Concierto de la Film Symphony Orchestra en Valencia

  22 Febrero 2020

Pasión, pedagogía y espectáculo

fso-1En el lejano 2011 ya nos referimos en Encadenados a un concierto de música cine que dirigió Constantino Martínez-Orts con la Orquesta Sinfónica de la Academia Europea, en el que se realizaba un homenaje a John Barry y a la música de James Bond.

En el año 2013 pudimos ver a  Martínez-Orts al frente del proyecto de la Film Symphony Orchestra con un programa en el que John Williams tenía un protagonismo especial con varios temas del autor de Star Wars; y a partir de ahí, año tras año, la labor de su director ha conseguido situar en lo más alto a este conjunto de músicos especializados en interpretar en directo la mejor música de cine.

Tras las diferentes giras que se van sucediendo, el programa que el director y compositor valenciano propone cada temporada se va adaptando y depurando hasta conseguir un equilibrio entre la parte artística y la parte comercial. Una fórmula con éxito, pues prácticamente la mayoría de conciertos de la gira agotan las entradas en taquilla y, por primera vez, la orquesta tiene fechas fuera de nuestro país, visitando Lisboa y Oporto el próximo mes de mayo.

En lo estrictamente musical el concierto comienza, tras la fanfarria que acompaña el logotipo de Universal, con Kings row (conocida en España como Abismos de pasión), la partitura que compuso Erich W. Korngold para el film dirigido por Sam Wood en 1942; toda una declaración de principios que homenajea a uno de las compositores que junto a Newman o Steiner, entre otros, asentaron el sinfonismo en las bandas sonoras del Hollywood clásico. De hecho, el propio John Williams lo cita como una de las influencias más importantes en su carrera.

El secreto de la pirámide nos traslada al año 1985 y a una de las composiciones más emblemáticas de Bruce Broughton, poco habitual en los programas, de la que se interpretó el tema The Riddle Solved. El piano y la cuerda destacan la sensibilidad melódica de Alexandre Desplat en la suite de El discurso del rey, introduciendo cierta pausa en el ritmo del concierto.

A partir de ese momento toma protagonismo el sinfonismo con Horner en Willow; la suite de Jurassic World de Giacchino; el único tema que compuso Williams para Solo: Una aventura de Star Wars; la suite de Aladdin con los mejores momentos de la creación de Alan Menken, incluyendo Un mundo ideal; y para finalizar la primera parte, Morricone aportará la presencia del western con el tema El éxtasis del oro de El bueno, el feo y el malo, una pieza que condensa la capacidad de emocionar del compositor romano en la que destacó la soprano Gloria Novoa.

La segunda parte del concierto continuó alternando la presencia de piezas menos interpretadas en las salas de concierto con otras más difundidas. Así, frente a temas más conocidos de Bill Conti (Rocky, Solo para tus ojos, Dinastía) pudimos escuchar Norte y Sur del mismo Bill Conti, la suite de Amélie de Yann Tiersen o el tema vocal For Always de John Williams para A. I. Inteligencia artificial, con el protagonismo otra vez de Gloria Novoa.

En este bloque el director presentó suites espectaculares, aprovechando la masa orquestal, en las que pudimos escuchar las de Cómo entrenar a tu dragón de John Powell, el tema final de Avengers: Endgame de Silvestri, Piratas del Caribe de Klaus Badelt, la espectacular suite de Interstellar de Hans Zimmer para el filme de Nolan y, para cerrar el concierto, un homenaje a los 80 con la suite de Regreso al futuro de Silvestri.

En la parte de los bises, en un tono más desenfadado, pudimos escuchar Mambo de West Side Story y la clásica y divertida pieza Cantina Band de Star Wars.

Una orquesta que nos devuelve un sonido intenso, capaz de emocionar al espectador, combinando los momentos álgidos, en los que se pone de relieve toda la potencia de la masa orquestal, con otros instantes más suaves en los que los solistas pasan al primer plano.

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El desarrollo de las suites permite esta combinación pues engloba los diferentes temas que se desarrollan en la banda sonora. De esta forma, dentro de la grandiosidad del sonido amplificado destacan los islotes más delicados, tal y como podemos oír en piezas como El discurso del rey, con el protagonismo del piano; o la suite de Amélie donde se consigue aislar la interpretación del acordeón, arropado por un quinteto de cuerdas.

Liberada la música de la dependencia estricta de las imágenes, los arreglos permiten que asistamos a pequeñas piezas musicales que adquieren valor por sí mismas.

El proyecto de la Film Symphony Orchestra tiene su origen en su director y se adapta a la personalidad de éste. Así, el maestro transmite la pasión en una dirección que va más allá de la batuta, pues es prácticamente todo el cuerpo con el que dirige la orquesta desde el atril. Una pasión, el amor por la música de cine y su interpretación, que se materializa en cada una de las presentaciones de los temas.

Esta introducción que Constantino Martínez-Orts realiza de cada pieza tiene un valor pedagógico que ayuda a la comprensión del tema, asociando el contenido del relato fílmico a la música y a los instrumentos. Con un lenguaje accesible, conciso y entretenido se transmite el significado y el valor de la partitura. Oyendo en los bises el tema de Mambo de West Side Story, una composición de Leonard Bernstein, me acordé del valor pedagógico que el propio Bernstein desarrolló durante años en la televisión americana para acercar la música clásica al gran público.

Esa difusión de la música de cine en las salas de conciertos es un valor también importante que está llevando a cabo la Film Symphony Orchestra —y parece que con éxito— a través de sus extensas giras. Puede parecer excesivo el protagonismo del juego de luces, los focos, el efecto del humo o el photocall —al que se acerca el propio director tras el concierto— con los personajes galácticos y los superhéroes,  pero todo contribuye a facilitar la comprensión de un lenguaje musical asociado al cine y que adquiere su libertad con la interpretación en directo.

Un espectáculo más que recomendable y que seguro dejará satisfecho al público interesado en el cine. No hay excusa pues la Film Symphony tiene fechas próximas en la Comunitat Valenciana.

Film Symphony Orchestra, Tour 19-20, Palacio de Congresos, 15 de febrero de 2020, Valencia.

Escribe Luis Tormo  | Fotos: Film Symphony Orchestra / Raúl Veintimilla 

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