El ABC (irreverente) de 'El gatopardo'

  12 Diciembre 2010

A
Aka (Also Known As / También conocida como)
El gatopardo, de Luchino ViscontiLa película que nos atañe tuvo los siguientes títulos en los distintos idiomas: Il gattopardo (italiano), Le guépard (francés), The leopard (inglés), Der leopard (o Deff Leppard, según los alemanes), O leopardo (portugués), A párduc (húngaro), I leopardalis tis sikelias (El silencio de los leopardos, en griego), Lampart (El futbolista, en polaco), Leoparden (sueco), Het luipaard (holandés), Tiikerikissa (Ictericia o la cólera del renopardo, para los finlandeses), etc.

B
Bailando en la oscuridad
Para el rodaje nocturno de la larga escena del baile fue necesarios un ejército de trabajadores: 20 electricistas, 120 costureras, 200 teléfonos móviles que nunca llegaron, 150 artesanos a cargo de los decorados, además de un número elevadísimo de maquilladores, peluqueros, un sexador de pollos, cocineros, etc. Y un fisioterapeuta que acabó siendo el protagonista, ya que a todo el reparto se le subían los gemelos al final de cada jornada.
Muchos de los participantes en la escena del baile son los herederos de la aristocracia siciliana que presenta la película. Entre ellos se encuentran Gioacchino Lanza di Mazzarino, hijo adoptivo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa. A estos no se les subían los gemelos, bailaban con las piernas de otros, mientras gritaban: danzad, danzad, malditos.

C
Caliente, caliente
El rodaje del baile empezaba para algunos a media tarde y duraba hasta el amanecer, ya que se vieron obligados a hacerlo de noche por el calor que hacía. A diario se reponían las flores de los salones. Las velas debían cambiarse cada hora. Cada pocas horas era necesario sustituir los guantes de los actores que se iban manchando con el sudor... y hasta los preservativos se les derretían, porque tantos días de rodaje generaban mucho roce.

D
Duda resuelta
“¡Estrella, fiel estrella! ¿Cuándo te decidirás a darme una cita menos efímera, lejos de los troncos y de la sangre, en tu región de perenne seguridad?”.
Cuando lluevan ruedas de vespino. Asunto resuelto.

E
Estrellados
Varios nombres se barajaron para el papel protagonista: Marlon Brando, Laurence Olivier y Anthony Quinn. Finalmente cayó en manos de Burt Lancaster, a pesar de las reticencias de Visconti.
El primer día de rodaje, Burt el inocente, se quejaba dolorido de un esguince. Visconti, en su línea de pensamiento, le contestó: “¿Sabes lo que es un esguince? Pues son catorce maricones y conmigo quince?”.
A partir de entonces, Lancaster colaboró y realizó un excepcional Príncipe de Salina, el rey del tiqui-taca ¡Salinas, dime algo!

Burt Lancaster y Claudia Cardinale en El gatopardo, de Luchino Visconti

F
Frase recordada
“Créeme tío, si nosotros no estamos con ellos, esos te cuelgan una república de verdad. Si queremos que todo quede como está, es preciso que todo cambie”.
O como dijo un paralítico en silla de ruedas precipitándose rampa abajo sin control: ¡Virgencita, que me quede como estoooyyy!.

G
Giuseppe Tomasi
La novela que origina la obra de Visconti es Il gattopardo, de Giuseppe Tomasi Caro, príncipe de Lampedusa y duque de Palma. Fue publicada en 1958, por Giangiacomo Feltrinelli Editore, de Milán.
El príncipe de Laspelusas murió en el 57, un año antes de que publicaran su libro. Eruditos del tema afirman que Giuseppe di Lameblusas falleció al intentar releer el texto, sin embargo otros filólogos más radicales libres piensan que Lasmedusas sufrió un colapso al ver cómo el corrector de Word le encontró más de cinco errores, y se le quemaron los linguini a la rabiata.

H
Hijos de la mentira
“Creo que no se puede ser hombre, y mucho menos artista, sin tener una conciencia política. El arte es política” (Luchino Visconti).
Analicemos. El gran filósofo Sífilis ya postuló: “El no ser no es, y el no-ser, es un zombi, o no lo sé”. Si el arte es política, o es una mentira o es un tipo con corbata diciendo mentiras. Si la política es arte, sería más entretenida, la pondrían en el cine, en los museos o en el canal de televisión francés. Arte y política coinciden en la falsedad, en la representación; y si uno tiene conciencia, el engaño no debería suceder, o si lo practica con ciencia, menos aún ya que se trata de algo empírico.
¿Qué necesidad tenemos de seguir desarrollando esta premisa, si tales palabras vienen de alguien que muy hombre no era... y más que artista, era artistona?
 
I
Indefinido pretérito
Luchino siempre ha estado marcado por la contradicción. De fascista a marxista, de mujeriego a homosexual, de neorrealista a romántico, del foro de la familia a una caravana de Carlinhos Brown... Asiduo lector de clásicos, en sus últimos años compraba diariamente el Marca y el Sport, y estaba en los platos y en las tajadas.

Alain Delon y Claudia Cardinale en El gatopardo, de Luchino Visconti

J
Juegos de guerra

Para las secuencias de batalla, Luciano Vizconde el meticuloso, eligió a los figurantes en función de las similitudes con los rasgos originales que iban a representar. Así, los garibaldinos eran señores de piel tostada vestidos de mariachi; los borbones, unos tipos muy altos que le dieron problemas porque trabajaban muy poco; y los hobbits, unos hombres muy bajitos de pies grandes y muy simpáticos.

K
Kalvin Klein forever
Visconti alcanzó la madurez con el curioso hábito de regalar a sus colaboradores y amigos obsequios de la marca Louis Vuiton, para así sentir que llevaban sus iniciales, y eran de su propiedad. Por otras tierras, el actor de carácter Luis Varela (Antúnez para Camera café), padece el mismo hábito, sólo que los presentes son monederos de cartón realizados por un travesti llamado La Veneno.

L
Lo que le rota
Los temas musicales que compuso Nino Rota para la película son los siguientes, cuyos títulos fueron dados con la ayuda del director: Titoli di testa; Viaggio a Donnafugata (Viaje junto a la fogata); Angelica e Tancredi; I sogni del Principe; Giovanni eroi; Partenza di Tancredi; Amore e ambizione; Quasi in porto (Casi ni me importa); Mazurka; Contradanza (Bailar pegados); Polka; Quadriglia; Galop (A horcajadas galopabas); Valzer del commiato (Va a ser un coñazo).
A estos hay que sumar el Valzer brillante, un vals inédito de la época juvenil de Giusseppe Verdi, arreglado por Nino Rota, y fragmentos de Noi siamo zingarelle (No somos zánganos) y Amami, Alfredo de La Traviata de Giuseppe Verdi, y Vi ravviso (Vi rabillos) de La sonámbula de Vincenzo Bellini.
Y al final de los créditos del montaje para España (al que le birlaron casi una hora en su estreno en los sesenta), pueden oírse claramente unos pocos acordes de “La tarara”.

M
Metraje al bies
La duración original del filme fue de 205 minutos, pero a los pocos días de su estreno el mismo Visconti decidió recortar el metraje hasta 195 minutos, con el que se proyectó en el Festival de Cannes. Para la distribución internacional se volvió a recortar la película a los 187 minutos, que ha tenido la copia que se ha exhibido habitualmente. Para los siguientes festivales, Visconti recortó los pelos de su nariz.
Sin embargo, en numerosas ocasiones la distribuidora de cada país ha aligerado el filme para hacerlo más comercial. En España circuló una copia con unos 150 minutos de duración, aproximadamente, en la época de su estreno.

N
Nunca fueron buenas
Eso es lo que dicen de las segundas partes, aunque existen algunos ejemplos que indican lo contrario, o que confirman la regla según se mire.
Tras el rotundo éxito de acogida en Serbia, era inevitable que allí se realizara la secuela de El gatopardo. Ésta sufrió un proceso similar al de Regreso al futuro o al de Piratas del Caribe, segunda y tercera parte se rodaron al mismo tiempo, pero al final tuvieron que unirlas en un solo filme, debido al derroche del presupuesto en los escenarios meticulosamente reconstruidos. El filme cuenta la vida de la aristocracia del gatopardo varios años después. Su sinceridad y realismo, le valieron al Emir Kusturica, director de Gato negro, gato blanco, el León de plata al mejor director 1998.

El baile, la escena clave de El gatopardo, de Luchino Visconti

Ñ
España es “asín”
En la versión española se cambiaron algunos nombres de los personajes. Así, Alain Delon pasó a llamarse Alfonso y Serge Reggiani fue Luigi.
En España, la distribuidora Radio Films decidió, por su cuenta, exhibir la película con 151 minutos, los que faltaban eran los planos de la Cardinale, secuestrados por los empalmadores del cine de Montanejos, muy aficionados al parecer a coleccionar fotogramas históricos.

O
Origen
Nacido en el seno de una familia aristocrática –el otro señor era plebeyo-, sus primeras afecciones fueron el teatro, la ópera y los estudios de música. Tras cumplir el servicio militar en la caballería, se dedicó a la cría y entrenamiento de purasangres y a la monta de jockeys.
Visconti frecuentó los círculos parisinos más selectos, lo que le permitió conocer a Jean Cocteau y Jean Renoir. Pintor y submarinista fueron los que afianzaron su deseo de entrar plenamente en el cine, a captar la imagen y a ser un tipo muy profundo.
Después de rodar en 1934 su primera película, en 35 mm y hoy perdida –lógico, son muy pocos milímetros–, Visconti participó en el rodaje de Une partie de campagne (Un paté de campaña, que resultó estar caducado porque era de comienzos de la segunda guerra mundial).

P
Premios

Palma de Oro en Cannes 1963, a la mejor dirección, que ironía, un gatopardo recibiendo un “premio de canes”.
David de Donatello 1963 a la mejor producción, no habría otra, si estuvieron casi un año liados.
Asociación de Críticos del Cine Italiano 1964, a la mejor fotografía en color, al mejor diseño de vestuario y a la mejor dirección artística; todo queda en casa, pues como aquí cuando hablamos de los nuestros, que aunque sean malos, se les premia.

Q
¿Quién fue quién?
En la versión italiana, francesa e inglesa se doblaron a diversos actores. Se indica el nombre del doblador y, entre paréntesis, el del actor al que presta su voz. En la versión italiana: Isa Bellini (Anna Maria Bottini), Lando Buzzanca (Serge Reggiani)...y así sucesivamente hasta una infinidad de platos de pasta.
En la versión francesa: Jean Martinelli (Burt Lancaster), Pasquali (Paolo Stoppa), Robert Marcy (Romolo Valli), Jacqueline Ferriere (Rina Morelli), Henri Crémieux (Leslie French) y se doblan a si mismos Alain Delon, Claudia Cardinale, Serge Reggiani y Pierre Clémenti.
En la versión inglesa Burt Lancaster se dobla a si mismo, porque consiguió mucha flexibilidad cuando trabajó en el circo. La versión francesa fue dirigida por Jacques Willemetz, con los diálogos traducidos por  René Barjavel. 

R
Rodar y rodar

El rodaje duró desde el 14 de marzo hasta el 28 de diciembre de 1962: unos nueve meses que puso a todos a parir. Los exteriores se rodaron en las ciudades sicilianas de Ciminna, Mondello y Palermo, y en Roma; todas ellas muy cerca... en Italia. Por lo menos 48 días se tardó en rodar la secuencia del baile, que ocupa 50 minutos de cinta; un meritorio cuenta que no fueron tantos, que realmente fueron cuarenta y seis.
La distribución internacional se realizó con copias en color De luxe y Cinemascope. Su primera distribución en formato doméstico consistió en 500 en Video 2000, porque como la película era tan larga había que usar las dos caras, y 75 en Laser disc, también de dos caras. Se sospecha que es la causante de la desaparición del formato HD-DVD de Toshiba... como no cabía entera en un solo DVD, los distribuidores han optado por el Blu-Ray, en el que parece ser que sí cabe... aunque sin extras.

El gatopardo, de Luchino Visconti

S
Su guionista

La guionista –sí, era una mujer– Suso Cecchi d’Amico –sí, también era su amiga–, cuenta: “Luchino era un perfeccionista hasta en las escenas de menos importancia, cuyos empalmes adquirían una minuciosidad y precisión infinitas, aunque muy a menudo debíamos desecharlas por superfluas, desde los primeros guiones que escribí con Luchino, trabajamos con una gran armonía intelectual”. Sin embargo su sinfonía carnal sufría de una atonía demencial. Es decir, que con la Suso dicha, Luchino tan sólo empalmaba secuencias.

T
Tocando las campanillas
Alain Delon recibió una oferta para ser el protagonista de Lawrence de Arabia mientras interpretaba a las ordenes de Visconti la obra Lastima que sea una puta. Por lo que tendría que recortar la obra unas semanas. Visconti pensó que para puta, él mismo, se fumó el contrato y perdió el papel.
Dicen las malas lenguas que L. V. se ponía paternal con Delon, o sea que quería que se sentara en sus rodillas. Otros, peor pensados, decían que Alain Delon le hacia tilín.

U
United States of America

En Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y otros países, la duración de El gatopardo fue de 161 minutos. En Estados unidos el filme funcionó mal, puede que el recorte de minutos impidiera su buena comprensión. Pero no, el problema es que ni fueron a verla. ¿Qué les importa la vida de la aristocracia italiana? Más aún, ¿qué es aristocracia? ¿Tienen pulgares los gatopardos?
Sin embargo, sí supieron rentabilizar la historia de Visconti al realizar el remake... y alcanzaron la plena comprensión por parte de su público: Los aristogatos.

V
Visconti dijo
"La experiencia me ha enseñado que sobre todo el peso del ser humano, su presencia, es la única cosa que llena verdaderamente el fotograma, que el ambiente lo crea él, su presencia viva, y que es por las pasiones que lo agitan que adquiere realidad y relieve, hasta el punto que su ausencia momentánea del rectángulo luminoso reduce todas las cosas a una apariencia de naturaleza muerta".
Su presencia viva, es por las pasiones que lo agitan. Adquiere realidad y relieve. Es lo que llena el fotograma. ¡Este tío está viendo una porno!

W
Waterworld
“No somos ciegos, querido Padre, sólo somos hombres. Vivimos en una realidad cambiante a la que intentamos adaptarnos como se mecen las algas ante el empuje del mar...” (Don Fabrizio al Padre Pirrone en El gatopardo).
“Ese mundo está muy mal. La vida bajo el mar es mucho mejor que el mundo allá arriba. Tú crees que en otros lagos las algas más verdes son. Y sueñas con ir arriba, ¡qué gran equivocación! ¿No ves que tu propio mundo no tiene comparación?” (el cangrejo Sebastián en La sirenita).
 
Y
Y yo con estos pelos
Cuenta Claudia Cardinale que “Al término del rodaje mi peluquera tuvo una depresión nerviosa porque mi peinado era tan complicado que le llevaba más de dos horas en cada ocasión”. En sus últimas películas, Bruce Willis ha descubierto cómo resolver el problema.

Z
Zoología básica

“Y después será distinto, pero aún peor. Nosotros fuimos los gatopardos, los leones; los que nos sustituyan serán los chacales y los borregos, y todos, gatopardos, leones, chacales y borregos, seguirán creyéndose la sal de la tierra”. Del arca de Noe al rey león, todos saben que no se deben mezclar churras con merinas, porque con paciencia y con saliva se la metió el elefante a la hormiga.

Escriben Alan Smithee y Mr. Kaplan
Documentación José Luis Martínez Montalbán y Mr. Arkadin 

Luchino Visconti