Un verano con Mónica (Sommaren med Monika, 1953), de Ingmar Bergman

  18 Septiembre 2016

La mujer ante el espejo

un-verano-con-monicaJosé Luis Borau presentaba a la Milagros de Furtivos (1975) a partir de su reflejo en el vidrio de una puerta.

El mismo recurso lo utilizó treinta años después José Luis Guerín para presentar a la protagonista de En la ciudad de Sylvia (2007). Y es que la primera imagen, aquella en que se introduce a un personaje protagonista, no es para nada cuestión del azar, sino todo lo contrario, resulta trascendental en la definición del carácter y el devenir del mismo en la narración fílmica.

Dicho recurso de mostración indirecta del personaje también fue empleado por Ingmar Bergman para presentar a la protagonista de Un verano con Mónica (1953). Harriet Andersson interpreta a una trabajadora de una fábrica de mediados del siglo XX que aspira a una vida mejor —idílica en su sueño de adolescente—. En un descanso de la jornada laboral, Mónica se acerca a un espejo para retocar su aspecto. Se le ha terminado la barra de labios, así que solo puede arreglarse el pelo y el vestido. La cámara espera su llegada reencuadrando una especie de espejo exterior, pues la profundidad de campo deja ver una calle, sus transeúntes y carros de madera parados.

Lo que en un principio parece una muchacha presumida acorde con su edad, en el trascurso del filme se traduce en una muchacha de origen humilde ansiosa por convertirse en una mujer de éxito, con un marido que la mantenga y la libere del trabajo diario. Pero su carácter inconformista impedirá llevar a cabo su sueño convirtiéndose en el reverso de esa mujer que anhelaba ser cuando se contemplaba ante el espejo.

Mónica, al igual que Milagros, es presentada como un reflejo de sí misma convirtiéndose este hecho en un estigma para ambas en el microcosmos del relato en cuestión. Este recurso fílmico desprende una segunda lectura, la imagen de una bella mujer delante de un espejo —cristal en su defecto— la convierte en objeto de deseo de los personajes masculinos. Harry se enamora ciegamente de una Mónica indómita, Ángel verá en Milagros el medio para escapar de su asfixiante madre y el joven extranjero buscará en Estrasburgo a su idealizada Sylvia.

Estas mujeres soñadas por quienes las desean será un hecho que marcará definitivamente su presencia en su periplo vital y, por extensión, fílmico, pues lejos de conseguir el empoderamiento femenino, Mónica se convertirá en un fantasma, inmunizada ante el dolor ajeno y despojada de toda responsabilidad materna. Milagros terminará su corta vida para permanecer en el recuerdo de su amado y Sylvia será un espectro huidizo por las calles de Estrasburgo.

Un verano con Mónica: https://www.youtube.com/watch?v=gYBf9ZPdizY.

En la ciudad de Sylvia: https://www.youtube.com/watch?v=8gteTrQ68A8.

Escribe Aïda Antonino Queralt

1- Milagros de Furtivos

2-La Sylvia de En la ciudad

3-Monica de Un verano

4-Monica de Un verano

5-Milagros de Furtivos