Editorial agosto 2013

  29 Agosto 2013

Ahora sí que te veo

richard-matheson-3Como si fuera una historia de ciencia ficción, de aquellas inolvidables relatos cortos o largos que imaginara Richard Matheson, recientemente fallecido, nuestra revista, la querida Encadenados, decidió marcharse, obligada eso sí, de vacaciones de verano.

Y nos dejó durante unos días para ver si cogía un buen aire y se bronceaba como era debido.

Pero no, nuestra Encadenados, no iba a ser leyenda, siguiendo la letra de uno de los títulos más famosos de Matheson, que además de original escritor fue también guionista de cine, adaptando, entre otras cosas, a Poe para la interesante serie que filmara Roger Corman; y no sólo eso, también suya es la historia y el guión de El diablo sobre ruedas de Spielberg o de El increíble hombre menguante de Jack Arnold. Y de otras muchas más novelas, guiones originales o adaptaciones para cine y televisión.

A principios de este agosto de 2013 ya hacía más de un mes que Matheson nos había dejado, buscando otros límites o zonas luminosas u oscuras de otra realidad. Así que no pudo contar la sorprendente historia de la marcha de una web, querida, de vacaciones y la dificultad de encontrarla para que volviera a su sitio, más rejuvenecida, lozana, esplendorosa.

Se hizo esperar. Muchos de sus conocidos de años, de meses o de días habrían el ordenador y tecleaban su nombre, y nada, un negro absoluto. Sin dirección reconocida. Perdida en algún lugar de la galaxia (des)ordenada con sus numerosos y peligrosos agujeros negros dispuesto a devorar todo lo que encuentran a su paso.

Nuestro Encadenados, no nos falló, y volvió de las vacaciones a tiempo, antes de que la pillasen los atascos de finales de agosto. Y así, ahora, al teclear su nombre, nos sonríen y nos guiña sus picaros ojos llenos de luz, rejuvenecidos, más hermosos.

Aquí la tenemos pues, a punto de cumplir, jovencita y experta ella, quince años. Su quince y prospero aniversario. Toda una vida para una revista de cine, que quiso nacer cuando aún el mundo de internet estaba en mantillas. Como ella. Su crecimiento queda retratado en la sección Retorno al pasado. Sus distintas etapas, sus cambios en el hacer, en el decir, en su presencia.

Ahora sí te vemos. Nos sonríes pícaramente y te sonreímos. Nos adentramos en tu memoria y buscamos aquello que nos quieras contar y decir. Sabemos que estar expectante ante tal maravilloso aniversario. Esperando buen cine. Como nosotros. Aunque sea duro y terrible. Aunque también puede ser suave, divertido y cálido. No tienen porqué estar reñidos unos con el otro.

Y contigo, de las vacaciones, llegan nuevos colaboradores para escoltarte, ayudarte a contar historias, a derramar verdades de este mundo fabuloso que es el cine.

Nos llegas brillante, acogedora, con películas importantes como la trilogía Paraíso, la durísima y excelente Perder la razón, la esperanza de Mud y de tantos otros títulos nuevos que nos llamarán desde Sin Perdón y que se juntarán a otros antiguos, y maestros, abiertos a diferentes visiones, señalados desde la sección Rashomon, que ahora se abrirá a la obra de uno de los grandes maestros (tuertos) de la historia del cine, Fritz Lang.

Encadenados, ya se ve, ya ha vuelto, ya nos sonríe picarona invitándonos a seguir con ella la gran aventura del cine. Quince años va a cumplir nuestra revista. Algo de lo que todos nos congratulamos.

Bienvenida y bienvenidos. Y, por favor, no te vayas así de improviso, aunque sea por unas cortas vacaciones.

Escribe Adolfo Bellido López

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