Mad Max: Fury Road (2015) de George Miller

  16 Enero 2018

Los delirantes mundos de fuego y aceite de George Miller

fury-road-0 1Vamos a empezar por los básicos. Una escena es un fragmento del relato en el que no hay ni saltos temporales ni espaciales. Hitchcock hizo de esta pequeña pieza narrativa toda una película en Rope: un puñado de personajes, una cena en un apartamento.

Una secuencia es una unidad narrativa; en ella sí puede haber diferentes escenas que contribuyan a crear esa unidad dramática y que juntas conformen un planteamiento, nudo y desenlace propio. Esto es lo que ha hecho George Miller en Fury Road. John Ford se ha comido un ácido.

Todos creíamos que Miller había abandonado el desierto, cómodamente instalado en los mundos de Happy Feet (Oscar a la mejor peli animada) y Babe (nominada a película del año) pero no, porque con setenta años volvió para enseñarnos cómo se hace, un gran bazzinga a la australiana.

Imperator Furiosa ha huido de la ciudad con el harén de Inmortan Joe, un dictador que ostenta el poder gracias a que controla el agua. Él y sus hordas de guerreros a motor los persiguen por el desierto; uno de ellos está herido y lleva atado consigo a un preso que le suministra su sangre a través de un gotero. Ese preso es Max, esa persecución es la película.

Retoques digitales y de color en cada uno de los 2.700 planos que conforman la secuencia, grandes angulares, filtros naranjas e impecables cielos azules que no hacen más que intensificar la sequedad del polvo sofocante. Acción acelerada por momentos, Harold Lloyd, la grandeza del desierto de Nairobi magnificada como en Stagecoach, guiños a Viktor Sjöstrom, al Spielberg de Duel, personajes silenciosos y distantes, Charles Bronson, Clint Eastwood, John Wayne, Gary Cooper, complejos movimientos de cámara, planos  aberrantes, planos picados, lucha de clases, el lenguaje del cine.

Todo esto sin apenas diálogo. ¿Para qué? La secuencia es tan sencilla que no los necesita. La riqueza de detalles con la que construye este nuevo orden mundial nos permite entender cómo funciona el pueblo y la religión, cuáles son los valores y la idiosincrasia en una sociedad deforme cuyo objetivo es la falsa trascendencia, el opio del pueblo. Para Max, supervivencia y redención.

Miller no trae nuevos trucos, no es James Cameron. Lo que hace es coger los viejos y hacer algo nuevo con ellos, pasarlos por su batidora oxidada e insuflarles personalidad propia, hacer de un todo más que la suma de sus partes.

Una persecución estética e hiperrealista salpicada de pequeños elementos que construyen la personalidad de los duros personajes, el último rastro humano en un desierto de animales. Es una secuencia, una peli, con sabor a chatarra, a gasolina, a azufre y tierra. A cine con mayúsculas.

Escribe Rubén Tellería

fury-road-1 1 fury-road-1 2
fury-road-1 3 fury-road-1 4
fury-road-1 5 fury-road-1 6

Más artículos...