Las joyas de la coronita

  12 Febrero 2016

Las peores grandes películas de 2015

50-sombras-2Recuperamos una sección que teníamos perdida en Encadenados, esa sección que habíamos escondido porque nos avergüenza enseñarla en público, reconocer nuestros pequeñas debilidades, asumir que nosotros también tenemos defectos y, sobre todo, nos cuesta reconocer que tenemos amigos (o quizá son sólo conocidos, y después de esto puede que les retiremos el saludo) que no analizan las películas, directamente las degluten y luego las regurgitan convertidas en una extraña papilla de difícil digestión, por más que uno intente rumiarlas.

La particular colección de este número incluye una airada respuesta a la tradicional selección de las mejores del año. La suya es una elección discutible, seguro que las hay peores, pero es que los títulos aquí propuestos han ganado premios, han contado con el favor del público, cuentan hasta con el apoyo de la crítica (suponiendo que eso todavía exista, algo que no tenemos claro) y, es posible, que algún redactor las haya visto más de una vez.

De momento están a cargo de esta renacida sección un no menos resucitado Alan Smithee (felizmente superada su maternidad), Mr. Kaplan (felizmente acompañado por su madre) y la reina de la noche, Mircalla… que espera haceros felices en cuanto os ponga los dientes encima.

Con ustedes, lo más selecto del año.

8 APELLIDOS CATALANES: A la segunda no va la vencida

Que la primera entrega de 8 apellidos encontrara su nicho de público, hiciese su agosto y, desde el humor, se atreviera con el conflicto de las autonomías, tiene su mérito. Pero convertir el fenómeno social y económico en una simple máquina de hacer dinero implica pervertir la fórmula del éxito y lo que en un principio dio aire a la cinematografía nacional ahora sirve para perpetuar aquello de: ¿Que peli vas a ver? Una españolada. ¿En tiempos independentistas? ¿Habrá bofetadas? ¡Mejor entremos a una de acción!

50 SOMBRAS DE GREY: Del libro a la peli y tiro porque me toca

El cuento de la humilde Cenicienta que vive para la llegada de su amado príncipe azul es un clásico del sistema patriarcal que vuelve a mutar de piel para saciar las necesidades de las -supuestas- mujeres liberales del siglo XXI. El cuento de la Blancanieves, perdón Bella, ah no Anastasia, culta y sensible que descubrirá la parte más tierna de una Bestia, digo Christian Grey, víctima del mismo contexto cruel que obliga a la chica/protagonista a esperar como cajera de una ferretería a ser rescatada por un millonario excéntrico. E. L. James y Sam Taylor-Johnson son mujeres liberadas que están llevando a cabo la tercera ola revolucionaria feminista? ¿Como Cristina Pedroche con su vestido invisible?

BIRDMAN: El vuelo del moscardón

Iñárritu siempre ha apostado al no va más, al límite. Quizá celoso del éxito de Cuarón y Del Toro, sus colegas mejicanos, ha intentado superar sus éxitos y sus límites en Hollywood. La sensación no es nueva. Los halagos hacia sus tres primeras películas (Amores perros, 21 gramos y Babel) se concentraron demasiado en el guión, que mezclaba 3 o 4 historias con habilidad… quizá por eso prescindió después de Arriaga. Y ya puestos, por qué no superar a Hitchcock y rodar también un film en un aparente plano-secuencia. ¿Problemas? Tiempos muertos mientras esperamos que la cámara llegue, entradas artificiales en zonas oscuras, personajes tan teatrales como el escenario… Un gran desafío técnico. Y un pretencioso fracaso del que sólo se salva la escena del vuelo. Pero sólo esa.

birdman

CAZA AL ASESINO: Y al guionista, y al reparto, y…

Caza al guionista, al director, al reparto, a todos; se merecen más puyazos que el toro de la Vega. Cuatro pinceladas de crítica política y económica para que los restos de Sean Penn, absorbido por el clembuterol, se luzcan dando tiros y porrazos, con uno de esos finales para el recuerdo: tiroteo en una corrida de toros, en Barcelona. Menuda faena. Y Bardem más exagerado que los bíceps de Sean Penn.

CHAPPIE: Del cielo al infierno en dos pasitos

El sudafricano Neill Blomkamp debutó por las nubes con District 9 (aquella brillante parábola), tocó tierra con Elysium (donde el blockbuster se comía el discurso ecologista) y se ha hundido en lo más hondo con esta inconfesa adaptación de Cortocircuito y Robocop, con más almíbar de la primera que crítica y sangre de la segunda. Todo ello servido con un nivel de infantilismo (entiéndase: cine para tiernos infantes) que no veíamos en una pantalla de cine desde que los siete enanitos animados animaban a Blancanieves mientras metía la mano del tío Walt. A todo ello añadan una banda sonora a base de ruidos (que no melodías) en uno de los experimentos más desafortunados de Hans Zimmer. Sólo comparable a El destino de Júpiter como peor SF de la década.

EL DESTINO DE JÚPITER: En manos de la señora de la limpieza

Los hermanos que tropezaron con el éxito vía Matrix demuestran una vez más su incapacidad más absoluta para escribir un guión coherente y dejan todo su talento (es un decir) en unos efectos especiales técnicamente impecables, pero arropados por un diseño de producción tan cursi como el personaje de un perdido Eddie Redmayne, que necesita de un director para saber dónde mirar. Todo ello con ínfulas de saga seria, pese a que hablamos de una marciana disfrazada de señora de la limpieza que finalmente va a salvar la galaxia… Luke Skywalker debe estar revolviéndose en su tumba… Ah, no, perdón, que viene ya mismo para su episodio octavo. El destino es el fracaso y el olvido más absoluto. 

el-Viaje-de-Arlo

EL VIAJE DE ARLO: De lo sublime a lo ridículo

¿Qué hubiera pasado si el asteroide que destruyó a los dinosaurios hubiera pasado de largo? Esta premisa tan Pixar, se ha materializado en un producto Disney Home video. De nada sirve tener los fondos más bellos de todo el lejano Oeste, si luego la historia de este Piecitos de pacotilla es un refrito de lo más blando y ñoño de Bambi, Nemo o Simba. Una aventura en busca de la valentía y la madurez que no entretiene a los saurios más pequeños ni satisface a las viejas bestias que pagan las entradas. Una bombilla fundida de la compañía del flexo, cuyo 2015 pasa de lo sublime (Del revés) a lo ridículo.

EXTINCTION: Dos hombres y una niña

Resulta inverosímil que aquel que se exhibió con doce planos secuencia, abra este filme con una secuencia de zombis filmada cámara en mano por Michael J. Fox. Esta Extinción de Miguel Ángel Vivas y sus (no) muertos te deja helado, más frío que la relación entre los protagonistas, más tieso que el culo de Clara Lago, y más perdido que Matthew Fox en Perdidos. Y siendo un tanto maligno, un mensaje que no deberías gritar en medio del desfile del orgullo gay: la imposibilidad de que dos hombres críen a una niña.

JURASSIC WORLD: El susurrador de dinosaurios

Otro film con las lagartijas de Kirk Douglas como protagonistas. Una película palomitera que no duda en clonar al primer Spielberg jurásico, aportando como novedad una iguana probeta con muy mala leche, mezcla del Tiranosaurio Rex, el Velocirraptor y un productor de Hollywood. El nuevo lagarto, más cuatro absurdos fallos de seguridad, y todos a correr por el recinto. Sólo se salvan las divertidas réplicas entre el susurrador de dinosaurios (Indiana Jones hacendado) y la estirada gerente del parque, si hubieran intentado hacer una comedia. Es decir, que si quieren ver un buen parque de atracciones, revisiten Almas de metal.

jurasic-world

LA HORCA: El fantasma se opera

Dos jóvenes estudiantes convencen a la Blumhouse para contar otra historia de fantasmas presuntamente “real” usando la desgastada técnica del “found footage”. Ese material extraído de grabaciones de cámaras domésticas demuestra no sólo la falta de presupuesto, también la escasa imaginación de un proyecto que recicla todo lo ya conocido añadiendo la mezcla de dos cámaras (lo que técnicamente es imposible: la propuesta exige que sea un único material encontrado y no editado: inenarrable) y el inevitable giro final. Un intento de fantasma de la ópera, sin ópera, aunque con muchos fantasmas delante y detrás de una cámara especialmente torpe.

SPECTRE 007: La gallina de los huevos de oro envejece

Repetir la fórmula del éxito no es garantía de éxito. Pues podrás fascinar o engañar al público una vez, pero no dos. Intentar construir la historia de James Bond a marchas forzadas solo hace caer en picado al personaje complejo que en la entrega anterior consiguió el propio Mendes. Con Spectre 007 hay más de lo mismo: la lucha del bien contra el mal, alta tecnología, conspiraciones, trajes impecables y mujeres florero a las que nunca llamará el señor Bond para repetir una noche de pasión.

THE WALK: El desafío de no contar nada en 124 minutos.

La temeridad del señor Petit debió de ser muy fascinante para él que caminó sobre un cable de acero entre las Dos Torres Gemelas. Zemeckis hubiese podido ser un temerario si no se hubiese limitado a narrar los episodios del plan hasta llegar al momento de suspensión en el aire, y atreverse a alargar dicho momento de contención de la respiración para terminar el espectador como Petit, con una sensación de vacío total. Este ya puede morir tranquilo, ha conseguido el propósito de su vida, pero el espectador no, bueno en caso de sensación de vértigo, puede tomarse como terapia.

the-walk

Las peores de Alan Smithee
Caza al asesino
El viaje de Arlo
Jurassic world
Extinction

Las peores de Mircalla
8 apellidos catalanes
50 sombras de Grey
El desafío (The walk)
Spectre 007

Las peores de Mr. Kaplan
Birdman
El destino de Júpiter
Chappie
La horca

Las quejas sobre esta sección a Alan Smithee, Mircalla y Mr. Kaplan

spectre 007