Berlinale, 72 Festival Internacional de Berlín (2): Afterwater

  15 Febrero 2022

A orillas del lago

berlin-afterwater-0Afterwater es una película difícil de resumir y de concretar en una sinopsis argumental, sus matices y sensaciones se escaparían a ella. Se trata más bien de un ensayo plástico, sonoro y visual que trascurre en un tiempo o varios que parecen entrecruzarse, pero sin saber bien ni dónde, ni con qué, ni tampoco con quién. 

La figura del lago, de sus aguas, de sus reflejos, así como también de lo que se sumerge bajo sus aguas, parece el núcleo común que relaciona la triada de personajes, de lugares y de tiempos. Todo ello guiado por las diferentes voces en off y en diferentes idiomas que a lo largo de la película se van transformando en una especie de corriente de pensamiento reflexiva y algo perturbadora. 

Afterwater comienza con imágenes en detalle de muestras de insectos y hojas conservadas y clasificadas. Algunas imágenes parecen haber sido realizadas al microscopio. Esa mirada tan cercana y aumentada hace que las formas no se reconozcan, incluso se vean como tapices, tramas o nudos que conectan diferentes texturas.

Vemos a un muchacho observándolas en una especie de laboratorio de museo, pues las muestras aparecen exhibidas en sus recipientes y en su liquido conservador donde están sumergidas. Afterwater trata por momentos de lo sumergido y de lo que hay en la superficie. Hay una chica, una joven que a su vez coteja plantas en un ambiente universitario y rodeada de otros compañeros que observan muestras, absortos también, en sus microscopios. Sin embargo, ella parece diferente a los demás, la cámara reposa en ella y la vemos cotejar lo observado entre las hojas de su compendio botánico.

Si detallo tanto el comienzo del filme no es solo por la manera que Dane Komljen tiene de captar la atención del espectador, sino también porque se me hace difícil continuar la historia. En breve, estos dos jóvenes se desligarán de sus compañeros, de la ciudad y emprenderán un viaje a un lago en Alemania rodeado de un bosque. 

Sé que estamos en Alemania porque reconozco de inmediato el tapiz azul y algo desgastado de los asientos del tren de la Deutsche Bahn que los dos jóvenes toman antes de introducirse en ese bosque y en ese lago, el auténtico protagonista de esta película.

A partir de ahí comienza un relato visual de «imágenes que fluyen» (1) y que se interponen o entrecruzan como los estratos de tierra y agua de determinados lagos. La primera parte de la película recoge fragmentos en voz en off del tratado de ecosistemas acuáticos de Hutchinson (2).

La segunda parte mantiene una relación especial con España. En concreto, con el lago de Sanabria, con su pasado y su historia. Aquí son los personajes de Unamuno de San Manuel bueno, mártir (Don Manuel, Lázaro y Ángela), inspirados a su vez en el lago de Sanabria, quienes hacen fluir la historia, sus dudas de fe o sus creencias: «Y yo no sé lo que es verdad y lo que es mentira, ni lo que vi, ni lo que soñé» es lo que se escucha en un momento de la película.

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El propio Dane Komljen explica el desarrollo de su proyecto:

«A través del mi encuentro con la obra de Hutchinson, mi proyecto cinematográfico sobre pueblos sumergidos e historias perdidas se iba transformando en una película sobre los lagos en general, sobre sus características como biotopos, pero también como refugio de fantasía. ¿Cómo se imagina uno algo que al mismo tiempo parece ser cercano e inalcanzable a la vez, que a su vez está sometido a los elementos y que en cuya superficie acuática solo se ve un espejo que brilla y refleja?  Una corriente de ideas me invadió. Me vino a la cabeza Nivola, de Miguel de Unamuno, y del año 1931. En San Manuel Bueno, mártir Unamuno narra la historia de un pueblo ficticio a orillas de un lago semejante al de Sanabria en Zamora. Al parecer se encontraría bajo sus aguas y en su fondo una ciudad sumergida, en la cual todos los problemas y crisis que condicionan la superficie permanecen allá abajo insignificantes» (3).

He de reconocer que la tercera parte de Afterwater no me gusta. Allí nos encontramos otra vez a una triada de personajes que a mí me resultan inconexos y tediosos. Interactúan en el bosque, en el lago y entre ellos, pero a mi ver siempre con esa mirada de género y ecológica, propia hoy en día de lo «ideológicamente correcto» que me gustaría no se impusieran tanto como discurso en muchas de las películas y opiniones actuales. 

Escribe Laura Bondía

Notas

(1) Descripción que el propio Dane Komljen realiza en declaraciones sobre Afterwater. Fuente:
https://www.arsenal-berlin.de/forum-forum-expanded/programm-forum/hauptprogramm-forum/afterwater/kommentar-des-regiseurs/ (8.02.2022)

(2) Al comienzo del filme escuchamos decir en un idioma extranjero fragmentos de la obra de Hutchinson sobre la temporalidad y transitoriedad de estos ecosistemas desde el punto de vista de la edad geológica. También escuchamos que son formaciones nacidas, en realidad, de catástrofes naturales.  

(3) https://www.arsenal-berlin.de/forum-forum-expanded/programm-forum/hauptprogramm-forum/afterwater/kommentar-des-regiseurs/  (8.02.2022)

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