30 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata (3): Mini críticas

  27 Enero 2016

Skolimowski, Egoyam, Johnnie To…

mar-rememberParabellum, de Lukas Valenta Rinner (Argentina).
Sección Panorama

Un filme donde el extrañamiento y lo apocalíptico se percibe en cada plano. Un hombre decide refugiarse lejos del ruido citadino y allí, las personas, comienzan a comportarse raro hasta el punto de transgredir los límites de lo legal.

¿Es una secta? ¿Se viene el fin del mundo? Nunca lo sabremos, sólo tendremos la certeza de que la fotografía es impecable y que este microcosmos fílmico, dentro de su premisa turbada, es verosímil y efectivo.

Lace Crater, de Harrison Atkins (EEUU).
Sección Hora Cero

Imagínense: en una casa de Los Hamptons habita un fantasma con deseos sexuales. Por supuesto estará la freaky que lo conocerá y se dejará llevar por sus instintos. A partir de aquí comienza una debacle en la vida de la protagonista.

Un híbrido entre drama y comedia en donde la situación, gradualmente, se vuelve asfixiante y perturbada. Sí señores, aquí el amor desgasta, maltrata y hasta mata.

Remember, de Atom Egoyan (Canadá/Alemania).
Sección Competencia Internacional

Si de historias manidas sobre sobrevivientes del nazismo se trata, esta es una de ellas. Lejos de ese Egoyan de ficciones complejas e introspectivas, aquí la trama está tan atiborrada de lugares comunes que se torna grotesca. Y convengamos que no está encarada como una comedia de humor negro, ni nada parecido.

Es de lo mas sentimentalista y tan políticamente correcta que fastidia. Despunta tanto el trazo grueso, sobre todo en cuestiones de verosímil, que pierde toda la sensibilidad con la que debe ser tratado el tema.

11 minutos, de Jerzy Skolimowski (Polonia).
Sección Autores

Una coralidad de historias y personajes (aislados) se vinculan, en un punto, para desencadenar en once minutos exquisitamente fatídicos.

Con más vitalidad que nunca, el realizador polaco articula un rompecabezas a la perfección para brindarnos un clímax final con un montaje y recursos fotográficos prodigiosos.

Para minha amada morta, de Aly Muritiba (Brasil).
Sección Panorama

Recogiendo y ordenando las cosas de su, reciente, amada muerta, Fernando descubre, y del peor modo, que ésta tenía un amante. Obsesionado decide conocer a ese hombre. ¿Quién es? ¿Qué hace? ¿Está casado? De a poco llegará muy lejos, inclusive a ser parte del núcleo familiar del amante de su fallecida esposa.

La historia va in crescendo, lo que al principio pareciera desencadenar en un acto de venganza, se transforma en otra cosa, como en una necesidad vital de experimentar el porqué de esa atracción casi animal de su mujer. Una construcción de climas impecable, un director para no dejar pasar.

mar-11 minutes

Office, de Johnnie To (China).
Sección Panorama

¿Un musical sin esencia de musical? Sí, esto es la nueva película de Johnnie To, invitado especial del festival. Confieso que estuve esperando con ansias y expectativas el filme, todo decayó a los 30 minutos de visionado. Lo único novedoso es la escenografía, ya que recrea las oficinas de una empresa con una estructura de vidrio, metal y luces de neón. No hay paredes, todo se ve.

La historia narra lo que pasa en el mundo corporativo de una gran empresa, el poder, los ascensos a cualquier precio, las historias de amor cruzadas, etc. Entra tanta especulación y estrategia bursátil que el timing decae, encima los diálogos parecen sacados de una soup opera. ¡Por favor, Johnnie, vuelve a las de acción!

Tag, de Sono Sion (Japón).
Sección

El prolífico realizador nos demuestra que va mutando, y está mutación es increíble. El horror, surrealismo, la tecnología, misticismo y una puesta en escena onírica completan la Tag de Sono Sion.

Una colegiala se embarca en una aventura frenética, digna de videojuego, donde vuelan cabezas, hay explosiones, peleas yakuzas y cambios de identidad. Dentro del delirio se construye una trama exquisitamente compleja donde nada queda librado al azar. ¿Qué más pedir? Otra de culto de del director.

Escribe María Paula Ríos

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