Luna nueva (26): Series muy cinematográficas

  01 Mayo 2015

El mejor cine está en la tele

mad-men-2Es una realidad mayoritariamente aceptada que gran parte del mejor cine que se ha venido realizando en los años recientes está en algunas series de televisión, fundamentalmente las producidas por los canales norteamericanos que emiten por cable.

Este reconocimiento viene de la mano de la crítica especializada, del sector de público más exigente y está apoyado por publicaciones que analizan este fenómeno mediático. Esta realidad hoy se la debemos a cadenas como HBO, AMC, Showtime y más recientemente Starz. Todas ellas han contribuido desde comienzos del siglo XXI a desarrollar un fenómeno creativo consistente en producir unas series de televisión con nuevas perspectivas y con la calidad de la mejor ficción, a la altura del mejor cine posible.

En esta línea, libros como Hombres fuera de serie (Ariel) escrito por el periodista Brett Martin, abordan el fenómeno de las series de televisión, de manera rigurosa y brillante; también lo hacen textos como Los Soprano forever (Errata Naturae), recopilación de trabajos dedicados a la mítica serie, o el también libro colectivo titulado Mad Men o la frágil belleza de los sueños en Madison Avenue (Errata Naturae), donde se analiza específicamente una de las series más premiadas en los últimos años (en emisión su última temporada en la actualidad).

Estos libros avalan y reconocen la gran influencia que estos productos televisivos están ejerciendo en la creación cinematográfica. Cabe establecer por tanto, que  series como Los Soprano, The Wire, Deadwood, A dos metros bajo tierra, Breaking Bad o Mad Men acreditan a sus creadores. A diferencia del cine de calidad, donde habitualmente los creadores son los directores, en el caso de las series son los guionistas, los llamados showrunners, los responsables principales de que haya cambiado la historia de la televisión; éstos han robado el protagonismo a los directores.

Los Soprano, creada y producida por David Chase, ha sido la serie por cable más exitosa en la historia de la televisión, tanto desde el punto de vista económico como de crítica. Se estrenó en Estados Unidos el 10 de enero de 1999 por el canal de televisión por cable HBO, que la emitió ininterrumpidamente hasta su desenlace, el 10 de junio de 2007.

La trama gira en torno al mafioso de Nueva Jersey Tony Soprano (James Gandolfini) y sus actividades delictivas. Pero cabe señalar que la serie no sólo se presenta como una historia de la mafia, sino como un tratado realista de la familia estadounidense. La serie abarcó un total de seis temporadas y 86 episodios.

Uno de los aspectos más llamativos que nos permite establecer un lazo de unión entre este fenómeno televisivo iniciado a comienzos del siglo XXI y la última época de oro de Hollywood —el llamado ‘Nuevo Cine Americano’— protagonizado por directores como Scorsese, Coppola, Altman o Spielberg, en las últimas décadas del siglo XX, es la gran capacidad creativa de todos ellos para elaborar una ficción adulta de calidad.

the-wireEntre las series más premiadas que refuerzan esta idea se encuentran las citadas The Wire y Los Soprano con sus creadores a la cabeza: David Chase y David Simon. También deben ser mencionados Aaron Sorkin (El ala oeste de la Casa Blanca) y David Milch (Deadwood).

En este selecto club de unas series convertidas en objeto de culto también se sitúa Mad Men, creación de Matthew Weiner —que fue guionista de Los Soprano— de la que en la actualidad se está emitiendo su última temporada.

Emitida por el canal de cable AMC, desde el año 2007, y producida por Lionsgate Television, se trata de una historia situada en los años sesenta, que narra los avatares de un grupo de personajes, vinculados por su trabajo en una empresa de publicidad. Pero en realidad de lo que trata la serie es de la sociedad norteamericana en unos años cruciales donde se producen cambios fundamentales en cuestiones como el racismo, la violencia social, el machismo, la emancipación de la mujer, la política o la familia. En definitiva unos años donde se pone en cuestión el sueño americano.

Aunque se trata de una historia coral, su protagonista, Don Draper (Jon Hamm), encarna las dudas y el desencanto provocado por el desvanecimiento de ese sueño prometeico. Según los coordinadores del libro Mad Men o la frágil belleza de los sueños en Madison Avenue, esta serie  propone a los espectadores introducirnos en “la mente americana” al modo en que lo hacen las grandes obras de la generación perdida en el cine clásico y la literatura. De hecho, estos referentes literarios o cinematográficos son consustanciales con las características narrativas y las formas de representación presentes en las series aquí mencionadas.

La consecuencia más sorprendente de este fenómeno es que el cine haya vuelto su mirada hacia la televisión. Estas series han logrado igualar el nivel de calidad presente en la producción cinematográfica de primer nivel, y aún superarlo; un escenario impensable hace apenas unos años.

De hecho, el interés sobre el fenómeno creativo que representa este tipo de series, ha propiciado que vuelvan su mirada hacia la televisión grandes intérpretes y directores de cine. Es el caso de los actores Matthew McConaughey y Woody Harrelson, que protagonizan True Detective. Los hermanos Coen, que han producido Fargo, la serie basada en su película del mismo nombre y escrita por  Noah Hawley.

Y más recientemente, el del último ganador del Oscar a la mejor película, dirección y guión por Birdman, el mexicano Alejandro González Iñárritu, que va a dirigir para la cadena Starz la serie The One Percent, con Ed Harris y Hillary Swank.

Escribe Juan de Pablos Pons

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