DocumentaMadrid 2017 (3): Competición Cortometraje Internacional y Fugas

  26 Diciembre 2017

Lo bueno, si breve… (II)

greetings-from-AleppoContinuamos en esta segunda parte con las dos categorías restantes de la sección de cortometrajes a competición que se han proyectado en el festival, repartidos, como los Nacionales, en tres sesiones de dos pases, en días consecutivos: uno en la sala Azcona a la que han asistido los directores para debatir con el público y otro en la sala Borau, dedicado a la prensa y a los rezagados que no podían asistir al estreno.

Aunque desconocemos la afluencia a la sesión privilegiada de la noche, los que hemos asistido a la vespertina podemos afirmar que la constante han sido salas casi vacías, gente itinerante que entraba y salía durante la proyección y películas dispares, para todos los gustos y entendimientos, no obstante, bien valoradas por el público, según queda constancia en las puntuaciones emitidas.

CORTOMETRAJE INTERNACIONAL

Nueve cortos han sido los seleccionados este año para competir en esta sección, seis de los cuales lo hacen en régimen de coproducción. Su temática nos acerca a realidades humanas que reclaman visibilidad como los espacios clandestinos de cruising gay en La Habana (Batería), las contradicciones de la existencia (Manodopera),  las consecuencias de la guerra en la vida cotidiana siria (Greetings from Aleppo) o los conflictos  de una familia argentina marginal con la policía (En la Boca).

Otras veces nos revelan la existencia de personajes peculiares, repartidos por el mundo y rescatados del anonimato, como Gilberta, la mujer transexual brutalmente asesinada hace diez años en Portugal de la que Thiago Carvalhaes hace un delicado retrato en A Gis/La Gis o el  pintor protagonista de la película italiana Eclisse senza cielo (Eclipse sin cielo) o el viejo granjero solitario que sufre los estragos de la imaginación durante el invierno refugiado en su remota granja en La Côte aux Fées en La saison du silence (La estación del silencio) o la anciana que pasa el tiempo tejiendo frente a una ventana en la película francesa Vieílle femme à l’aiguille (Anciana con aguja).

Greetings from Aleppo/Saludos desde Aleppo (2017)
Thomas Vroege, Floor van der Maulen e Issa Touma. Países Bajos, Siria. 17 min.

Película dedicada a todos los civiles que mueren de forma anónima. Dos jóvenes realizadores holandeses y un experimentado fotógrafo sirio forman el equipo creativo de esta nueva inmersión en las consecuencias de un conflicto bélico que no deja indiferente a nadie.

La introspección en esta ocasión nos acerca en primera persona a la realidad cotidiana de una ciudad que sigue respirando con dificultad, que convive a diario con la tragedia pero que aún está viva gracias al tesón de sus habitantes.

Issa Touma vuelve a Aleppo después de una larga ausencia y encuentra su ciudad muy cambiada. Cámara en mano va filmando la ciudad, recorriendo sus espacios, los que dejó y los que se encuentra a su vuelta, como los parques públicos convertidos en cementerios improvisados porque es peligroso aventurarse fuera del recinto de seguridad.

Visita a su familia y a sus amigos pintores, artistas… todos involucrados en seguir haciendo habitable una ciudad desgastada por cinco años de guerra.

Touma graba la vida. Las noticias no reflejan la realidad cotidiana siria. Los que se han quedado allí viven, trabajan y crean en medio de la devastación. Todos involucrados en intentar hacer de su ciudad, hogar.  

Son imágenes-testimonio inquietas, precipitadas, desenfocadas a veces, y a veces más serenas, metáfora de una sociedad/realidad igualmente convulsa que a pesar de todo no pierde la esperanza.

En la boca (2016)
Matteo Gariglio. Argentina, Suiza. 25 min.

en-la-bocaUna película cruda, amarga y dramática por la realidad que refleja y por las consecuencias derivadas de ella. Antes de empezar el documental ya nos avisa de la tragedia de uno de sus protagonistas. Poco después del rodaje Matías Gabriel Molina (1987-2014) murió en la cárcel con 27 años, a causa de una paliza propinada por otro preso. Deja mujer y dos hijos. 

Nada más sabemos de las causas por las que Matías estaba preso pero el documental nos da muchas pistas para entenderlo.   

En Buenos Aires, la familia Molina vive y trabaja vendiendo entradas de futbol falsas para los partidos del Boca Juniors, uno de sus equipos legendarios. La familia está compuesta por la madre, el padre, su hijo Matías, su mujer y sus dos niños pequeños. Todos juntos viven en una zona deprimida de la ciudad junto al estadio, en una casa ínfima y miserable, entre chatarra y suciedad.

Con el constante acecho de la policía corrupta, padre e hijo se hunden cada día más en la delincuencia y el trapicheo, mientras la madre vive angustiada intentando reflotar la familia.

Matteo Gariglio escribe, dirige y produce este descarnado retrato de una familia que vive al margen de la sociedad en condiciones humanas lamentables. La cámara está encima de los personajes, testigo de su cotidianeidad, de la angustia y la inconsciencia de los adultos, de la inocencia infantil. Esta proximidad involucra al espectador en su desventura, en su falta de expectativas, de futuro.

Conocer el trágico desenlace del hijo desde el principio no hace sino aumentar la crudeza de una situación en la que se adivina que no hay esperanza de mejorar.

Manodopera/Mano de obra (2016)
Loukianos Moshonas. Francia, Grecia. 28 min.

Un joven de clase alta y un obrero albanés reforman el semisótano de una casa. Pasa el tiempo. Durante la jornada de trabajo ambos hombres comparten el silencio. En los anocheceres el joven reflexiona, en una azotea, con sus amigos sobre la existencia.

Las conversaciones versan sobre la vida actual, la política, la felicidad, el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto. Hablan de la gente productiva (un informático) e improductiva (un pintor, un pensador…), de vivir y de sobrevivir, de hacer pasar por vida la no vida, de la existencia de Dios...

Propuesta poco convencional, que ronda la metáfora pseudointelectual con hermosas imágenes nocturnas, planos fijos y montaje de contrastes donde los ritmos significan. La película empieza y termina con música de chelo, entremedias la vida impone su rutina sin más sonidos que los que la realidad suscita.

Es uno de los cortos peor valoradas por el público, apenas logra el aprobado con 2,7 puntos sobre cinco. La propuesta, sin embargo ha encandilado al jurado que le ha otorgado el Premio al Mejor Cortometraje Internacional, dotado con 5.000 euros y trofeo, por «la eficiencia en la narración y la propuesta estética de una película en la que conversan individuo y sociedad presentando un universo pragmático a través de los procesos de construcción de una casa».

mano-de-obra

CORTOMETRAJE FUGAS

La sección Fugas se ha creado este año para acoger todas aquellas propuestas documentales que apuestan por vías de expresión y comunicación no convencionales, dispuestas a difuminar los límites entre estilos, géneros y lenguajes audiovisuales y a fomentar la experimentación, la creatividad y el pensamiento activo.  

Lo real se construye y deconstruye en estas propuestas, muchas veces conceptuales, que bordean el ensayo filosófico, la introspección histórica, la reflexión antropológica, la creación pura o el puro juego. Son miradas en busca de lo extraño, lo diferente, lo único. Interrogaciones sobre y a partir de lo real. Experimentos. De la cámara a la pantalla la realidad se transforma, forma y deforma de múltiples maneras filtrada por la conciencia, el intelecto o el azar. 

Compiten en esta sección diez cortometrajes de países como Alemania, Portugal, Italia, Francia, Líbano, España, Bélgica… o Cuba, muchas de ellas en régimen de coproducción.  

Des Gestell (2017)
Philip Widmann. Alemania, Japón. 30 min.

Sin voz en off, con el texto impreso sobre la pantalla, se va desgranado el discurso argumental del relato: un filósofo japonés escribe dieciocho años después de la SGM una carta abierta a un colega alemán donde la pide que aconseje a los japoneses como lidiar con la influencia de la tecnología en la vida moderna. Hoy, cincuenta años después, los académicos e ingenieros siguen hablando del mismo tema. Es difícil entender cómo los humanos y la tecnología siguen coexistiendo.

Una reflexión antropológica, filosófica y artística en torno al concepto heideggeriano de “gestell”, un término que el célebre filósofo alemán creó en 1954 para describir lo que subyace bajo la tecnología moderna.

El autor reflexiona sobre la vigencia de este concepto en el Japón actual. «Japón se hunde» dice al principio y para ilustrarlo la película comienza con las imágenes de varios edificios en ruinas. «Las ruinas del mañana son los artefactos de una arqueología futura.  Un futuro sin origen, un presente sin contemporaneidad, invisible».

El mensaje desgrana la relación profunda entre el pensamiento de los filósofos de ambas culturas buscando su reciprocidad en 268 términos intraducibles en una y otra lengua, cuya relación vincula directamente los rasgos de la era técnica en lo que se refiere al ser, la verdad, la naturaleza, el hombre, el pensar y el lenguaje.

Al final el filósofo se pregunta «¿Dónde estamos ahora?». ¿Acaso no lo sabe ya? Das gestell es un mito, el dispositivo que mantiene reunidas a las diferentes posiciones técnicas. Termina la introspección mientras un travelling de retroceso aleja al espectador de la reflexión.

Cine-ensayo, difícil, erudito y trascendente donde coexisten pensamiento y estética con rotunda efectividad. El texto se superpone sobre cuidadas composiciones, imágenes de textura granulada, sonidos cacofónicos y ruido gráfico (solarizaciones, desenfoques) que hacen de lo real ensueño en sugerente blanco y negro.

Das-Gestell

Les images parfaits/Las imágenes perfectas (2016)
Béatrice Plumet. Francia. 44 min.

La autora busca la imagen perfecta a través de un experimento cinematográfico en el que coloca ante la cámara a individuos de todas las edades —niños, adolescentes, adultos y ancianos— intentando a través de la mirada fija de los retratados conectar con su interior.

Los individuos miran fijamente a la cámara, omitiendo, en lo posible, incluso el parpadeo durante 20 minutos (como se hacía posar al retratado en los primeros tiempos de la fotografía), al término de los cuales, casi todos revelan el efecto hipnótico de la experiencia.

A través de encuadres, individuales y colectivos, y planos fijos que se demoran en cada rostro, en cada composición, como si de un tableau vivant se tratara, se busca encontrar las similitudes entre los efectos de la mirada sostenida a cámara con la técnica de la hipnosis. 

Una reflexión intelectual en torno a la mirada: viva y muerta y su conexión con el cine. La mirada viva fija, inmóvil, como puerta de entrada a una realidad interior que conecta directamente con estados de subconsciencia. «La mirada viva se resiste a la inmovilidad» dice la autora. «El parpadeo es la vida. El parpadeo es la puntuación del pensamiento. En el cine el parpadeo es el cambio de plano»

Los ojos muertos no tienen mirada. La mirada muerta es imposible de reproducir cuenta una joven taxidermista a la autora.

El experimento, de narrativa discontinua y discurso demorado, resulta hipnótico también para el espectador, obligado a concentrar su mirada e implicarse en la propuesta como parte del proceso de retroalimentación cinematográfica. Al final descubre que un grupo de espectadores dentro de un cine asisten a la proyección del experimento antes que él, incorporándose al artificio.

El espectador como sujeto de la experiencia y como observador. Cine dentro del cine. Un juego hipnótico de espejos sucesivos con la pantalla como nexo de comunicación e intersección de miradas.

las-imagenes-perfectas

Limbo (2016)
Rafael de Jesús Ramírez. Cuba. 12 min.

En una apartada región de Cuba, en un pueblo perdido, un viejo sueña con la muerte y declara oír voces que le impulsan al suicidio y al crimen. Es el patriarca de una familia muy peculiar cuya existencia circular gira en torno a su presencia y sus visiones.

La religión tiñe y contamina la vida cotidiana de esta familia que transforma las actividades cotidianas en continuo ritual. Alrededor de la figura del padre, una especie de predicador rural, se crea una devoción mágica que arrastra al resto de los miembros de la comunidad.

Un ambiente extraño rodea a estos personajes cuya rutina diaria se diluye entre cruces, rezos y cánticos de una devoción entre animista y cristiano-primitiva. Son seres suspendidos en un limbo natural y marginal cuya existencia, sin embargo, no permanece ajena al devenir de la cultura.

Limbo es una propuesta distante, perdida en su propia idiosincrasia, que no conecta con el espectador. Por eso, solo ha rozado el aprobado en la apreciación popular con 2,46 puntos sobre cinco. El único suspenso de su sección.

No’I (2016)
Aline Magrez. Bélgica, Vietnam. 22 min.

Empezamos subidos en un tren en movimiento que avanza. Sólo vemos el suelo, los raíles, los guijarros entre las vías. El punto de vista subjetivo enfoca el cielo, en contrapicado pasan los cables, los edificios de la ciudad se acercan y se adivinan personas caminando junto a la vía.

Es de día. El barrio que atraviesan las vías bulle de sonidos y de gente. El tren atraviesa una humilde calle de Hanoi y los vagones casi tocan las paredes de las casas, sin que la gente se inmute. La vida continúa en la taberna, en la peluquería, en los hogares. Cuando ha pasado, los niños vuelven a jugar entre las vías, una mujer saca una silla, se sienta entre los raíles y le ve alejarse tan campante.

Llega la noche y el barrio se ilumina. El travelling que nos introdujo en la ciudad nos aleja ahora de ella. 

Con encuadres hermosos de lo feo y una narrativa sustentada exclusivamente en lo audiovisual, sin diálogos, sin texto y con un montaje preciso, la historia fluye como una sinfonía de sonidos (a veces disonantes) e imágenes en perfecta sincronía, componiendo el retrato emocional de un lugar que une a todos sus elementos.

noI-2

The I Mine/Minería del yo (2017)
Emilio Moreno. España, Países Bajos. 28 min.

Ensayo experimental con un creativo guion que a través de una historia imaginada, con connotaciones lingüísticas, antropológicas y filosóficas, reflexiona sobre la historia, los textos y los objetos.

El documental cuenta a través del diario de un hombre llamado John P. Roquentin sus conflictos internos mientras escribe la biografía de una subastadora excepcional, sordo-ciega, llamada Valerie Louise Ellis. 

El escritor a medida que reconstruye la biografía de Ellis se interroga sobre el yo verdadero de esta mujer insigne y manifiesta su admiración por ella. Magnifica su esfuerzo por aprender a comunicarse, poniendo la mano en la boca de la gente, y por llegar a tener voz propia aprendida en el eco de otras voces.

Cuenta también como fueron los objetos los que inspiraron a Valerie a convertirse en subastadora. Para ella el valor de los objetos trascendía al propio objeto. Cada objeto tenía una historia, un relato escondido que era el que le otorgaba su verdadero valor.

Ignoramos cuánto hay de realidad en los personajes de los que habla la historia, más allá de que Roquentin tiene parecidas inquietudes y lleva el mismo nombre que el historiador protagonista de La naúsea de Sartre y que la ficticia subastadora parece estar inspirada en Hellen Keller, por las imágenes de archivo que aparecen en la película de la activista americana.

La película simultanea imágenes de excavaciones arqueológicas situadas en la región sudafricana denominada «la cuna de la humanidad» con excavaciones mineras en una zona geográfica cercana. La naturaleza de los hallazgos encontrados bajo la tierra —sean fósiles o diamantes— ponen en simbólica relación dos tipos de valor y de búsqueda: «¿Es el yo una piedra preciosa enterrada bajo capas de escritura?», se pregunta Roquentin.

Sus falsas identidades le sirven al autor para interrogarse sobre cuanto hay de verdad en la creencia de que las palabras definen la realidad y cuanto de confuso puede llegar a ser el lenguaje dependiendo de su percepción.

Falso documental donde realidad y ficción se difuminan en esta emocional y poética introspección sobre la superación personal, la identidad, el lenguaje, la comunicación, el conocimiento y la búsqueda del yo personal a la vez que reflexiona sobre la historia, el lenguaje y los objetos como portadores de historias.

the-i-mine

Find fix finish/Encontrar, fijar, acabar (2017)
Mila Zhluktenko y Sylvain Cruiziat. Alemania. 20 min.

Composición documental estructurada exclusivamente a través de vistas aéreas de distintos escenarios (un campo sembrado, una ciudad, una playa, un edificio oficial, una casa…) sobre los que «planean» las confesiones de tres pilotos americanos de guerra que relatan sus experiencias abatiendo objetivos humanos con drones.

Los pilotos cuentan, en off, sus experiencias mientras desarrollaban misiones de espionaje en Afganistán, Yemen y Somalia. Confiesan, sin pudor, ser testigos de las intimidades de la gente y de su rutina diaria como haber visto a las personas cagar o a una pareja hacer el amor sobre un tejado, ir y venir al trabajo, ver a niños jugando, etc.

encontrar-fijar-acabarOtras veces sus confesiones son de una crueldad espeluznante «se mataba a alguien por su comportamiento no por su identidad». Individuos que dejan de ver a la gente como personas porque, en realidad, sus sombras son dibujos de ellas.  

Lúcido, original, estético. Un interesante documento, por lo que cuenta y cómo lo cuenta. Perfecta armonía entre fondo y forma. Muy efectivo visual y narrativamente. 

De lo visto, lo mejor. En esta ocasión público y jurado han coincidido plenamente:   Premio Cineteca Madrid del Público a mejor Cortometraje y Premio al Mejor Cortometraje de la sección Fugas, dotado con 5.000 euros y trofeo. El jurado ha valorado «la postura de los cineastas, que subrayan el uso político de las imágenes de drones desvelando su verdadera procedencia como estrategia militar para el espionaje, cuestionando la transparencia de estas imágenes para generar un discurso que problematiza la relación entre el observador y lo observado».

Público convencido

Los más valorados por el público han sido los cortos de la sección Nacional donde ninguna producción baja de tres puntos sobre cinco. En las categorías Internacional y Fugas, solo uno en cada categoría suspende en la apreciación popular, lo que revela la conexión que ha existido este año con el escaso público asistente. También, que el público que votaba era, sobre todo, el que asistía a la sesión del coloquio con los directores.

Parece que la opinión de la sesión vespertina, dedicada a la prensa y a algunos rezagados del estreno, no interesaba mucho porque apenas en estas sesiones se ha podido votar. El balance de lo visto ha sido, no obstante, positivo.

El cortometraje raramente nos decepciona. A veces, casi no le da tiempo.

Escribe Purilia


Más información de DocumentaMadrid 2017:
DocumentaMadrid 2017 (1): Presentación y avance
DocumentaMadrid 2017 (2): Competición Cortometraje Nacional

limbo 


Más artículos...