XI Festival de Málaga (5): balance

  14 Abril 2008

Un gran evento
Escribe María Sánchez González
Fotografías José Luis Pérez Sánchez
(Málaga: 14/04/2008)

jovenesactores02.jpgLa undécima edición del Festival de Málaga finalizó el 12 de abril dejando tras de sí un sorprendente y repartido palmarés y una masiva asistencia del público, especialmente del más joven, a los alrededores de los distintos escenarios en los que ha transcurrido. Y es que éste ha sido un año que ha destacado, más que por el nivel de las películas a concurso, por las actividades paralelas, el ambiente en las calles y los rostros conocidos –muchos televisivos– que han desfilado por la gran alfombra roja en la que se ha convertido la ciudad.

Nunca antes se habían escuchado tantos gritos y suspiros en la capital malagueña, y no precisamente por la presencia de grandes genios de nuestro cine, como Mario Camus, Luis San jovenesactores03.jpgNarciso o Concha Velasco, homenajeados en esta edición, ni de aquéllos que han presentado en Málaga sus últimos trabajos, que han pasado, sobre todo los noveles, desapercibidos para la mayoría.

Más bien han sido jóvenes actrices y, sobre todo, actores de teleseries –casi todos, eso sí, sin película bajo el brazo– los que han conseguido que las puertas del Teatro Cervantes se hayan convertido, especialmente durante los fines de semana del festival, además de en espacio de cultura, en zona de ocio y de acampada para decenas de jóvenes.

Planteamiento comercial

Aunque parezca inusual y algo desalentador comenzar así el balance del XI Festival de Málaga, resulta inevitable referirnos al fenómeno fan suscitado en torno al mismo, acrecentado frente a pasadas ediciones con la figura del valenciano Miguel Ángel Silvestre, quien ha conseguido incluso situar al certamen como portada de la prensa del corazón, que también formaba parte de los casi mil periodistas acreditados.

jovenesactores01.jpgPresente en las galas, solicitado en las fiestas e incluso aludido por otros actores en ruedas de prensa o por los presentadores de la gala de clausura, éste ha sido, sin duda, el año de “El Duque”, quien, como colofón, ha alcanzado su particular “paraíso” con el premio como mejor actor en la sección Zonazine.

Con famosos o no, lo cierto es que, si ha habido un verdadero protagonista en la que ha sido, según el director del certamen, Salomón Castiel, la “edición más participativa” de éste, ha sido el público malagueño. Unas 180.000 personas han formado parte, así, “de una u otra manera” en las distintas actividades, según datos oficiales.

Unas actividades que, más que nunca, han traspasado las puertas del Teatro Cervantes y han llevado el festival a escenarios emblemáticos de la ciudad. Entre éstas, la exposición de fotografía y la gran alfombra roja desplegada en la céntrica calle Larios, las proyecciones en el Museo Picasso o en el barco atracado en el puerto, y las presentaciones y conciertos en la Plaza de la Merced, que han supuesto además un importante reclamo turístico.

actcalle01.jpgSin olvidar las clases magistrales y los cine-forums celebrados en distintos lugares, actividades novedosas con las que la organización pretende que el festival genere, en lo sucesivo, “formación de futuro en cuanto a oficios de cine”.

Siguiendo con datos oficiales, las salas de cine han acogido a unos 60.000 espectadores y han recogido una recaudación de unos 120.000 euros, cifras similares a las de 2007, pero valoradas de forma positiva por Castiel por haber contado “con el inconveniente del mal tiempo” y la lluvia que ha caído en Málaga durante buena parte del certamen.

La mayoría se ha concentrado en las proyecciones de los largometrajes de la sección oficial que éste ha vuelto a ofrecer como su plato fuerte. Y también como plato único obligado casi siempre, dado que los horarios de dichas proyecciones han vuelto a solaparse, durante los ocho días del festival, con los largometrajes de ficción de las secciones Territorio Latinoamericano y Zonazine, creadas en 2004 y 2003 respectivamente y que han experimentado un enorme auge desde entonces, y con cortometrajes, videocreaciones y cine documental.

Los otros

De estas otras secciones, en Territorio Latinoamericano, cuyo jurado ha estado integrado, en esta edición, por Enrique Gabriel (presidente), Sylvia Perel, Jorge Sánchez Sosa, Javier Rioyo y Malena Alterio, han resultado triunfadoras sobre todo Dos abrazos, de Enrique Begné, con los Premios a la Mejor Película y Mejor Dirección; y Rancho aparte, basada en la obra teatral homónima de Julio Chávez y dirigida por Edy Flehner, que se llevó el premio Especial del Jurado y el de Mejor Actriz (Mercedes Scapola), además de una mención especial a la actriz Luz Palazón.

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Estos premios fueron entregados, según estaba programado, la noche del viernes 11 de abril en el Auditorio del Museo Picasso. No tuvieron la misma suerte los ganadores de Zonazine, que se quedaron sin recibir los galardones físicos tras suspender la gala prevista para la misma noche también en la pinacoteca “por motivos de seguridad” según los responsables de ésta, ya que el número de invitados superaba con creces el aforo del recinto.

Aunque en un principio, por esta razón, se anunció su entrega al día siguiente, dentro de la gala de clausura del festival en el Teatro Cervantes, sorprendentemente ésta volvió a trasladarse a un espacio, si cabe, más pequeño, el Salón Rossini de dicho Teatro, donde se han venido celebrando las ruedas de prensa del certamen y finalmente tuvo lugar dicha entrega únicamente ante los medios a las 6 de la tarde.

Una las películas más aplaudidas de esta edición, Un novio para Yasmina, de Irene Cardona, consiguió hacerse con el Premio del Público y, al tiempo, el de Mejor Película, además del de Mejor Actriz para Mª Luisa Borruel.

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Por su parte, Zhao, otra de las que consiguió llenar las salas, se llevó el premio de Mejor Actor para Miguel Ángel Silvestre. Ambas cintas tratan el tema del desarraigo cultural y de la búsqueda de la identidad de dos mujeres que viven, por distintas razones, fuera de sus orígenes.

Dany Saadia como Mejor Dirección por 3,19, y Ciro Altabás como Premio “Alma” al Mejor Guión, por Hobby, completan el palmarés otorgado por Guillermo Hernáiz, José Battaglio, Manuela Velasco, Manuela Vellés y Mario Vaquerizo.

alonsoytejero.jpgSí que consiguieron colarse en la Gala de Clausura del Teatro Cervantes, conducida como hace dos ediciones por Anabel Alonso y Fernando Tejero (Corbacho no pudo, como el año anterior, por hallarse entre los premiados) los galardonados de la sección de cine documental.

Y con ello la voz del productor de la cinta ganadora del Premio del Público y del Premio Especial del Jurado, Náufragos: vengo de un avión que cayó en las montañas, que retrata el crudo testimonio del grupo de jóvenes que sobrevivió al accidente de aviación que tuvo lugar, hace más de tres décadas, en los Andes. Así, lamentó la escasa presencia de espectadores en su estreno en Málaga, al contrario que en certámenes de otros países, donde había conseguido llenar salas, y se refirió a la necesidad de que la sección documental se celebre por separado de las de ficción.

Una disociación que el Festival ya realizó el pasado año con el apartado de TV Movies, gracias en parte al respaldo de grandes productoras, y que se ha comprometido a llevar a cabo de cara a la edición de 2009, afortunadamente, con los documentales, relegados en efecto hasta el momento a un segundo plano.

Sorprendente y repartido palmarés

El Jurado de la Sección Oficial de Largometrajes de esta undécima edición, compuesto por Guy Braucourt (presidente), Bernardo Bonezzi, Mate Cantero, Charo Izquierdo, Eliseo Subiela, Juan Diego y Richard Peña no lo ha tenido nada fácil para emitir su fallo. Y no tanto porque la Biznaga de Oro estuviera muy disputada, sino porque las cintas a concurso han tenido, salvo intentos nefastos como Pájaros muertos, gente de mala calidad (curiosamente muy esperada por el público por tratarse de una comedia de actores conocidos) o incluso 8 citas (que no gustó, según pudimos saber, al jurado), un nivel, en general, similar.

No ha habido, así, ninguna película realmente sobresaliente que, como en ediciones anteriores, haya conseguido arrasar en el palmarés (sin ir más lejos, la ópera prima de Viscarret, Bajo las estrellas, consiguió el año anterior: mejor película, director, actor y guión novel, que contó además con el respaldo de la crítica y una muy buena acogida entre el público), sino que los principales galardones han estado, en general, repartidos entre las tres cintas más o menos destacadas.

3diasphotocallprem.jpgAsí, el premio de Mejor Película lo ha conseguido otro director novel, el cordobés Francisco J. Gutiérrez, con su personal thriller apocalíptico 3 días. Un reconocimiento que ha sorprendido incluso al propio realizador puesto que, pese a venir avalado por su triunfo en festivales internacionales relevantes y haber generado por ello a priori gran expectación, recibió tras su estreno ciertas críticas negativas entre la prensa y, sobre todo, no gustó demasiado al gran público.

3 días no es, en efecto, de las películas que conmueven, emocionan o tocan la fibra sensible del espectador, como suele suceder habitualmente con las ganadoras en Málaga (además de la citada Bajo las estrellas, podríamos citar Los aires difíciles o Tapas, entre otras). Aunque se trata de una película muy conseguida a nivel visual y que hace un uso hábil de sus recursos, tiene bastantes aspectos mejorables.

Pero si nos preguntamos cuál tendría que haber resultado premiada, si no ésta, resulta fácil comprender la decisión del jurado. Una decisión que no deja de ser, en parte, esperanzadora, puesto que respalda a la generación de nuevos cineastas andaluces que, como Gutiérrez, intentan abrirse camino y porque tal vez premia, como apuntó el propio director, el cine arriesgado, de autor, en una edición en la que, al margen de la calidad de las proyecciones, el componente comercial ha estado muy presente.

muntphotocallprem.jpgA punto estuvo de conseguirlo otra pieza, en este sentido, también muy personal y “a contracorriente”: Pretextos, de la catalana Silvia Munt, bastante aplaudida por la crítica y que finalmente se ha hecho con la Mejor Dirección y con la Mejor Fotografía (rodada, por cierto, en digital).

El premio de guión fue, merecidamente, para Jaime y Eduardo de Armiñán por 14 Fabian Road, mientras que, como era de esperar, Todos estamos invitados, de Manuel Gutiérrez Aragón, se hizo el Premio Especial del Jurado.

El que sí se llevó una sorpresa, además del equipo de 3 días, fue Oscar Jaenada, premiado por su papel protagonista de terrorista amnésico en la cinta de Gutiérrez Aragón como Mejor Actor, atención, de Reparto. Ello, pese a aparecer su nombre “el primero en los títulos de crédito”, según declaró, irónico, en rueda de prensa. “Qué curioso. Actor de reparto. Supongo que el jurado habrá querido contentar a todos", comentó Jaenada sonriendo.

jaenadaruedapremios.jpgHoras más tarde, en la gala de clausura, prefirió saltarse el protocolo de agradecimiento y, al estilo del que fuera su personaje en Noviembre, limitarse, en una especie de performance, a decir gracias, recoger el premio de las manos de Bárbara Goenaga con un largo beso de tornillo y desaparecer del escenario.

De este episodio, rápidamente bautizado entre los presentes como “Jaenada de nada”, que cada uno haga su interpretación. En cualquier caso, ello nos lleva a preguntarnos quién decide en qué compite cada uno en el certamen malagueño, al no haber nominados por categorías, como sucede, por ejemplo, en los premios Goya.

camaraygvelilla.jpgEl que sí recibió el premio como actor protagonista fue Javier Cámara, sobresaliente en su papel en Fuera de carta que, según nuestras previsiones, ha acabado finalmente haciéndose con el Premio del Público (premio que seguramente ni siquiera necesitará para arrasar en taquilla). No es extraño, en efecto, que sean comedias como ésta las que ganan este galardón, pero sí lo es que sea el actor de una comedia el que lo reciba.

Cámara, que hace gala en la cinta de su capacidad de hacer reír interpretando a un personaje disparatado sin llegar a la sobreactuación y que demostró su sentido del humor al presentarla en el certamen, supo cambiar, sabiamente, de registro al agradecer, humilde, el premio a los “grandes maestros” que le hicieron ver “que quería hacer comedia” (unas palabras que recordaron al homenaje de Bardem hacia los cómicos españoles al recibir el Oscar).

corbachocruzgala.jpgLos que sí se mantuvieron fieles a su estilo, incluido en lo que a atuendo se refiere, fueron José Corbacho y Juan Cruz (éste último ataviado, curiosamente, con una camiseta en la que podía leerse “Hola, no soy Antonio Canales”) al recoger el premio otorgado por los periodistas a Cobardes. “Nunca pesábamos que íbamos a dar gracias a la crítica”, bromearon.

Una crítica que, por otro lado, parece haber premiado, más que a la película en sí misma, a su temática, en la misma línea que el jurado, que les concedió una mención especial no por cobardes sino por “su valentía en la manera de afrontar un tema tan comprometido como la educación de los hijos”.

anafernandezphotocallprem.jpgMás locuaz estuvo Ana Fernández, quien por fin, después de varias ediciones a las puertas, ha conseguido su biznaga como Mejor Actriz por su interpretación en Bienvenido a Farewell-Gutmann, película teatral, como comentamos, fundamentalmente de actores y que, según se refirió, “no ha sido fácil” por el propio modo de trabajar del director, Xavi Puebla, que rodó cada plano de uno en uno.

También dijo haberse sentido muy dirigido, en este sentido, Miquel Salas, premiado por la banda sonora de la cinta. Una cinta que calificaron como “La Huerfanita”, puesto que su productor falleció trágicamente en un accidente, mientras transportaba material de ésta, tan sólo dos días después de finalizar el rodaje, y que ve reconocidos, con ambos galardones, el esfuerzo de los que han participado en ella y la han sacado adelante.

Conclusiones, retos y promesas

Sin entrar a valorar la sorprendente e inapelable decisión del Jurado, lo cierto es que de esta edición, cuyo nivel ha estado –en general– por debajo de lo esperado, no saldrá ninguna película de las que hace historia en nuestro cine.

Un nivel con el que el director del Festival, Salomón Castiel, se ha mostrado, no obstante, "satisfecho", puesto que "de dieciséis cintas que ha pasado por la Sección Oficial, es muy difícil tener un nivel muy alto, porque dieciséis son muchas".

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Quienes sí se han atrevido a lanzar un balance más crítico han sido algunos de los propios premiados. Así, para Oscar Jaenada, miembro del jurado durante la pasada edición, en ésta “ha faltado un poco de cine”, mientras que Javier Cámara comparó la situación actual del certamen con la del año en la que triunfara también con Torremolinos 73 (2003), y apuntó que el festival tal vez haya “crecido demasiado”.

Unas palabras que no van demasiado desencaminadas y que han tenido sus consecuencias en este undécimo festival, no sólo en lo que a aforo de los recintos se refiere (nos remitimos a la suspensión de la gala de Zonazine), sino también desde la perspectiva del cine al que hemos podido asistir como espectadores.

Del primer problema, la organización ya ha tomado conciencia y, a la espera de la construcción del nuevo auditorio de la capital (lugar, por cierto, señalado por muchos como idóneo para traer en un futuro la gala de los Goya a Málaga), ya se está pensando en habilitar nuevos teatros y cines a los que el festival daría salida.

fondocinenegro.jpgPero queda pendiente el reto más importante ante este crecimiento “vertiginoso”, en palabras de Castiel: no dejar que la visión comercial y el marketing prevalezcan sobre el resto. Aunque, como apuntaba un editorial aparecido en el diario local malagueño Sur respecto a la presencia de famosos y a la expectación generada en las puertas de hoteles, teatros y cines, “no hay que desdeñar ese perfil porque el éxito de un festival es inviable sin este factor” (1), lo cierto es que, si no quiere perderse el prestigio y la proyección exterior de la ya considerada principal cita del cine español (que no de personajes) tras los mencionados Goya, el certamen tiene consigo la tarea nada fácil de compaginar industria y arte. Sólo así Málaga seguirá siendo, como hasta ahora y según apuntó Silvia Munt, “la matriz protectora que tanta falta hace a nuestro cine”.

Lo mejor de esta edición  

Lo peor de Málaga 2008 

El hecho de que entre el palmarés haya un predominio de algunas producciones independientes de directores noveles, con lo que el Festival, pese a su creciente componente comercial, continúa en la línea de anteriores ediciones.

El homenaje a Azcona y el tributo al guión (incluyendo el premio a Armiñán) como parte esencial del cine.

La creación del nuevo premio Eloy de la Iglesia, dedicado a reconocer el talento de nuevas generaciones de cineastas.

La definitiva apuesta por traspasar las pantallas y lo puramente cinematográfico y convertir la ciudad en un espacio cultural y de ocio.

Nuevas actividades solidarias (concierto Voces) y formativas (master class, coloquios…), con las que se han implicado figuras relevantes de nuestro cine. 

 

La repercusión que ha tenido el crecimiento y la apuesta comercial del certamen sobre la programación de la Sección Oficial.

La endogamia del Festival en lo que a personajes se refiere (de nuevo, se repiten rostros de ediciones anteriores y de nuevo se promocionan teleseries y películas de los patrocinadores del evento).

El excesivo carácter televisivo del Festival, no sólo en cuanto a asistentes sino también por el propio matiz televisivo de muchas de las proyecciones.

La menor presencia cuantitativa de cine de autor y la preponderancia de comedias frente a otros géneros.

Cierta desorganización, motivada por el crecimiento vertiginoso del evento y por haberse desbordado las expectativas de asistencia.

 

(1) Veáse al respecto:
http://www.diariosur.es/prensa/20080413/opinion/gran-festival-malaga-20080413.html