Etsi Tomatus non daretur (febrero 2008)

  19 Febrero 2008

“Aunque el Tomate no existiera”
Escribe Ángel San Martín Alonso

aqui_tomate-3.jpgReconozco que cuando fui bachiller me trajiné el Latín como mejor pude con la ayuda de chuletas. Razón sobrada, podrán imaginarse, para no utilizar expresiones de una lengua que me es ajena y de ingrato recuerdo. De manera que en esta ocasión y con la ayuda de Google, recurro a ella en el frontispicio mismo de este artículo porque creo merece la pena.

El mismísimo Lorenzo Milá, en la presentación de la televisión del Instituto Cervantes (http://www.cervantestv.es/), aseguró que dicha lengua no habría desaparecido si la Iglesia hubiera dispuesto, en aquel tiempo, de este poderoso medio. Bajo este vaticinio, Carmen Caffarel, ex directora general de RTVE y ahora directora del mentado instituto, pone en marcha una televisión para alentar el uso de una lengua que Rocinante oía a menudo... pero no pronunció jamás.

Tan nobles propósitos chocan casi frontalmente con la experiencia cotidiana ante la pequeña pantalla. No me pondré exquisito con los usos de la lengua en la tele, aunque hay edificantes ejemplos como Amar en tiempos revueltos de La 1. En el otro lado encontramos demasiados programas de televisión que no pasan de ser corralas con vecinos malcarados y soeces. Aprovechan el encuentro en los viales catódicos para gritarse improperios y demás inconveniencias lingüísticas.

zapatero_rajoy-2.jpgUn ejemplo reciente nos lo brindó el empresario de la comunicación, Miguel Ángel Rodríguez, cuando se desgañitaba llamando “nazis” a unos médicos que hacían honestamente su trabajo en un hospital público. Por el contexto en el que la pronunció –el debate de 59 segundos de La 1 de TVE–, por el énfasis sonoro y por el gesto facial con el que lo subrayaba –¡bien por ese primer plano!– el grito no sonaba tanto a insulto como a añoranza.

Lo perverso de esta derecha ágrafa y de verbo falso, es que ejerce un derecho democrático en el que no cree: la libertad de expresión. Y lo ejerce para denigrar todo lo que la gente razonable considera bien común: salud, educación, cultura, convivencia, etc.

Cuando escribo estas líneas aún no está acordado en qué cadenas se emitirá el debate entre los dos candidatos de los partidos mayoritarios, si en las públicas o en las privadas. El PP sigue insistiendo en que sólo acudirá si es en Tele 5 y Antena 3, nunca a TVE porque no es más que la voz de su amo (la radio avanza mientras reviso el texto que el PP acepta el debate con “señal neutra” producida por la Academia de TV). En cualquier caso, ¿alguien, en su sano juicio, puede considerar de la misma talla moral a Milá y Urdaci? ¿Acaso no acudió el Sr. Rajoy a Tengo una pregunta para usted, sin hacer ascos al canal público? ¿Habrán reparado en el sectarismo partidista que vomitan autonómicas como RTVV?

aqui_tomate-4.jpgNo deja de ser sintomático el que el denostado Aquí hay tomate (Tele 5) se despidiera con tanta fanfarria fúnebre y tanta referencia periodística. Murió, como se suele decir, matando. Por lo menos matando la esperanza de que los programadores y responsables de los entes televisivos, crean que otra televisión es posible (Chanel nº 4, de La Cuatro, sucumbe al embate de las audiencias).

En tono trascendente, uno de los reporteros del Tomate dijo en la despedida que desde el punto de vista televisivo si este programa no hubiera existido habría que inventarlo. No hace falta que se esfuercen, ya cuenta el modelo con una plaga de imitaciones. Tentación que evitan los segundos canales de algunas cadenas y de los que nos ocuparemos próximamente.

Pese a los contados guiños de calidad, no podemos mirar la tele desde el “etsi Tomatus non daretur”, pues está ahí para adelgazar la “capa de conciencia” (El Roto dixit). 

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