La cueva de Platón (6): Los hermanos Coen

  27 Noviembre 2010

coen-07.jpg(Artículo publicado inicialmente el 22 de marzo de 2008)

Con una trayectoria ya consolidada, el cine de los hermanos Joel y Ethan Coen, se puede considerar un caso aparte en el conjunto del cine norteamericano actual.

Como señala Frédéric Astruc en su libro El cine de los hermanos Coen (Paidós, 2003), el proceso de construcción de sus películas puede calificarse de artesanal. Trabajan juntos desde su primera película en todos los niveles de la creación del filme, del guión al montaje y la post-producción, lo cual les ha permitido conservar una gran autonomía en el seno del sistema de trabajo de las grandes productoras norteamericanas. Digamos que los Coen reivindican la opción del “cine de autor” en un contexto donde este concepto apenas existe en la actualidad.

coen-04.jpgPero a la vez su modelo, a medio camino entre los formatos financiados por las productoras de Hollywood y el cine independiente, no sería factible sin el poder económico de las grandes compañías que distribuyen sus películas. Es una situación privilegiada, pues pocos son los cineastas capaces de conservar su integridad artística en sus tratos con Hollywood. Se trata de un pacto singular, consistente en sacrificar altos presupuestos, a cambio de mantener un alto grado de independencia creativa ante el creciente conformismo y adocenamiento de la industria del cine producido en Hollywood.

Una de las principales características del cine de estos hermanos en cuanto a su concepción cinematográfica es la reinterpretación que han venido haciendo, a través de su filmografía, de los géneros clásicos producidos en Hollywood, utilizando esa referencia para presentar temas actuales desde su personal visión. El diálogo en sus películas es un factor determinante en la estructuración de sus historias. El diseño visual también resulta muy importante y a la vez personal, dando una gran relevancia en sus obras a los entornos y espacios donde se mueven los personajes.

coen-01.jpgJoel Coen nació en 1954 y Ethan en 1957, ambos crecieron en St. Louis Park, Minnesota, un suburbio de Minneapolis. Sus padres, Edward y Rena Coen, fueron profesores universitarios, su padre impartió clases de economía en la Universidad de Minnesota, y su madre como historiadora del arte en la Universidad St. Cloud State. Joel estudió durante cuatro años en el Instituto de Cine y Televisión de Nueva York, mientras su hermano Ethan estudiaba filosofía en la universidad de Princeton.

La originalidad de ambos reside en que desde sus inicios han trabajado como un equipo que escribe, dirige y edita sus películas, aunque nominalmente Joel aparece como director de todas ellas.

coen-11.jpgLos hermanos Coen han demostrado desde su película inicial Sangre fácil (1985) un alto dominio técnico y una gran cinefilia que les ha llevado a desarrollar una carrera apoyada en historias y estilos reciclados del cine clásico. Su primer gran éxito de crítica fue Barton Fink (1991) un drama psicológico sobre un guionista que se queda sin ideas. Luego homenajearon las comedias de Frank Capra con El gran salto (1994) para después realizar su obra más valorada y que obtuvo un Oscar al mejor guión, un policial llamado Fargo (1996). En 1998 estrenaron El gran Lebowski (1998), una comedia negra donde actúan John Goodman y Steve Buscemi, dos de sus actores favoritos.

Estilística y argumentalmente, muchas de las películas de los Coen muestran una gran influencia del  cine negro. Estos cineastas que raramente admiten influencias directas, reconocen sin embargo la huella que novelistas clásicos del cine negro han dejado en algunos de sus trabajos. Así, Muerte entre las flores (1990) está basada en novelas de Dashiell Hammett, particularmente toma elementos de La llave de cristal y Cosecha roja; El gran Lebowski se inspira libremente en novelas de Raymond Chandler y El hombre que nunca estuvo allí ( 2001 ) en textos y caracteres de James M. Cain.

En sus películas suele aparecer un elemento causal sobre el cual se construye la tramoya argumental. Así, el dinero esta involucrado en muchas de sus obras.

En Fargo, es el rescate pedido en un secuestro el elemento desencadenante para todos los eventos sucedidos durante la película. El gran Lebowski tiene dinero, siendo robado o perdido, lo que es causa de sucesivos problemas y situaciones cómicas entre los personajes. O Brother, Where Art Thou? (2000) es una historia donde tres convictos escapan para tratar de encontrar un tesoro escondido. En El hombre que nunca estuvo allí, el personaje principal chantajea a la esposa de su jefe para obtener dinero. The LadyKillers (2004) una versión actualizada pero fallida del clásico El quinteto de la muerte (dirigida por Alexander Mackendrick en 1955 para la productora británica Ealing), trata sobre un excéntrico profesor sureño y su equipo planeando el robo a un casino. La historia en No Country for old men (2007) gira en torno a un cazador que se fuga con dos millones de dólares robados y es perseguido por un asesino psicópata que busca recuperar el dinero.

Otro elemento habitual en sus películas es la violencia.

coen-03.jpgEn El gran salto, el argumento es desencadenado por el suicidio del presidente de una compañía. Y en El quinteto de la muerte todos los personajes principales mueren en su intento de eliminar a una anciana. Sin embargo, la violencia en sus películas suele estar tratada con un peculiar humor negro. Un ejemplo reciente es No Country for old men (No es país para viejos), el único guión de los hermanos Coen escrito directamente a partir de una novela, en el cual la violencia es presentada con austeridad, severos matices y algunos efectos de comedia negra, para representar de forma efectiva y fiel, la historia original de Cormac McCarthy.

En No es país para viejos, novela publicada en 2005, McCarthy muestra la cruda realidad del mundo fronterizo, tanto real como moral. Lo hace con una escritura concisa de frases breves y diálogos memorables que sugieren dudas sobre la naturaleza del ser humano, sobre su lado más oscuro e inquietante. Un relato que explora el lado marginal, delictivo, donde ya no se encuentran valores ni comportamientos éticos. Un mundo de enfrentamientos sin normas, donde solamente vale eliminar al adversario.

Los hermanos Ethan y Joel Coen para visualizar esta historia han dirigido sus miradas hacia el lejano oeste americano, en su versión spaghetti western, incorporando toda su violencia gratuita y sus paisajes desolados como elementos narrativos principales. No se trata de un western crepuscular, sino de un western deconstruido, lo que queda cuando el western, entendido como una moral y una épica, ha dejado de existir.

coen-14.jpgUno de los grandes aciertos de este su último filme hasta ahora, ha sido disponer de un reparto ecléctico y de calidad que encabezan Tommy Lee Jones en el papel del sheriff y Josh Brolin como el cazador del botín. Sin embargo, es Javier Bardem en su papel del asesino a sueldo Anton Chirgurh, como epítome de la maldad, que elimina a sus víctimas utilizando un instrumento de matadero industrial, el que confiere al filme una atmósfera de desasosiego, al dotar a su personaje de un carácter sobrenatural, fantasmagórico, que queda corroborado en el sorprendente final. Permanentemente vestido de negro y con el pelo a lo “Principe Valiente” –uno de los rasgos del humor negro que bordea la película– Bardem da vida de manera muy convincente a un personaje terrorífico, que disemina el mal por donde pasa, ya que no para en medios para recuperar el citado botín.

En la 80ª Ceremonia de los Oscar de este año 2008, No es país para viejos ha conseguido cuatro premios: a la mejor película, mejor dirección, mejor guión adaptado, y también al mejor actor secundario para Javier Bardem. Es sin duda un excelente reconocimiento para la trayectoria de estos cineastas con una obra que, en conjunto, cabe calificar de original y sólida, mantenida en el tiempo a lo largo de más de dos décadas, y que atesora muchos más aciertos y satisfacciones para los amantes del cine que desaciertos.

Escribe Juan de Pablos Pons

El personal mundo de Joel y Ethan Coen

Filmografía como directores:

Sangre fácil (1985) (Título original: Blood Simple)
Arizona Baby (1987) (Título original: Raising Arizona)
Muerte entre las flores (1990) (Título original: Miller's Crossing)
Barton Fink (1991) (Título original: Barton Fink)
El gran salto (1994) (Título original: The Hudsucker Proxy)
Fargo (1996) (Título original: Fargo)
El gran Lebowski (1998) (Título original: The Big Lebowski)
O Brother! (2000) (Título original: O Brother, Where Art Thou?)
El hombre que nunca estuvo allí (2001) (Título original: The Man Who Wasn't There)
Crueldad intolerable (2003) (Título original: Intolerable Cruelty)
El quinteto de la muerte (2004) (Título original: The Ladykillers)
Paris, je t'aime! (2006) (Título original: Paris, je t'aime) –filme colectivo–
No es país para viejos (2007) (Título original: No Country for Old Men)
Burn After Reading (2008) (en proceso de producción)
Hail Caesar (2009) (guión terminado)

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