Las vacaciones de la tele

  09 Julio 2011

Tras las elecciones, llegaron las rebajas para las teles

veranoazul_1Tras el bullicio electoral llegó la calma, y con ésta la vuelta a las andadas. Los resultados electorales les dan plenamente la razón: la televisión tiene la mejor programación posible.

¿Por qué, pues, cambiarla? A las primeras caras se les pasa a figurantes y a los figurantes a ocupar los primeros planos de informativos, tertulias y demás espacios. Uno u otro papel lo puede representar tan bien Isabel San Sebastián como Sáenz de Buruaga, Alfonso Rojo como Isabel Durán. Los casos de Telemadrid y RTVV son paradigmáticos: las dos tienen audiencias ridículas, las dos ofrecen informativos miserables, las dos a punto de aplicarles la ley concursal y sobre las dos se diseña un “contrato-programa” para que se hagan cargo de ellas manos privadas.

Ya sé que muchos conspicuos analistas hablan del final de los grandes medios de masas. Si la modernidad ha perdido toda su vigencia es porque también le ha pasado lo mismo a los medios que reproducían el imaginario de aquélla. Se refieren a la tele principalmente, pero es que el cine, la radio o la prensa escrita, dicen, están también en caída libre.

Yo, sin embargo, no pienso lo mismo. Cierto que un programa ya no puede cautivar a millones de espectadores mientras se emite. Es imposible que, por ejemplo, Verano azul hoy cosechara audiencias equiparables a las de entonces.  Ahora, se sigue diciendo, la audiencia está fragmentada y reparte su tiempo entre muchas pantallas. Afirmación que sustentan en datos empíricos. Datos que no seré yo quien cuestione su validez, cosa que hacen mejor los de Intereconomía entrevistando en directo a las familias con audímetro.

Sin embargo, permítanme que les ponga un ejemplo en contrario. Hace unos días un intelectual de pro dijo eso de “Belén Esteban es la precursora del 15-M. Representa a la mujer que protesta, inconformista...”. Pensamiento expresado en una entrevista al medio impreso Diario de Sevilla y proferido por Paolo Vasile, a la sazón consejero delegado de Tele 5. Por si alguien no está al tanto de la cosa, tal vez sea conveniente recordar que el mes de junio la cadena dirigida por los pensamientos de Vasile es la líder de audiencia, adelantando por primera vez a TVE.  ¡Hasta aquí los hechos!

Si con las oportunas medidas de profilaxis alguien se aproxima a la red de redes, advertirá de inmediato que la afirmación de Vasile a un periódico local tiene tantas réplicas, interpretaciones e imágenes que es imposible escapar de ellas. De manera que, en efecto, disponemos de muchas pantallas, pero los “vasiles” de turno ya se encargan de llenarlas con los mismos contenidos.

belen_esteban

Prensa, radio, televisión, youtube, facebook, twitter..., en todos ellos ha estado y está presente alguna versión de esta frase. De paso, el empresario hace gratis la “promo” del programa que la productora La Fábrica de la Tele prepara con Belén Esteban. ¿De qué sirve tanta pantalla si por todas ellas circula la misma savia?

El mentado empresario, dijo no hace mucho en una conferencia aquí en Valencia, que a TVE no se le podía consentir que pagara con dinero público a las majors por los derechos de emisión de las producciones de Hollywood. Es el empresario al que tampoco le gusta el humor de Tonterías las justas de Flo ni del Hormiguero de Pablo Motos, ambos fichados ya por Antena 3. Pese a estas envestidas o a las que se producen en sus informativos, Tele 5 sigue acumulando máximos de audiencia. ¿Cómo se puede explicar comportamientos tan disonantes?

Pero a cada cual lo suyo. Pese a la lógica polémica, previa y posterior, Tele 5 emitió la primera entrega de la tv-movie 11M: Para que nadie lo olvide, producida por Plural Entertainment. Se anunciaba en pantalla que estaba basada en los “hechos probados”, por tanto, sin dar pábulo a las conjeturas, autorías imaginarias ni conspiraciones. Sin embargo, los antecedentes que obran en poder de la cadena hacían presagiar lo peor y la verdad que no llegó a tanto. El estilo narrativo era contenido en algunos pasajes y hasta creíble, aunque en otros empalagoso y desconsiderado.

11-m

Se entiende, pese a todo, que haya gente cabreada, el sanguinario atentado sigue tocando la fibra del dolor en los familiares, y la de los intereses creados  en otros muchos. La equidistancia es imposible. Con o sin polémica alcanzó un 14 % de share, casi 5 puntos menos que Los misterios de Laura (La 1 de TVE). Seguro que si Laura se hubiera ocupado de este caso, hasta Pedro Jota se habría avergonzado de su imaginería de artificiero sagaz.

Por cierto, RTVV podría asumir una iniciativa semejante a la de Tele 5, aunque con mayor rigor, y llevar a la pequeña pantalla lo del accidente del metro en la parada de Jesús. Bueno, tal como están las cosas, mejor que no hagan nada, porque acabaría haciendo responsable del accidente a Rubalcaba o a alguna de las víctimas.

Tras las elecciones, llegaron las “rebajas” para las teles, y con éstas las vacaciones, forzosas o voluntarias. En La Sexta repiensan su “modelo de negocio” y Buenafuente se toma un tiempo de sabático, en RTVE su presidente, Alberto Oliart, dice que se despide por motivos personales, a Melchor Miralles lo ponen de patitas en la calle porque Veo 7 no la ven ni siete... De todo esto lo que me reconforta es que la pomposa Academia de las Ciencias y de las Artes de Televisión haya premiado a TVE y, como la Turia, vuelvan a galardonar a mi admirado Informe semanal y a mi musa Ana Pastor.

Lo dicho, a la vuelta habrá cambio de caras, pero no de línea editorial que seguirá zurrando la badana de siempre y como antes. Porque en una sociedad ágrafa la tele, en una o en mil pantallas, sigue conformando el imaginario. No en vano es un medio de producción, eso sí, de gente tan distinguida como la Belén o el Paolo. Todos los demás somos sus “curritos” de cuello blanco o azul, qué más da.  Por cierto, ¿Belén y Paolo serán miembros de la SGAE?

Escribe Ángel San Martín

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