2º Festival Cine Coreano: Indie & Doc

  11 Junio 2019

Cine surcoreano de autor

corea-1-let-us-meet-nowSiempre es agradable ver una película de un origen muy diferente al nuestro. Y es que estamos demasiado acostumbrados a los cines de EEUU y Europa.

Esta comodidad debe sufrir una ruptura, ya que gracias al cine (como también al resto de artes) somos capaces de interactuar con otras culturas y enriquecernos como personas.

Si bien es cierto que el cine de Corea del Sur —y al igual que el procedente de Japón— dentro del continente asiático es uno de los más occidentales, el hecho de verlo y disfrutarlo ya nos hace ver las cosas con una perspectiva diferente.

Además este festival nos ha dado la oportunidad de ver dentro de ese cine surcoreano uno más especial y distinto todavía: un cine de carácter autoral, joven y fresco. Estas nuevas miradas son ya de por sí interesantes. Y a pesar de que algunas nos vayan a gustar más que otras —ya que es inevitable sentir ciertas preferencias— todas merecen la pena de ser vistas.

To my river, de Park Kin-young (3)

Lo primero que destaca de To my river es una inevitable serie de reminiscencias al cine de Hong Sang-soo. Y es que gran parte del lenguaje de este cineasta conecta con el usado por Park Kun-Young en su ópera prima.

La huida del clásico plano-contra-plano y su sustitución por planos-secuencia colectivos donde se deja fluir la interpretación es el aspecto más evidente. Pero también el juego con la estructura temporal del filme sin hacer dar pistas de ello al espectador es un elemento muy utilizado por Sang-soo.

El minimalismo y la sencillez con el que se cuentan las cosas, la búsqueda de historias pequeñas y humanas, o el retrato de las relaciones amorosas y amistosas en la sociedad actual remiten de igual modo a este gran director surcoreano.

Viendo To my river algo que también me ha llamado la atención es lo costoso que es entrar en la película. Y es que el principio de la misma es algo lioso. Además, la seriedad con la que se busca tratar algunas secuencias desconectan al espectador de la historia, ya que lo que se consigue no es un resultado serio, sino lejano y extraño. El sonido tampoco ayuda, ya que en algunas ocasiones es hasta difícil escuchar las voces de los intérpretes. Se hace patente que han tenido varios problemas sonoros en rodaje.

Sin embargo, esta pared que se levanta entre filme y público va cayendo poco a poco, de forma que de cara al final las escenas sí consiguen atraparnos. La seriedad se ve sustituida por un desenfado y una mayor naturalidad por parte de los actores que hace más fácil la conexión con lo que se nos cuenta.

Pero aquello con lo que me quedo es con las ganas que existen por parte de Park Kun-Young —que es director y a su vez guionista, director de fotografía y editor del film— de contar algo. Y eso es lo importante. Al fin y al cabo se trata de una opera prima, y atisbar una mentalidad que quiere llegar más allá del mero entretenimiento es, hoy en día, todo un logro y siempre una grata sorpresa.

corea-to-my-river

Maggie, de Yi Ok-seop (2)

Maggie es el filme del festival que presenta un toque más típicamente independiente. No entiendo en este caso el adjetivo independiente como una producción realizada aparte de la gran industria —que es el concepto original del que se dotó a esta palabra—, sino como un conjunto de aspectos visuales muy reconocibles y que tienen su origen en el cine de los EEUU.

Así, Maggie presenta la ya tan conocida voz en off que nos narra en tono cómico y desenfadado la película que estamos viendo, los textos con una tipografía estética y de color amarillo que dividen la obra en varias secuencias, y también un uso excesivo de canciones de distintos grupos que convierten algunas escenas del film en momentos que parecen sacados de un videoclip.

La historia que se nos cuenta es loca y absurda, de forma que hay pocos elementos a los que agarrarse. Y es que la trama salta constantemente de unos personajes a otros, de unos temas a otros y de unos lugares a otros. Es, para que nos entendamos, parecido a un capítulo de los Simpson: se empieza con una determinada situación y se acaba con otra muy alejada de ella.

Lo anterior no está dotado de ninguna connotación positiva o negativa, simplemente he tratado de analizar la película de forma objetiva. Lo que realmente pienso del filme es que hay un momento en que deja de funcionar. La historia alocada aguanta el ritmo hasta cierto punto, después se convierte en algo anodino.

A pesar de ello, creo que la película tiene sus buenos momentos y respira un carácter atrevido, joven y fresco.

corea-magie

Winter's night, de Jang Woo-jin (4)

La película de Jang Woo-jin mantiene el espíritu relacionado con Hong Sang-soo que ya despertaba To my river. Volvemos a encontrarnos con esos largos planos-secuencia que buscan recoger la interpretación real de los actores huyendo así de la manipulación que se hace con ella en el montaje.

En la propia historia también vemos otros elementos que refuerzan esta sensación: los personajes urbanos que caminan envueltos por los exteriores del templo y la naturaleza, las conversaciones en los bares donde abunda la comida y el alcohol, el retrato de las distintas relaciones humanas que existen y cómo interactúan las mismas...

Sin embargo hay algo especial en esta obra que, a pesar de no poder escapar del aura de Hong Sang-soo, la hace diferente. Y es el toque mágico que crean los distintos aspectos que la componen. Así, el templo y la noche, sus construcciones y sus luces, la nieve y el viento, ayudan a crear una extraña atmósfera que hechiza al espectador.

Todo ello se ve a su vez apoyado y realzado por viveza de la interpretación. Y es que también cabe destacar lo espontaneas y naturales que resultan las mismas. En ciertos momentos olvidamos que estamos viendo una película, y no gracias a la historia o al guión, sino gracias a los actores, que parecen personas reales. Creo que eso es lo más mágico que el cine puede conseguir: descubrirse a uno mismo a través de los otros.

corea-winters-night

Let us meet now, de Kim Seo-yoon y otros (2)

Con Let us meet now partimos de la base de lo difícil que es valorar una película de episodios. Y es que lo normal es encontrar unos que nos agraden más que otros, lo cual imposibilita la valoración en conjunto a no ser que sea haciendo una media de todas las sensaciones que hemos tenido, lo cual creo que es absurdo e injusto. Entiendo sin embargo que se trata de una estrategia de distribución que hacen los distintos proyectos que se unen para obtener mayor visualización, y en este sentido me parece una opción más que justificable.

Con respecto a los filmes en sí, diré de Mr. Driver que me ha parecido excesivamente melodramático. A pesar de ello es cierto que el melodrama del que hace presencia no tiene nada que ver con el que vemos en Occidente, ya que los estándares del cine asiático suelen ser, por lo general, más sutiles y contenidos. Y es dentro de esos estándares donde se hace patente que es una obra que busca ser sensible con demasiado ahínco.

De Two of us destacaría su desfachatez para huir del tema que trata de conectar a las tres películas —la relación entre Corea del Norte y Corea del Sur— y hacer lo que le venga en gana. Y no me parece esto algo negativo, sino todo lo contrario, algo loable. El director ha ido a algo que verdaderamente le interesa cogiendo por los pelos el tema obligatorio que le era impuesto. Pero ello no impide que su film sea poco más que interesante, por lo menos ante mi mirada.

La tercera y última película, Hello, vuelve a recaer en el melodrama exagerado (de nuevo dentro de los estándares del cine asiático).

corea-let-us-meet-now

Ode to the goose, de Zhang Lu (3)

Ode to the goose es el primer filme que he visto del prolífico Zhang Lu, quien ha realizado un total de 11 películas en un periodo de 15 años. El propio nombre nos da una pista sobre origen, y es que Lu es chino-coreano. Esta peculiar nacionalidad es clave, ya que en esta obra esa condición cobra mucha relevancia.

Pero hay otras muchas cosas que también son importantes en el filme, y es aquí donde he encontrado la primera barrera: la gran cantidad de cosas que la película quiere contar. Por un lado, tenemos el tema de la discriminación o marginación de los chino-coreanos, por otro el extraño romance entre los protagonistas, también está el pasado de los mismos, luego su viaje y su hipnótica estancia en el hostal de estilo japonés, la historia del propietario del mismo y de su hija, la investigación formal a través de la fotografía analógica y los sueños...

Ello ha provocado que la segunda parte de la obra, aquella que sucede después de un salto temporal que retorna al pasado, me haya sido menos atractiva. Hasta entonces sí me estaba funcionando todo lo que sucedía en pantalla, era adictivo. Pero ese juego con el tiempo de la estructura le ha dado al filme un toque de puzle, de encajar las piezas, que no me ha convencido nada, sobre todo después de lo poética y evocadora que estaba siendo la primera parte de la película.

Aun así, se hace patente que se trata de una obra de un cineasta curtido y maduro, que sabe que quiere contar y como quiere contarlo (a pesar de que el contenido sea excesivo, a mi parecer). Es un filme sencillo, que no hace gala de florituras técnicas  innecesarias y que trata de ir a la esencia de lo que narra.

Escribe Pepe Sapena 

corea-ode-to-the-goose


Más artículos...