62 Seminci, Semana Internacional de Cine de Valladolid (5): Palmarés

  13 Noviembre 2017

Cine más arriesgado y comprometido

seminci-41-nile-hiltonEste año el Jurado Internacional, presidido por el escritor y director de cine Ray Loriga, ha reconocido el valor de los cineastas jóvenes que dirigen su mirada hacia zonas más profundas, personales o sociales, de una realidad en continua agitación y cambio. El giro respecto a la pasada edición ha tenido en cuenta el tratamiento de nuevos temas y lenguajes tanto como el riesgo de adentrarse en territorios diferentes e imaginar sus historias desde nuevas perspectivas.

Esta decisión ha dejado sin galardón a películas muy bien realizadas por directores o directoras solventes, como The Party, que tenía muchas papeletas para ganar según los avances de la crítica y la prensa. Este filme ha obtenido la Espiga Arcoiris por reflejar oportunamente la diversidad sexual y la identidad de género.

The Nile Hilton Incident, la película de Tarik Saleh, ha cosechado tres premios: mejor guión, mejor director y Espiga de Oro a la mejor película.

Este realizador de ascendencia egipcia y nacido en Estocolmo disecciona la sociedad de su país de origen, desvelando la corrupción policial y su connivencia con las élites económicas y políticas del país. Durante las semanas previas a la revolución de 2011, cuando las revueltas populares acabaron con el gobierno de Hosni Mubarak, el agente Noredim Mustafa es requerido para  esclarecer el asesinato de una cantante en una habitación del hotel Nile Hilton. A medida que Noredim avanza en la investigación descubrirá también los intrincados hilos de la tela de araña donde se encuentra el verdadero poder, al mismo tiempo que su insignificante papel en la red de corrupción generalizada en que ha vivido.

El viaje de Noredim, personal y político, toma la forma de un thriller negro donde el héroe y su entorno son mostrados mediante la utilización de todos los recursos del género. Este es el segundo largometraje del polifacético director, también escritor y periodista, además de autor del primer grafiti reconocido como patrimonio cultural por el gobierno sueco.

La Espiga de Plata premia el trabajo de la joven directora china afincada en EEUU Chloé Zaho, que también obtiene el Pilar Miró al Mejor Director por su propuesta en The Rider, que  explora  la confusa situación de Brady, un joven jinete de rodeos, que tras sufrir una accidente queda incapacitado.

El tono intimista de la historia aporta una nueva concepción del cowboy como ser humano, más allá de los tópicos viriles y rudos del viejo vaquero de los western. La indagación psicológica del proceso de transformación del personaje analiza el dilema de tener que elegir entre la persecución de un sueño imposible  o  la aceptación de  una realidad menos heroica. Suponemos que en la decisión del jurado ha influido también el hecho de que se trate de una historia real interpretada por sus protagonistas reales. Brady Jandreau ha recibido el  Premio al Mejor Actor, por contar su historia con sorprendente y  pausada naturalidad.

Los cortometrajes de la Secció Punto de Encuentro reparten las Espigas de Oro entre La mirada, de Farnoosh Samadi, en la Sección Oficial, y Británicos por la gracia de Dios, de Sean Dunn.

La angustia y las dudas de una mujer iraní y la lucha por sobrevivir de una europea muestran la variedad de problemas femeninos en diferentes culturas y contextos. Destacamos también Matria, de Álvaro Gago, ganador de La Noche del Corto Español, con la historia de Ramona, una mujer corriente que lleva una vida de perros debido a su trabajo y familia. Con el Premio EFA Short  Film Nominee, el divertido Kapitalistis, de Pablo Muñoz Grande, que recomendamos.

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Sorprendente resultó la película elegida por Fipresci, Daha (Más), del turco Onur Saylak, pero como dijo Ray Loriga ante el rumor de la sala al anunciar la Espiga de Oro: “el Jurado somos nosotros”. Curiosamente esta película fue galardonada con el Premio de la Juventud de la Sección Oficial. Algo sobre lo que reflexionar. Al público le gustó L’insulte, del libanés Ziad Doueri, una historia entretenida y que se ve y comprende sin demasiado esfuerzo.

De las secciones paralelas destacamos la calidad de los filmes presentados en Punto de Encuentro. El primer largo de la eslovaca Tereza Nvotová, Spina (Asco), obtiene el Primer Premio con una historia sobre los problemas íntimos y sociales de Lena, una joven violada por su profesor.

Esperamos que la Sección Supernovas tenga continuidad en próximas ediciones de la semana y sigan llegando películas realizadas por mujeres, pues dar visibilidad a su trabajo es la única forma de conocerlo.

El ciclo islandés ha proporcionado la fantástica oportunidad de disfrutar de buen cine. Destacamos Volcano, de Runnar Runnarsson, una valiente y ponderada reflexión sobre la eutanasia, y Heartstone, de Gudmundur Arnar Gudmundsson, una interesante historia sobre los problemas de la adolescencia en las zonas rurales. 

La dura historia de Elene Naveriani Soy un rayo de sol en la tierra, ha obtenido el premio a la Mejor Dirección de Fotografía para Ágnes Pákozdi. Y la cortesía ha determinado que Ai WeiWei reciba una Mención Especial por su documental sobre la emigración en el mundo, Marea humana. El premio a la Mejor Actriz se reparte entre Laetitia Dosch, por Jeunne Femme y Agnieszka Mandat-Grabka por Pokot (El rastro).

En resumen, ha sido una Seminci con una notable confluencia de películas de calidad y  una atención especial al cine de creadores y creadoras jóvenes. La temática femenina y la búsqueda de nuevos horizontes cinematográficos, tanto respecto al lenguaje como al contenido, han resucitado la confianza en la trayectoria del festival. Que esta tendencia siga creciendo en grado y  vigor…

Escribe Gloria Benito

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