La aventura de dirigir un casting (de Hirshenson y Jenkins)

  11 Mayo 2008
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Título:

La aventura de dirigir un casting

Subtítulo:  Cómo se hicieron los repartos de las grandes producciones de Hollywood
Título original: A star is found. Our adventures casting some of Hollywood’s biggest movies
Autoras: Janet Hirshenson y Jane Jenkins, con Rachel Kranz
Editorial: Alba Editorial
Fecha: Barcelona, octubre 2007
ISBN: 978-84-8428-363-8
Nº páginas: 342
Precio: 18 euros
 

Lo importante es siempre la estructura
Escribe Mr. Kaplan

Hace unas semanas, publicábamos en esta misma sección un artículo sobre un libro recién aparecido en el mercado que guarda muchas similitudes con el actual. Entonces hablábamos de ¿Sabías que Brad Pitt y Epi son la misma persona?, y ahora lo hacemos de La aventura de dirigir un casting. Aunque hay puntos en común, los resultados no pueden ser más distintos: aquél era una completa desilusión, éste una grata sorpresa.

casting-2.jpgEn principio, ambos títulos hablan de temas poco tratados en la extensa bibliografía sobre cine disponible en nuestro país (el doblaje y el proceso de selección de intérpretes), ambos están escritos por dos autores para los que es su primer libro (aunque aquéllos eran periodistas y éstas son profesionales del casting), ambos cuentan con información de primera mano ofrecida por profesionales del ramo (allí, los dobladores españoles; aquí, dos directoras de casting norteamericanas de primera fila).

Aquí acaban las similitudes y comienzan las diferencias.

El gran problema del libro sobre el doblaje era la falta de unidad, de coherencia y, sobre todo, de una estructura que diera sentido y continuidad al libro: la simple acumulación de anécdotas no aumenta el interés por un tema y, pasada la primera fase de curiosidad, acaba convirtiéndose en un lastre que invita a abandonar la lectura, ya que no hay progresión en el tema, no hay novedades que animen a continuar la lectura y, sobre todo, la ausencia de una estructura sólida acaba provocando aburrimiento.

Justamente lo contrario que sucede en este libro.

autoras-1.jpgLa aventura de dirigir un casting se vende como un libro que desvela los secretos a la hora de confeccionar los castings (es decir, la selección de todos los intérpretes: desde los protagonistas hasta el último secundario) de algunos de los títulos más conocidos de los últimos años.

Bueno, es una forma de invitar a la lectura, pero esa portada no debe llevarnos a engaño, ya que el libro ofrece más que una simple colección de anécdotas.

Es cierto que por sus páginas desfilan las memorias de Janet Hirshenson y Jane Jenkins, fundadoras de The Casting Company una vez abandonaron la fallida experiencia con Coppola y los Zoetrope Studios. Y desde entonces han trabajado asiduamente con directores como Ron Howard, Rob Reiner, Wolfgang Petersen o John Hughes. Aunque también lo han hecho esporádicamente con Francis Coppola, Steven Spielberg o Tim Burton. Por ello, por sus páginas desfilan anécdotas, problemas y recuerdos a la hora de conseguir el elenco completo para títulos como Parque jurásico, Bitelchús, El código Da Vinci, Una mente maravillosa, La ley de la calle, La princesa prometida o la saga de Harry Potter.

Pero hay más, mucho más.

La estructura, la estructura

ley_calle.jpgUna escena nimia, casi olvidada por los espectadores, sirve a las autoras para iniciar el libro y reflexionar sobre la importancia de una elección adecuada. Se trata de una pequeña escena de Una mente maravillosa, para la que se necesitaba una sugestiva y enérgica jovencita que diera réplica y una buena bofetada a Russell Crowe tras una proposición, digamos, indecente.

Esta búsqueda para un papelito insignificante pone en marcha el trabajo de Hirshenson y Jenkins, y también el libro (por cierto, formado en gran parte por declaraciones de ambas, que han sido debidamente ordenadas y editadas por la tercera en discordia, Rachel Kranz, cuya labor es fundamental para que el libro funcione). A esta primera fase la titulan “La llamada” y es, en definitiva, como comienza cualquier trabajo: con una llamada del director para hacerse cargo de buscar todos los papeles o quizá sólo alguno.

A través de nueve capítulos, las autoras van describiendo cómo es el trabajo (desde que se ponen en marcha hasta que todo encaja, pasando por el trabajo con desconocidos, estrellas, superestrellas, niños actores o, en fin, cualquier elemento no previsto), y lo hacen combinando anécdotas y situaciones reales de cada película, pero sin olvidar mantener un hilo de continuidad.

mente_maravillosa.jpgY aquí utilizan dos: por un lado, la continuidad cronológica del trabajo (insistimos: desde que comienzan la búsqueda hasta el estreno del filme); por otro, pequeñas subtramas –como la de la actriz para una única escena de Una mente maravillosa– que pasan de un capítulo a otro, ofreciendo nuevos datos y, ante todo, dando continuidad al relato.

Así las cosas, el libro se lee con facilidad y la estructura ayuda a que el lector siga interesado por la resolución final de esas subtramas que adornan la narración central.

Que todo surja de amplias entrevistas grabadas (incluso se marca en el texto cuándo es Jane o Janet quien habla, porque ambas no han trabajado juntas en todas las películas) no es un impedimento, sino simples puntos y aparte. La estructura está por encima de esa acumulación de citas o declaraciones. Y el libro avanza.

Justo lo que no hacía el libro sobre el doblaje.

He aquí la gran lección que aporta este trabajo, más allá de sus sabrosas anécdotas y de una abundante información sobre cómo funciona el proceso de casting en Hollywood: en un libro no basta con tener una buena fuente de información, ni abundante documentación, lo importante es encontrar una estructura que ayude a presentar el material con interés, desechando aquello que sea demasiado colateral a lo narrado, para conseguir que el lector, una vez superada la curiosidad inicial, se mantenga enganchado a la lectura durante más de trescientas páginas.

Y ellas saben cómo presentar cada subtrama, desarrollarla y, en último término, sacar conclusiones de la misma. He aquí como catalogan su labor en la subtrama que abre el libro:

“Lo más probable sería que ni un solo espectador de cada mil que viera Una mente maravillosa apreciaría la cantidad de trabajo y dedicación que supuso para nosotras esa secuencia. Sólo si, tanto nosotras como Ron Howard, hubiéramos tomado una decisión equivocada se hubiera notado la elección, porque en vez de centrar la atención en Nash y su lamentable vida social, el público se habría dedicado a pensar en lo guapa que era la actriz, o lo grandes que eran sus pechos, o el aspecto tan moderno que tenía. O la bofetada habría parecido perversa, o bien merecida, o Nash habría caído peor, o se habría tenido la sensación de que la película perdía fluidez, incluso sin saber por qué. Porque para que nuestro trabajo esté bien hecho, es necesario que pase inadvertido”.

Un libro recomendable para curiosos en general y para cinéfilos de todo tipo. Obligatorio para actores primerizos: ofrece muchos consejos útiles.

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