Luna nueva (1): Realidad, realismo y cine

  24 Abril 2011

once-upon-a-time-in-america-3Luna nueva es una fase lunar que tiene lugar cuando este satélite se sitúa exactamente entre la Tierra y el Sol, de manera que su hemisferio iluminado no puede ser visto desde nuestro planeta debido al resplandor del Sol.

Este fenómeno ocurre cada 29 días y medio y se conoce también como "Luna negra". Se trata de un fenómeno astronómico muy cinematográfico, en función de su origen lumínico y también por la fantasía que lo acompaña.

*****

Realidad, realismo y cine

He tenido la oportunidad de visitar en CaixaForum Madrid la exposición El efecto del cine (Realismo). Supone una experiencia sugerente para los amantes del cine, ya que hace reflexionar al visitante sobre el concepto de realismo, sin duda un instrumento muy relevante para los creadores cinematográficos, pero también determinante para interpretar la realidad que nos rodea.

La exposición propone considerar al realismo como una reinterpretación de lo real, y no tanto lo real en sí mismo. Se trata de una interpretación aplicable al cine, pero también a los novelistas, los historiadores, los artistas plásticos o los periodistas.

La propia industria cinematográfica nos ha aportado películas maravillosas en las que se nos presenta la realidad al otro lado de la pantalla y cómo se construyen sus historias. Películas como Cautivos del mal de Vincente Minelli; de Federico Fellini; La noche americana de François Truffaut; Ed Wood de Tim Burton o The Player de Robert Altman son excelentes referentes.

La exposición mencionada plantea a través del visionado de diferentes películas cortas e instalaciones, cómo el soporte audiovisual puede alterar no solamente la forma de ver la realidad, sino incluso manipular nuestros referentes reales.

Un ejemplo significativo extraído entre las ocho proyecciones presentadas en la exposición de CaixaForum, es la video-instalación de Mungo Thomson titulada New York, New York, New York, New York (2004). Presentada en cuatro pantallas con series de imágenes en bucle, vemos aparentemente escenas callejeras de Nueva York, por otra parte muy reconocibles para cualquier aficionado al cine. Sin embargo, se trata de un plató de Hollywood (California), en el que las imágenes tan típicamente neoyorkinas son en realidad decorados, aparentes tiendas de barrio o fachadas sujetadas con estructuras de madera por detrás.

Los artistas presentes en la exposición nos invitan a reflexionar desde una visión crítica sobre el papel que juegan los códigos cinematográficos y los mensajes audiovisuales en su papel de mediadores y su actuación sobre la configuración de nuestros esquemas interpretativos de la realidad.

En el cine (y por extensión cualquier medio audiovisual) nada es real, aunque lo parece. Y no lo es intencionadamente.

Escribe Juan de Pablos Pons

erase_una_vez