21 Festival de Málaga, cine en español (2): primer fin de semana

  16 Abril 2018

Los dos lados del Atlántico suman fuerzas en Málaga

mal-reina del miedoQue el festival de cine de Málaga ha dejado de ser sólo español para internacionalizarse, como comentábamos hace unos días, ha quedado patente en su primer fin de semana. Y es que, además del homenaje a Guillermo del Toro el sábado 14 de abril, precedido de una masterclass en un repleto Palacio de Ferias y Congresos de Málaga en el que se mostró cercano y compartió su idea del cine como «magia» y las técnicas empleadas en cintas como El espinazo del diablo o La forma del agua, parte de los títulos más destacados de la sección oficial de largometrajes de estos días han sido latinoamericanos.

Entre ellos, La reina del miedo, debut en la dirección de la conocida actriz argentina Valeria Bertuccelli, también protagonista y guionista de la cinta, con cierto toque autobiográfico. Bertuccelli es Robertina, una actriz de teatro llena de temores y ansiedades, motivados por su propia condición pero también por el momento por el que pasa: recién separada, con su mejor amigo enfermo terminal y a punto de estrenar una obra que no acaba, como su propia vida, de decidir.

Si bien Bertuccelli lleva el peso de la historia, en ésta todos los personajes (hasta el propio perro), tienen su razón de ser y su momento de gloria ante la cámara (magnífica la secuencia de llanto de la criada). Con una fotografía cuidada, que juega con los contrastes entre el blanco absoluto del día y la noche, y un guión que resta tinte dramático a base de humor y humanidad, es una película de ritmo lento pero donde, al tiempo, siempre pasa algo, hasta en las secuencias que describen de forma minuciosa lo más cotidiano.

Quizás tarde algo en llegar el desenlace (esperado y, al tiempo, sorprendente), o simplemente sea una de esas películas en las que, más que éste, lo importante es, como contaba Del Toro en su masterclass, disfrutar del cine como «momentos mágicos», aquellos en los que «alguien se gira, tiene una luz, la cámara lo empuja y suena la música». Una música que suma mucho a esta historia.

Solo/as o acompañados/as, el dilema

No sucede lo mismo, en este sentido, en Memorias de un hombre en pijama, largometraje de animación (con algunas secuencias, las mínimas, de imágenes reales), basado en el cómic de Paco Roca, que quizás abuse de la música del grupo Love of Lesbian, que llega incluso a aparecer caricaturizado, junto a algunas marcas, como Estrella Damm, a lo largo de una película que bien podría parecer la versión cinematográfica de un anuncio de esta compañía.

Aun reconociendo su originalidad formal (y el hecho de que el festival de Málaga haya apostado por la animación en su sección oficial de largometrajes), la historia, en el fondo una comedia romántica, contiene demasiados clichés y es, a veces, incluso soez.

Raúl Arévalo encarna y da voz al protagonista, un dibujante que encuentra su inspiración en su condición de soltero cuarentón y al que la vida cambia con la llegada del amor en forma de «Jilguero», una chica que hará volar sus, hasta el momento, viñetas de éxito. Se plantea así el eterno dilema generacional de la vida perfecta, estable y en pareja, frente a la soltería y a la libertad, que en este caso equipara a productividad y creatividad.

Anadedia

Algo similar vemos en Ana de día, ópera prima de Andrea Jaurrieta, también guionista, financiada en parte gracias al crowdfunding y que habla de atreverse a romper con lo convencional y ser valiente para empezar desde cero.

Un ambicioso leiv motiv, que arranca en este caso de una situación tan surrealista como que la protagonista, Ana, una veinteañera a punto de doctorarse y casarse, descubre que tiene una doble que lo hace todo por ella. Ana decide entonces vivir una nueva vida.

El resultado, a mi parecer, no es creíble por varias razones: situaciones demasiado extremas, personajes estereotipados, saltos en el guión, secuencias de videocreación no bien hilvanadas (la directora habla de homenajes a Buñuel) y una protagonista que no termina de convencer, sobre todo en la versión de noche de Ana…  La dualidad del ser humano y la importancia de aceptarse son otros temas que encierra esta cinta.

También, además de soltería versus vida en pareja en la treintena, habla de la importancia de la aceptación, en este caso, de la pareja, Las leyes de la termodinámica, de Mateo Gil, que conforma una de las producciones de carácter más comercial de esta edición.

Manel, profesor y también, como la protagonista de Ana de día, doctorando, pretende demostrar cómo su relación con Elena (Berta Vázquez), cotizada modelo y proyecto de actriz, no ha sido un desastre por su actitud negativa y neurótica sino porque desde un principio estaba así determinado por las tres leyes de la termodinámica.

Gil se vale de fragmentos de entrevistas por expertos de universidades (casi todas españolas, pero hechas en inglés), para explicarlas al espectador conforme va avanzando la trama. La película, que cuenta también en su reparto con Chino Darín, uno de los más esperados por el público femenino, ha pasado sin pena ni gloria por Málaga, pese a haber sido la apuesta del certamen para su Gala de inauguración, el viernes 13 de abril.

El cine, quizás, no entienda de leyes, o la mezcla, si hablamos de química, no haya terminado de fluir.

Memorias de un hombre en pijama

De lo físico o lo divino a lo humano

Sí que ha parece haber dejado mejor sabor de boca, al menos a la crítica a juzgar por los aplausos durante el pase de prensa, Sergio y Serguéi, coproducción cubano-española dirigida por Ernesto Daranas.

Si las películas antes mencionadas giran en torno al amor, propio o en pareja, ésta habla de amistad. Una amistad en tiempos de crisis del comunismo y a través de radiofrecuencia en torno a tres personajes: el también profesor universitario cubano Sergio, que actúa como hilo conductor, una especie de espía estadounidense y el cosmonauta ruso Serguéi, que es capaz de cambiar el devenir de la historia de la carrera espacial.

Ironía, humor y sensibilidad (muy acertada e importante también la presencia de la abuela, la hija y el amigo del cubano en torno a un hogar humilde de La Habana que se convierte en centro de operaciones clandestino) se combinan con una narrativa creativa, que llega a recrear el espacio y la estación espacial rusa.

El resultado es una cinta singular, que habla de la enorme capacidad del ser humano para hacer, con poco, grandes cosas, y que, sin duda, formará parte del palmarés de esta vigésimo primera edición del Festival de Málaga. Y es que la unión, como en Sergio y Serguéi, de talento a las dos orillas del Atlántico trae grandes posibilidades al cine en español.

Escribe María Sánchez | @cibermarikiya | Fotos de María Sánchez y Antonio Viciana

Guillermo del Toro


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