El cine negro (de Nöel Simsolo)

  07 Septiembre 2009
El cine negro
Título: El cine negro
Original: Le film noir
Autor: Nöel Simsolo
Edición: Alianza Editorial
Colección: Libro práctico y aficiones
Fecha: Madrid, 2009
ISBN:   978-84-206-8252-5
Nº páginas:  428
Precio: 11'50 euros

Pesadillas verdaderas y falsas
Escribe Valerio Cruciani

El libro se estructura como un manual al uso para el curioso, el apasionado de cine en general, el profesional en busca de referencias. Surgen problemas cuando el lector no es un experto de películas negras, cuando sólo se han visto pocas de las obras de las que habla el autor. Porque la lectura se hace un poco pesada, un poco redundante (como en todo manual, creo yo), y a veces se tiene la sensación de estar leyendo cosas que vuelven casi siempre iguales, de las que desgraciadamente no se ha tenido experiencia. Pero no se puede poner en duda la erudición de Simsolo, que objetivamente ha hecho un gran trabajo tratando de poner al alcance del mayor número de lectores una materia tan amplia como esta.

El libro ya fue editado en 2007 en edición rústica, y ahora aparece en edición de bolsilloUna materia amplia ya a partir de los problemas que supone hablar de género para el cine negro. Según Simsolo, en este caso las obras que él reune bajo esta etiqueta, todas juntas, rehuyen la noción de género. Hay características que las acomunan, como la ambientación urbana, el pesimismo, el uso del flash-back, los personajes característicos (detectives privados, policías, gangsters, mujeres fatales, etc.), pero hay tantos factores, tantas variables introducidas por los varios directores y guionistas, que al final sólo podemos hablar de cine negro como referencia, como orientación. (Y a este punto me permito hacer una pregunta: ¿es de verdad posible hablar de género en absoluto?).

El criterio que guia a Simsolo es el historiográfico: en un recorrido casi cronologico a través de las películas, entre los años veinte y los sesenta, lo que explica y enmarca el gran éxito de ese tipo de obras, y también la muerte como género, es siempre el contexto histórico norteamericano. Vamos del final de la Gran Guerra, con el regreso de las tropas estadounidenses a casa, y la consecuente dificultad de esos chicos para volver a integrarse en un país profundamente cambiado, hasta el cambio cultural que supuso la guerra fría y la revolución cultural vivida en los sesenta, pasando por la Ley Seca y el auge del crimen organizado, la Segunda Guerra Mundial, el deseo de liberar al mundo de la plaga del nazismo, de nuevo la vuelta a casa, la "caza de brujas" de la comisión del senador McCarthy, el cambio y el fin del crimen organizado.

Humphrey Bogart y Lauren Bacall, intérpretes por excelencia del cine negroEn todos estos contextos, lo que sí hay que destacar es la vocación de los autores del cine negro por la crítica social y política. Muchos de esos autores se vieron metidos en grandes apuros durante los años cincuenta, muchos se exiliaron, otros tuvieron que dejar de trabajar, otros eligieron la vía de la delación. Los que consiguieron seguir trabajando, encontraron en el cine negro la posibilidad de seguir contando historias en las que, de forma más oculta, pudieron expresar su punto de vista y su pesimismo con respecto a la sociedad estadounidense.

Otra cosa fundamental para Simsolo es el hecho de que, desde sus orígenes, el cine negro es el fruto del trabajo de observación y reelaboración estilística por parte de autores emigrados de Europa, así como del influjo fundamental del cine expresionista alemán. No es una casualidad si uno de los autores que más recurren el libro es el mismo Fritz Lang.

En la estructura del libro hay mucho espacio también para otras figuras sin las cuales no sería posible hablar de este genero: los escritores (muchos se habían dado a conocer gracias a sus novelas) y las estrellas, Rita Hayworth y Humphrey Bogart y muchos más, que dieron a muchas películas, y al conjunto en general, unas caras y unas atmósferas ahora legendarias.

Cierra el libro un capítulo dedicado a Quentin Tarantino. Pasando por la disolución del cine negro en otros géneros, inspirando por ejemplo el western de Sergio Leone, tan vulgar, violento y pesimista, Tarantino representa en los noventa, con Reservoir Dogs, Pulp Fiction y Jackie Brown, el cineasta que sabe retomar las formas y los sistemas del cine negro (a partir de la codificación que les dio Orson Welles), fundirlos con la cultura pop y las inquietudes de nuestra sociedad y dar vida a unas obras en las que revive el genero en un nuevo y oscuro esplendor.

'Deseos humanos' de Fritz Lang... el cineasta más influyente en el cine negro