Por Navidad, vuelven la derecha y los turrones

  20 Diciembre 2011

Vuelve a casa... 

Celia-VillalobosRecurro a este rótulo por lo que tiene de evocación y en lo político de preludio. Vuelven los turrones según el eslogan publicitario para anticipar las fiestas inminentes. Pero también anuncia que la derecha vuelve a ocupar todos los resortes del poder, entre otras razones porque ése ha sido el dictamen de las urnas. ¡Visto así, nada que objetar! Lo cual, faltaría más, no nos impide otear con sonrojo cómo se articula un discurso de confusión y miedo a través de los medios.

La semana pasada la prensa daba cuenta de una sentencia firme de la Audiencia de Madrid. Después de muchos meses, ésta ratificaba la condena a Miguel Ángel Rodríguez —otrora portavoz de Aznar— por llamar “nazi” al doctor Montes, coordinador de urgencias del hospital Severo Ochoa de Leganés. La Justicia se ha pronunciado y esto conviene darlo a conocer, ya que pone de manifiesto cómo se las gastan por estos pagos con los servicios públicos y los funcionarios que los prestan.

Traemos a colación la sentencia, porque el insulto se profirió en sendas tertulias, 59 segundos de TVE y La noria de Telecinco. Por cierto, ambas han sido condenadas igualmente por difundir el insulto.

En ninguna de las dos cadenas, pese al daño causado, he oído que se hayan hecho eco de la sentencia, especialmente grave en el caso de TVE. A nadie se le escapa que esta es una información relevante, máxime cuando ya hay otra sentencia firme absolutoria del doctor Montes, al no apreciar los jueces “malas prácticas” en sus actuaciones médicas. Las tertulias cumplieron su objetivo, ¿qué repara ahora la sentencia de los jueces?

La noria (Telecinco) del sábado pasado se dedicó a despedir/homenajear como tertuliana a Celia Villalobos. No es que la hayan despedido del programa por no poder satisfacer sus honorarios o algo parecido. ¡Nada de esto! A doña Celia la han nombrado Vicepresidenta primera de la mesa del Congreso de los diputados.

No está claro, sin embargo, que el paso de esta tertulia televisiva a la mesa del Congreso, sea una promoción “como dios manda”. Conviene saber que su señoría colaboraba en un programa del que se han ido hasta los patrocinadores publicitarios, todo para evitar que a las respectivas marcas les salpique la ponzoña ultramontana ventilada en dicha tertulia. ¡Nadie podrá discutir que doña Celia no es una política ejemplar del “populismo neocon”!

Hay dos detalles más de este programa que me llamaron la atención. El primero es que la tertulia de la que se despedía su señoría, es la misma en la que tres años antes Miguel Ángel Rodríguez acusaba de “nazi” a un funcionario público por ejercer su profesión. Es la misma tertulia en la que unas semanas atrás el nieto de Franco defendía el Valle de los Caídos, al tiempo que negaba que el de su abuelo hubiera sido un régimen de terror y represión.

Mara-Casado-59-segundos

En la película La voz dormida un personaje consolaba a otro al suspirar por el cadáver fusilado de su hermana: “Te quitarán tus muertos pero no podrán privarte de su recuerdo”. La realidad es menos poética: por los informativos de televisión nos enteramos, sin imágenes, que una alcaldesa de Cantabria participó en el homenaje a Carrero Blanco. ¡Esto sí que es contribuir a la reconciliación!

El segundo detalle estaba en los primeros planos de la ya ex tertuliana: un rostro serio y tenso, conteniendo su verbo siempre fácil. Tanto que como los propios redactores de La noria se encargaron de recordar, en la legislatura que acaba de concluir, calificó de “fascista” al mismísimo presidente de la cámara Sr. Bono. Su rictus facial se demudaba a cada pregunta de los tertulianos. Preguntas que, obviamente, contestaba con circunloquios intrascendentes y a veces comprometiendo a sus interlocutores. Esta pieza televisiva puede tomarse, por tanto, como un magnífico ejemplo del nuevo estilo de comunicación política que me atrevo a calificar como “impresionismo gestual”.

Y es que este mismo rictus pudimos reconocerlo en la cara del muy noble Cayetano de Alba en Salvados (La Sexta). Tras mantener sin pestañear que a los jornaleros andaluces les gusta poco el trabajo, Jordi Évole le preguntaba por las subvenciones que recibía a cuenta de sus campos, cómo se gestionaba un patrimonio tan inmenso o qué pensaban los jornaleros de las peonadas que les ofrecía su familia. Don Cayetano capeó como pudo las ironías aludiendo a que lo suyo era “empresa”, no una herencia acumulada durante siglos.

Tal vez porque esto último es lo que más le va, acabó reconociendo que le gustaría volver a los tiempos en que los conflictos se resolvían en duelo y no mediante los tediosos juzgados. El último plano de su rostro era como unos puntos suspensivos suscitando la pregunta: ¿qué habrá sido del periodista? Cuestión que podríamos reformular en otros términos: ¿Salvados o El intermedio se mantendrán en antena cuando dentro de unas semanas La Sexta pase a formar parte del conglomerado de Planeta? Por cierto, ¿a qué postor encomendarán la muy digna RTVE de la que hemos disfrutado estos últimos años?

Como quiera que, según la publicidad televisiva, hasta la lotería es una “fábrica de sueños” y éstos hemos de compartirlos, quiero hacer lo propio con los míos: para todas y todos los amigos de Encadenados paz, justicia y salud. ¡Hasta el año próximo!

Escribe Ángel San Martín

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