Cullen, no temerías a la luz ni tendrías que vivir siempre en la oscuridad, pero estarías atrapado/a por tu instinto de cazador.

luna-nueva-1Por eso me pregunto: sabiendo esto que acabo de contar. ¿Por qué a las mujeres les fascinan tanto los vampiros? ¿Qué les hace inclinar la cabeza y permitir que sus colmillos penetren en su yugular para refrescarse con la palpitante sangre que circula por sus venas?

Mi reflexión es que no son los vampiros en sí, sino el hecho de que ellos han trascendido la muerte. Y nuestro temor a la muerte tal vez sea mayor que el temor a los vampiros. Si uno te muerde, te estarás convirtiendo en otro como ellos y condenado a la maldición de una vida eterna de sed de sangre. Pero también te librará de la muerte, esa anciana con guadaña que te lleva consigo en el momento más inesperado y ya no te deja regresar a la Tierra. Y el resultado de este combate es Vampiros = 1, Muerte = 0.

Pasemos a la otra raza que aparece en Crepúsculo, tan peligrosa como los vampiros, que son los licántropos. Ellos no han muerto para volver como hombres lobo, pero cuando se transforman, en cierta medida dejan de ser humanos y se convierten en cuadrúpedos peludos con muy mala uva, aunque siguen conservando los recuerdos humanos. Bella también está medio enamorada de Jacob, lógicamente, el más guapo y cachas de todos los jóvenes licántropos.

Aquí se rompe otra regla de la licantropía, si es que existe este término. Teóricamente, los hombres lobo sólo se transforman en bestia cuando aparece la luna llena. En la saga Crepúsculo, los chavales se convierten cuando les apetece, y no en bestias semihumanas, sino en auténticos lobos de gran tamaño con aspecto musculoso, tan musculoso como cuando permanecen en forma humana, en la que, probablemente para inflamar las juveniles líbidos de las espectadoras, se pasean casi todo el tiempo luciendo el torso desnudo y depilado cual bravos espartanos luchando por defender a su casi extinta raza.

Bella se debate entre dejarse morder por el vampiro o el licántropo, dudando si prefiere que su hijo tenga que ser amamantado con sangre materna o afeitado a diario desde su más tierna infancia.

Y con todo esto la saga va transcurriendo más o menos de esta guisa:

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Primera peli: Crepúsculo

Bella Swan (Cisne Hermoso) se muda al pueblo de Forks donde pasaba los veranos junto a su padre, el sheriff. Durante su primer día en el instituto se fascina con un grupo de jóvenes, los hijos adoptivos del sr. Cullen y su esposa, que parecen brillar con luz propia.

Uno de sus miembros, el joven Edward le salva de forma superheróica deteniendo con la mano un vehículo que está a punto de atropellarla. Bella intenta acercarse a Edward, pero éste trata de rechazarla.

Poco después conocerá a Jacob, el licántropo, quien le dice que su clan mantiene una guerra perpetua con los Cullen, y más tarde descubrirá la naturaleza vampírica de los Cullen. Mientras Bella insiste en mantener una relación amistosa con Edward, tres vampiros nómadas aparecen y ponen en riesgo la vida de todos ellos, lo que llevará a un enfrentamiento que terminará por alejar a Edward de Bella, de forma aparentemente definitiva.

Segunda peli: Luna Nueva

Bella no come ni duerme desde que Edward desapareció del pueblo, y para consolarla, Jacob se la lleva a su clan y le enseña cómo es la vida de un licántropo, en un intento por hacer que se olvide del vampiro y se quede con el amor que le ofrece el lobo humano.

Alice, hermana de Edward, se lleva a Bella hasta Italia, donde Edward intenta encontrar a los Vulture para que le quiten la vida, pues cree que Bella está muerta y sin Bella, su vida no vale nada.

Antes de que se carguen a su querido amor de blanquecina piel, Bella prefiere entregar su propia sangre a los Vulture, pero Alice interfiere diciendo a los Vulture que Bella terminará por ser uno de ellos, una vampira. De esa forma los Vulture dejan en paz a Bella y a Edward.

Tercera peli: Eclipse

amanecer-1Un ejército de vampiros neófitos se está creando con el fin de atacar a los Cullen y también a Bella. Mientras esto sucede, Edward no quiere morder a Bella y convertirla en vampiro hasta que estén casados.

Por otro lado, Jacob le confiesa a Bella su amor y Edward se enfrenta a él. Más tarde, ante el inminente ataque del grupo de vampiros que lidera la malvada Victoria, los Cullen y los lobos establecen un pacto. Como final de esta historia, Bella decide casarse con Edward para que pueda transformarla en vampiro, a pesar de que también ama a Jacob.

Cuarta peli: Amanecer

En pocas palabras, Edward y Bella se casan ante la oposición de Jacob y el cabreo de su padre, tienen una hija, híbrida entre humano y vampira, y pelean, junto con una serie de vampiros amigos que reclutan por todo el mundo, contra los Vulture, empeñados en cargarse a la niña porque los híbridos dan problemas a la raza vampira.

Una impactante guerra final acabará con esta historia de forma, como debe ser, feliz para lo que es una vampira que tendrá que alimentarse con sangre de animales el resto de su eterna vida.

Como veis, toda una epopeya de amor, muerte y vida eterna que ha sido uno de los mayores éxitos literarios de las últimas décadas y un hit también en las taquilla de todo el mundo. El amor y la muerte siempre han sido protagonistas de historias trágicas, Romeo y Julieta, Marco Antonio y Cleopatra, Tristán e Isolda o el Príncipe Carlos y Lady Di. Poéticamente, imagino un cielo lleno de parejas que han fallecido en vida y continúan su amor más allá de la muerte, al otro lado de esa barrera invisible que separa al ser humano de este mundo y el más allá.

Y como final, recomendaros la que es para mí, historia más trágica de amor y muerte que se haya filmada en celuloide: Aquel inolvidable verano, película británica de 1988, dirigida por Piers Haggard y protagonizada por James Wilby y la bellísima Imogen Stubbs. Eso sí es amor. Eso sí es muerte. Eso sí es amor más allá de la muerte.

Escribe Julio César González

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