(In)feliz Navidad, (in)felices compositores

  04 Diciembre 2013

Frank Skinner, Adolph Deutsch y Miguel Asins Arbó 

apartamento-01Frank Skinner, siempre relegado en una categoría inferior dentro del gremio por su habitual destreza para realizar composiciones con variaciones de temas clásicos.

Adolph Deutsch, que vio cómo el tema principal de la banda sonora de El apartamento, tema que no era suyo, le proporcionaba fama y éxito (in)merecidos.

Y Miguel Asins Arbó, quien no llegó a ver nunca editado ninguno de sus trabajos para el cine y que aún hoy, a pesar de contar con un CD recopilatorio con trabajos suyos, éste se encuentra completamente descatalogado.

Sólo el cielo lo sabe (1955)

Ejemplar melodrama de Douglas Sirk que cuenta con la música de Joseph Gershenson y Frank Skinner, aunque en muchos registros aparezca como único autor Skinner relegando a Gershenson a simple supervisor musical.

Aunque si bien es cierto y ponemos los puntos sobre las íes, habría que decir que realmente, esas melodías románticas y melancólicas que escuchamos a piano a lo largo de toda la película, son variaciones y orquestaciones del tema Consolation nº 3 de Franz Liszt, así como de otras piezas de compositores clásicos como Brahms. Es tal vez por ello que nunca hasta la fecha se ha visto edición alguna en ningún tipo de formato de la banda sonora de la película.

Pero todo ello no resta que la música ocupe un lugar destacado en esta cinta y que cumpla en muchas ocasiones con un papel protagonista y no sólo como mero acompañante o complemento ambientador de escenas y situaciones.

En defensa de Frank Skinner también debemos decir que se trata de un compositor menospreciado a la hora de ser editadas sus bandas sonoras y, salvo contadas excepciones, su obra no ha llegado a ver la luz.

Toda una lástima para un prolífico compositor que no sólo destacó por su notable colaboración con Douglas Sirk, sino también por más de treinta años al servicio de la Universal, componiendo música en todo tipo de géneros cinematográficos y no tan sólo en el de terror, como ha habido gente que ha tratado de encasillarle.

Entre sus mejores obras destacamos, cómo no, las realizadas para Sirk, especialmente Obsesión (1954), Hoy como ayer (1956), Escrito sobre el viento (1956), Interludio de amor (1957), Himno de batalla (1957) e Imitación a la vida (1959).

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El apartamento (1960)

Billy Wilder trabajó durante su carrera con algunos de los mejores compositores cinematográficos de la historia del cine, sólo cabe nombrar a Franz Waxman y Miklós Rozsa para hacernos una idea de ello.

Wilder acababa de trabajar con el veterano compositor Adolph Deutsch en Con faldas y a lo loco (1959) y, contento con el resultado, no dudó en encargarle su nuevo proyecto a este compositor inglés de nacimiento pero que de bien joven se afincó en la meca del cine y no paró de trabajar hasta que, un año después de terminar la película que nos ocupa, con Desnuda frente al mundo (1961) se retiró del gremio y se fue a vivir a su casa de California hasta que en 1980 falleció.

Adolph Deutsch se inició en los Estados Unidos acompañando el cine mudo con sus interpretaciones al piano, luego pasó por Broadway como compositor y arreglista de musicales y poco a poco fue escalando puestos de nuevo en el cine, pasando de ser arreglista, orquestador, director musical y compositor de música adicional hasta finalmente ocupar un lugar destacado entre los compositores más reconocidos de la época dorada del cine norteamericano. Durante su carrera obtuvo tres estatuillas doradas por Oklahoma (1955), Siete novias para siete hermanos (1954) y Annie cogió su fusil (1950).

Pero volviendo a El apartamento, aunque Deutsch figura en los créditos como autor de la música, así como en todas las ediciones discográficas que dicha banda sonora ha tenido, hay resaltar esa letra pequeña que a veces pasamos desapercibida, pues el tema principal de la película, Jealous Lover, no es de Deutsch sino de Charles Williams, quien lo compuso previamente para una oscura película inglesa llamada The Romantic Age (1949). Tras un acuerdo con el editor musical, dicho tema pasó a llamarse Theme from The Apartment y bajo este nombre y tras la película, fue cuando dicho tema alcanzó notoriedad y éxito.

Williams, compatriota (aunque de ascendencia polaco-judía, de ahí su verdadero nombre: Isaac Cozerbreit) y contemporáneo de Deutsch, trabajó de forma prolífica en la radio y el cine inglés de los 30 y 40 y vio cómo su tema se convirtió en todo hito (la versión realizada por Ferrante & Teicher del mismo, consiguió alcanzar el número 10 de las listas Billboard de aquel año), sin que a él le reportase ningún mérito.

Curiosamente, otro Williams, John Williams, estuvo implicado en la banda sonora que nos ocupa, y también ha pasado desapercibido. Sí, el ahora legendario compositor John Williams (para nada familia del Charles Williams que acabamos de hablar), tocaba el piano que podemos escuchar en la mayoría de los temas de El apartamento e incluso algunos de dichos temas cuentan con orquestaciones suyas. La colaboración de Williams con Deutsch también venía de su anterior colaboración con Wilder, Con faldas y a lo loco.

El tema principal se escucha en los títulos de crédito iniciales y posteriormente cuando Fran, sola y angustiada en el apartamento, lo pone en el tocadiscos después de que Sheldrake se lo regalase como regalo de Navidad y éste se haya ido a terminar de pasar la noche con su familia.

Si bien en los créditos suena más grandilocuente, con toda la orquesta y las cuerdas como protagonistas dando la réplica a un melancólico piano solista, en su segunda aparición el tema toma unas connotaciones más dramáticas y tristes, pues el piano alarga cada una de las notas y convierte el tema en algo más apesadumbrado sin perder la belleza del mismo.

Otro tema que merece una mención especial es el llamado Career March, vitalista tema que sirve para que C. C. Baxter nos presente su ciudad, su compañía y a sí mismo tras los títulos de crédito iniciales.

Algunos temas musicales de Deutsch se mezclan con música popular, especialmente en la ambientación sonora de la fiesta del día de Nochebuena.

Por último, destacar que hay otro tema no original de Deutsch en la banda sonora y estamos hablando de This Night, una samba brasileña de Ary Macedo y Ayrton Amorim que se oye en diversas ocasiones a lo largo del film, pero especialmente en la fiesta de año nuevo a la que aisten Fran y Sheldrake.

Ediciones de la banda sonora de El apartamento:
–LP United Artists DFS 54. USA. 1960
–LP United Artists NAS 1011. USA. 1960
–LP United Artists UAL 3105. USA. 1960
–LP United Artists UAS 6105. USA. 1960
–LP Belter 40. España. 1982
–CD Film Score Monthly FSM BOX 03 – Disco 1. USA. 2008
–CD Kritzerland KR 20013-2. USA. 2009

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Plácido (1961)

Luis García Berlanga inicia con Plácido (1961) una relación o tándem perfecto con el compositor valenciano Miguel Asins Arbó (pues aunque realmente nació en Barcelona en 1916, su carrera musical y su corazón siempre han pertenecido a Valencia, donde falleció el 26 de octubre de 1996). Asins Arbó crea para Berlanga la música perfecta, la simbiosis perfecta entre imagen y sonido. Compone música de banda, música popular, música agridulce y esperpéntica (como el cine de Berlanga).

En Plácido (1961) es imposible no recordar el fox-trot que arranca ya en los títulos iniciales y que acompaña los momentos más significativos del film hasta los créditos finales. Un fox viene como anillo al dedo en este film, pues se trata de la música que en esa época se interpretaba en las orquestas que amenizaban los bailes de los pueblos. Se trata de una pieza tristemente divertida, esto es, aunque rezuma esperanza y alegría, esconde un trasfondo melancólico e irónico que encaja con la historia de Plácido, esa España del “Siente un pobre en su mesa”, donde todo es una farsa y por ello la música se suma a esa crítica a la sociedad de la época que nos muestra Berlanga con sus imágenes.

No pueden faltar músicas populares: villancicos (dado que la ambientación de la historia transcurre en Navidad), marchas militares (de las que Asins Arbó es todo un experto pues formó parte del cuerpo de directores de música militar del que se retiró con la graduación máxima de comandante), sevillanas, música de banda, música coral religiosa, fanfarrias disonantes y hasta incluso un vals.

Pero volvamos al protagonista del comentario musical, ese fox-trot inicial. Está compuesto para flauta, clarinete, clarinete bajo, saxofón alto y tenor, dos trompetas con sordina y guitarra y en ocasiones lo hemos podido escuchar en alguna otra versión en la que también se incorpora una batería. Se trata del tema central del film, tema sin el cual no concebiríamos Plácido como esa gran película que es, y que con diferente orquestación y remezcla escuchamos en otros temas a lo largo del film. Asins Arbó aporta con él significación y sentido a las imágenes de Berlanga.

La viuda del compositor, Fina Cebrián, junto al director y guionista Fernando Huertas y bajo el patrocinio de Bancaja, consiguieron en 2002 rescatar del olvido esta pieza y otras muchas de ese gran compositor valenciano en un excelente compacto. Así pues, podemos escuchar obras de ese gran desconocido que es Asins Arbó, en 19 cortes de un compacto, hoy ya difícil de encontrar, y que merecería una reedición ampliada o, por pedir, que incluyese algunos temas más de su filmografía, que llegó a abarcar más de cuarenta títulos para el cine y también televisión.

Datos del disco de Miguel Asins: CD Dahiz 020. Miguel Asins Arbó de Película. España. 2002.

Escribe Juan Francisco Álvarez

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