El bolso

  16 Julio 2018

De Rajoy a Sánchez, todo a punto

bolso-sillon-rajoyAllí se quedó, sobre el asiento del Sr. Rajoy, un enigmático bolso de señora. Justo cuando el señor Presidente debía estar sentado escuchando a la oposición parlamentaria leyéndole la cartilla. Pero fiel a sus hábitos, prefirió esperar en la tasca de al lado a que escampara en el hemiciclo. Sólo que cuando volvió ya no estaba ni el bolso y ni el banco le pertenecía. En tan breve lapso de tiempo había pasado a ser propiedad del líder de la oposición.

La imagen del bolso que circuló intensamente por todos los telediarios y las primeras páginas de la prensa, fue motivo de múltiples y variadas especulaciones. Yo mismo llegué a pensar que era el regalo diplomático que se habían intercambiado Trump y Kim Jong-Un, a tenor de su gesto en la fotografía del encuentro. Según los especialistas de las distintas tertulias televisivas, sin duda mejor documentados que yo, vaticinaban que bolso se había colocado allí para “ocupar” el sitio. Tampoco faltaron quienes anticiparon que era el atributo visual del inminente cambio de sexo del poder.

Tras la votación de la moción de censura, descubrimos, no sin cierta sorpresa, que el nuevo usuario de ese banco volvía a ser un hombre: Pedro Sánchez. Tras sus primeras decisiones relativas a la mudanza a La Moncloa, volvió a cautivar al respetable componiendo un Gobierno mayoritariamente de mujeres. No hubo informativo que no resaltara el hecho de haber puesto la cuota a una altura a la que no ha llegado nadie todavía. Eso sí, las mujeres de TVE daban las noticias del primer consejo de ministros todavía vestidas de negro.

Al fin, pensábamos muchos, se hablará por ahí de nosotros no por los detalles escabrosos delictivos de los múltiples sumarios, sino por un acto de valentía democrática. El audaz golpe de efecto del nuevo presidente está fuera de toda duda. La primera decisión relevante le había reportado un reconocimiento social y político de enorme trascendencia. Pero todo estaba transcurriendo demasiado bien para ser cierto. Así que muy pronto aparecieron los trompicones en el devenir del nuevo gobierno. Un periódico “liberal” sacó a relucir que un miembro del gabinete se había entrampado con los reglamentos de Hacienda.

Lo más llamativo, sin embargo, de estas últimas semanas era que al fin se respiraban aires de alivio en todas partes. En muchos de los informativos se reconocía un nuevo talante comunicativo. De hecho, las ministras y ministros se prestaron sin recato a participar en programas de radio y televisión. Y el encuentro más llamativo, principalmente por la personalidad de los entrevistados, tuvo lugar en El objetivo (La Sexta). En este espacio se dieron cita el asertivo Josep Borrell y Ana Pastor, abanderada de la repregunta. La ocasión le sirvió al entrevistado para dar numerosos titulares, y algún que otro zasca a la presentadora ante la negativa de Borrell a ser más explícito, por ejemplo, respecto al asunto de Cataluña.

Pese al peregrinar de las ministras y ministros por los medios de comunicación, muchos “opinadores” se quejaban de no haber escuchado al Sr. Presidente en directo. Así que en esta ocasión el medio público, TVE, se aprovechó de su condición para ofrecer en primicia la entrevista a Pedro Sánchez. Un lunes de junio, en un salón con vistas a los jardines de La Moncloa, Ana Blanco y Sergio Martín le hicieron una entrevista durante 30 minutos en hora de máxima audiencia (más de dos millones siguieron la emisión). Al fin podíamos ver y escuchar al valiente que mandó retirar el bolso presuntamente abandonado sobre el banco azul.

No dijo mucho más de lo que ya se sabía respecto a sus intenciones y proyectos políticos. Además de resaltar la brevedad de la legislatura que pretende agotar. Pero la cita, como ya viene siendo habitual, dio motivos para prolongar el debate y, en ocasiones, con detalles relevantes. Asunto menor de la polémica es si el periodista Sergio Martín, cuya tendenciosidad nadie discute, estaba descolocado en el set, casi fuera de cuadro. Ahora bien, tras la entrevista el equipo de grabación se hace una foto rodeando al protagonista del momento. Y de tal estampa saltó el escándalo. Con la que está cayendo y con los “viernes negros” en RTVE, resulta que en la fotografía solo aparecían chicos, salvo Ana Blanco.

pedro-sanchez-entrevista-tve

La reacción ante este hecho no se hizo esperar, y la pregunta tampoco: ¿si el gabinete es mayoritariamente de ministras cómo es que el equipo de TVE es sólo de chicos? La citada imagen es un golpe bajo del equipo directivo de RTVE, al entrevistado o la novatada contra el equipo responsable de comunicación de La Moncloa. Desde luego, el entrevistado dejó claro que el conflicto del consejo de administración de la televisión pública no va a durar mucho, lo resolverá de inmediato ya sea por consenso o por decreto ley. ¿Les habrá asustado este anuncio a los rancios jerifaltes de Prado del Rey?

Si le damos una vuelta de tuerca a la polémica “foto de familia” en La Moncloa, cabe preguntarse si ninguno de los responsables intermedios de TVE se percató del detalle, incluso de los que aparecen en la foto. Planteo esta cuestión porque el pasado domingo, 10 de junio, comenzó sus emisiones regulares la televisión autonómica valenciana, ahora À Punt. En la fiesta de apertura, entre las entrevistadas, apareció la directora general del ente, Doña Empar Marco, quien lució un ostentoso traje amarillo.

Puede que el color elegido sea el preferido para el vestir habitual de la máxima responsable de la televisión autonómica. Pero también es cierto que a ella no se le escapa que es el color maldito para las gentes de la escena. De manera que si ella apareció el primer día de À Punt de esa guisa, ¿qué mensaje político podía estar lanzando? Así que resultó demasiado artificial ver en pantalla a muchas y muchos, rostros de antaño, deshacerse en actos de contrición por los pecados cometidos en la época anterior (RTVV) y que ahora debían evitar. Desde luego, la primera aparición de la presidenta no vaticina nada mucho mejor ni avala las intenciones manifestadas durante las primeras horas de emisión.

Por cierto, se dice que el bolso abandonado sobre el asiento lo ha pillado Doña Celia Villalobos. Se propone blandirlo durante esta travesía de oposición, contra los periodistas que han fustigado al PP hasta echarle del Gobierno. La primera exhibición la pudimos ver hace unos días en Espejo público (Antena 3), cuando la susodicha le gritaba enfurecida a Arsenio Escolar, ante la estupefacta Susanna Griso. ¿Serán así de broncas las tertulias de tele durante los próximos meses? ¡De ser así ya no harán falta grescas a lo Supervivientes!

Escribe Ángel San Martín

empar-marco


Más artículos...