John Williams, vida y obra (de Andrés Valverde)

  24 Julio 2014

Todo lo que siempre quisiste saber…

valverde-williamsEl aficionado, pianista, compositor y musicólogo Andrés Valverde ofrece el que hasta hoy es el libro más completo imaginable sobre un músico y su obra: un repaso cronológico, un análisis exhaustivo de piezas clave, una guía de audición de temas inolvidables, un estudio de su obra por secciones de la orquesta y un repaso a las claves musicales de las sagas cinematográficas más famosas del creador de las sintonías de Star Wars, Harry Potter, Parque Jurásico o Indiana Jones.

En definitiva, todo lo que usted siempre quiso saber sobre John Williams.

Una joya que los aficionados acabarán teniendo como obra de cabecera.

De los libros sobre cine, probablemente los que se refieren al apartado de la banda sonora son los más difíciles de concretar. En general, son biografías más o menos documentadas o comentarios sobre el valor de distintos soundtracks, bien en el film o bien en su edición discográfica. Todo ello difícil de evaluar si no se escucha también la música en cuestión o se ve la película para corroborar las ideas.

Y, como son escasos, suelen ser bien acogidos por los aficionados.

Pero su alcance suele ser limitado: en primer lugar, porque sólo suelen abordar un aspecto (la cronología, el comentario del disco); en segundo, porque la propia naturaleza del tema tratado (la música) hace más difícil la descripción o el análisis con palabras, lo que obliga, de alguna forma, a la audición si uno quiere constatar lo expuesto por el autor.

Frente a esos problemas, el sevillano Andrés Valverde Amador ha escrito el libro ideal sobre un músico y su música: habla de su vida, de su obra, analiza piezas, escribe con conocimiento de causa, lo hace de forma amena, utiliza un lenguaje asequible aunque no excluye el vocabulario técnico cuando lo necesita y está actualizado hasta prácticamente la última obra de John Williams (La ladrona de libros aparece comentada en este libro finalizado en diciembre de 2013).

¿Cómo se consigue todo esto?

Probablemente porque es un libro escrito por muchas personas distintas, aunque su autor sólo sea uno.

En John Williams, vida y obra encontramos el trabajo del fan, del erudito, del estudioso, del autor de bandas sonoras, del profesional de la música… y todos ellos trabajan bajo el mismo nombre: Andrés Valverde.

Como dirigir una orquesta

Quizá para entender esta variedad sea preciso comentar que el autor es pianista y compositor de bandas sonoras para cine y televisión, que ha trabajado en el Teatro de la Maestranza sobre el escenario (en el coro) y tras él (regidor de escena, maestro de luces), que adora la música de Williams y, como el fan más incansable  que uno pueda imaginar, estuvo viviendo en Boston (donde el maestro dirigió durante años a la Boston Pops Orchestra) para conocer a fondo su trabajo, algo que le ha permitido conocer su obra, interpretarla, compartir jornadas con el Williams y aportar material inédito (fotos incluidas) para este libro que debe ser parada obligada para cualquier amante de la música de cine.

¿Cómo organizar todo ese maremágnum informativo?

He aquí la clave del libro: su estructura.

De poco sirve disponer de una copiosa documentación si luego no se presenta al lector de forma organizada, dispuesta para ser digerida poco a poco y, al mismo tiempo, invitando a adentrarse más allá de donde normalmente llegamos los aficionados a los soundtracks: disfrutar con la música, sí; pero también analizarla, comprenderla, saber los porqués.

En apariencia, el libro está dividido en dos partes, aunque cada una contiene sus pequeños secretos y sorpresas.

williams-3

La parte uno es el libro convencional, en apariencia, el que todos hemos leído en alguna ocasión sobre cualquier músico u otro personaje cinematográfico: un recorrido cronológico por su vida y su obra.

Un recorrido agrupado por décadas, para ser más exactos, deteniéndose brevemente en algunos títulos significativos por lo que aportan a la evolución de su obra cinematográfica. Sencillo, ágil, fácil de leer, sin carencias que este lector haya detectado.

Son 175 páginas con la información básica que todo aficionado debería conocer sobre las bandas sonoras del ganador del Oscar por La lista de Schindler o Tiburón, entre otras.

Pero la primera parte tiene más. Mucho más.

Valverde también se detiene en la obra de concierto, en la música no cinematográfica, descubriendo una evolución en este trabajo del maestro: de un afán inicial por ser reconocido como autor serio (con piezas de difícil audición) pasa a unas composiciones más fáciles de escuchar, más cercanas a su obra cinematográfica, siendo en ocasiones difíciles de separar una de la otra.

Y, no se vayan todavía, en esas primeras 175 páginas hay todavía más.

Satisfecho el historiador y el fan, entra en acción el compositor y analista, para ofrecernos, sobre todo en las últimas tres décadas, una guía de audición de algunas piezas que Valverde considera claves para entender el lenguaje musical de Williams.

Así, podemos disfrutar con un estudio exhaustivo, ideal para leer mientras se escucha cada pieza, de fragmentos escogidos de Sleepers, Salvar al soldado Ryan, Minority report, La guerra de los mundos, Atrápame si puedes y, quizá para demostrar la similitud que alcanza la obra clásica con la cinematográfica, también analiza el Concierto para trompa y orquesta del año 2003.

Una herramienta ideal para aquellos aficionados que además de disfrutar de la música quieren llegar un paso más allá y comprenderla mejor.

Un trabajo impecable… y sólo estamos en la mitad del libro.

williams-1

La parte dos está escrita por Valverde el compositor, el experto, aunque sin dejar de lado al fan incondicional de Williams.

Son otras 100 páginas en las que el acercamiento a la música se realiza desde tres perspectivas muy distintas entre sí: los instrumentos, el tipo de films y las sagas que han creado escuela.

Williams y los instrumentos de la orquesta es un capítulo centrado en el protagonismo que alcanza cada una de las secciones de la orquesta en determinadas piezas del maestro.

En su recorrido por el viento, madera, metal, percusión o la cuerda, el autor introduce brevemente las características de los instrumentos analizados y pone multitud de ejemplos de temas donde se puede comprobar el trabajo a fondo de Williams con esa sección de la orquesta.

Sin duda, un acercamiento inédito hasta ahora que permite —con un planteamiento didáctico que no lo parece— ayudar a cualquier estudiante o amante de la música a identificar cada instrumento y su función. Una grata sorpresa.

Estilos, géneros y situaciones propone otro acercamiento distinto a la música del maestro: si bien los géneros (aventuras, bélico, western) están más o menos claramente definidos, Valverde no se queda en lo evidente y va más allá, proponiendo agrupaciones de piezas referidas a un tema destacado en su filmografía (los presidentes norteamericanos, lo patriótico, la familia, la amistad…).

Concluye el capítulo con una elección que invita a recopilar los temas propuestos y escucharlos uno tras otro: Reunión, donde recoge una selección de momentos musicales para ilustrar “el final feliz, reunión o el reencuentro de personajes de una película. Generalmente la estructura de estas composiciones se basa en una lenta introducción con pocos instrumentos. Los solos de madera, en la mayoría de las ocasiones, exponen una o varias melodías hasta desembocar en una orquestación más completa y esperanzadora” (página 220). Una gozada.

williams-6

Por último, Las sagas: un viaje analítico es un particular acercamiento a las cuatro series de películas más influyentes que han contado con la música de Williams: Star Wars, Indiana Jones, Parque jurásico y Harry Potter.

Un acercamiento particular porque no se limita a enunciar los títulos o los temas comunes que se repiten en cada saga, sino que analiza a fondo los más significativos, ofreciendo una completa guía de audición para entender por qué esa música es adecuada para cada uno de los personajes y títulos.

Así, el lector puede leer y a continuación volver a escuchar con otro bagaje personal el Main title de La guerra de las galaxias, o la sorprendente La batalla de la nieve de El imperio contraataca, el maravilloso y anacrónico tema de amor Across the stars del Episodio II: El ataque de los clones o, en otras sagas, la pegadiza Raiders March de En busca del arca perdida, el Scherzo for motorcycle and orchestra de Indiana Jones y la última cruzada, o los vibrantes 9 minutos de Journey to the island en Parque jurásico.

Y como la segunda parte no iba a ser menos, también guarda su propio secreto: una detallada cronología final en la que no sólo se incluyen los títulos compuestos —ya sean de música culta o bandas sonoras—, sino las referencias discográficas cuando han sido editadas, algo especialmente de agradecer en los discos raros antiguos y en sus ediciones de música no cinematográfica, auténticas piezas de coleccionista en la mayoría de los casos.

Nada, nada sobra en este trabajo que hace honor a la dedicatoria de Rachmaninoff elegida por el autor para el comienzo del libro: “La música es suficiente para toda la vida, pero una vida no es suficiente para la música”.

Un libro ideal para aficionados, estudiosos, profesionales, críticos, músicos, simples espectadores… para cualquiera que alguna vez se haya dejado llevar por la emoción de una pieza musical y haya rememorado las imágenes de la película o, quién sabe, quizá le haya servido para (re)construir su propia película.

Si sólo piensas leer un libro sobre música de cine en tu vida, aunque sea por curiosidad, procura que sea éste.

Escribe Sabín

williams-4