Victor Young y el cine de John Ford

  05 Agosto 2012

John Ford y sus tres amigos

Victor YoungJohn Ford pecó de ingenuo cuando en unas declaraciones se atrevió a decir: "No me gusta la música de las películas. Detesto ver a un hombre en el desierto muriéndose de sed con la orquesta de Filadelfia detrás de él". Lo bien cierto es que toda la filmografía de Ford está llena de músicas excelentes creadas por grandes maestros de la composición: Max Steiner, Victor Young, Alfred Newman, Franz Waxman, Alex North, Elmer Bernstein, Richard Hageman, etc. son buena prueba de ello.

Ford tampoco renunció en la música de sus películas a sus orígenes irlandeses y por ello exigió a sus compositores incluir canciones o temas populares irlandeses. De ello no se libraron ni sus westerns más tradicionales. Y Ford encontró en Victor Young al compositor que mejor supo plasmar esta peculiaridad tan original y a la vez excéntrica del genial director.

Rio Grande (1950) es la película que cierra la trilogía dedicada a la caballería norteamericana por John Ford, pero también es la primera de la trilogía que nos ocupa en este estudio, aquella trilogía que iba a estar protagonizada por la presencia de Maureen O'Hara, John Wayne, John Ford y Victor Young, de no ser porque el compositor Young falleció en 1956 y no pudo terminar Escrito bajo el sol (1957) 

Todos ellos por parejas trabajaron otras muchas veces pero sólo en estas tres películas: Rio Grande (1950), El hombre tranquilo (1952) y Escrito bajo el sol (1957)  estaban destinados a trabajar los cuatro juntos. Era tal la complicidad que había entre ellos que, por ejemplo, en casa de Maureen O'Hara había toda una ala reservada a Wayne para alojarle durante las temporadas en las que trabajaban juntos.

John Wayne en 'La diligencia'

Asociaciones entre ellos por parejas fueron:

O'Hara - Wayne:
McLintock (1963) de Andrew V. McLaglen y El gran Jack (1971) de George Sherman.

Ford - Wayne:
La diligencia (1939), Hombres intrépidos (1940), Nosotros fuimos los sacrificados (1945), Tres padrinos (1948), Fort Apache (1948), La legión invencible (1949), Centauros del desierto (1956), Misión de audaces (1958), La conquista del Oeste (1962), Un tiro en la noche (1962), El hombre que mató a Liberty Valance (1962), La taberna del irlandés (1963) y muchas otras en sus momentos más jóvenes.

Ford - O'Hara:
Qué verde era mi valle (1951).

Ford - Young:
El sol siempre brilla en Kentucky (1953).

Wayne - Young:
Piratas del mar Caribe (1942).

Pero adentrémonos en el mundo musical de John Ford con esta pequeña muestra que viene también a resumir los escenarios en los que mejor se desenvolvió el director: el Oeste, Irlanda y la segunda guerra mundial.

Rio Grande

Rio Grande

En Rio Grande (1950) hay que diferenciar de partida dos vertientes en su acompañamiento musical. Por un lado, tenemos las canciones y temas tradicionales, y por otro, el score de Victor Young.

Atendiendo a lo que son canciones y temas tradicionales, sin duda hay que hablar de Stan Jones, artífice de tres de las canciones originales. Stan Jones era un guarda forestal que se presentó en Death Valley durante el rodaje de Los tres padrinos en 1948 y de esa manera conoció a Ford y al actor Harry Carey Jr. Tal y como el propio Carey relata en el libreto del compacto de la banda sonora de Rio Grande, Jones se presentó durante el rodaje de una escena en la que John Wayne trataba de obtener agua de un cactus. El guarda forestal le dijo a Ford que de esa especie de cactus nunca obtendría agua, a lo que Ford tozudo como era le demostró al día siguiente que sí era posible, después de haber dejado toda la noche en remojo el cactus que se utilizó en la escena correcta.

Stan JonesCuando un tiempo después Jones se presentó en casa del actor George O'Brien diciendo que conocía a Carey y a Ford, éste ya era famoso pues había compuesto Ghost Riders in the Sky para Riders in the Sky (1949) y la revista Time se había hecho eco de su popularidad. Cuando lo oyeron cantar pensaron en llevárselo a Ford que, un poco enojado, reconoció al guarda pero que al escucharlo cantar le pidió que compusiera algo para Caravana de paz (1950) y, tras ella, algo para Rio Grande, donde además de componer tres canciones, también interpreta el papel del sargento.

De esta manera fue como Stan Jones compuso para Rio Grande tres temas: My Gal Is Purple, Footsore Cavalry y Yellow Stripes. Todas ellas interpretadas por The Sons of the Pioneers, o como el filme aparecen, Los cantores del regimiento.

Además de las canciones de Stan Jones, también hay tres canciones tradicionales como I'll take you home again, Kathleen; Erie Canal y Down by the glen side. La primera de ellas, una tradicional canción irlandesa originaria de Thomas P. Westendorf, cuenta con un significado bastante profundo en el filme, pues es la que dedican los cantores del regimiento a Mrs. Kathleen Yorke (Maureen O'Hara) tras su primera cena en el fuerte cercano a Rio Grande. La canción supone el primer desencuentro entre el matrimonio tras un largo periodo de quince años de no verse, pues Wayne le confiesa a su mujer mientras cantan la canción que ésta no ha sido elección suya, con el consiguiente pero disimulado enojo de O'Hara, pues la canción viene a decir: "Te llevaré a casa de nuevo, Kathleen".

The Sons of the Pioneers

De estas tres canciones, interpretadas nuevamente por The Sons of the Pioneers, la primera y tercera cuentan con la voz solista de Ken Curtis, un actor con una hermosa voz que a la postre acabaría casándose con la hija de John Ford, Barbara, quien por aquel entonces ejercía de editora y asistente de su padre. Ken Curtis era el líder The Sons of the Pioneers tras haberlo dejado Roy Rogers, y el grupo se estaba convirtiendo en un gran grupo de música popular, con un amplio repertorio de baladas del Oeste.

También aparece en el filme el éxito de Tex Owens, Cattle call, interpretada por él mismo, canción que posteriormente harían famosa Eddy Arnold o incluso Elvis Presley con sus interpretaciones.

Y por último también aparece otra canción, Aha, San Antone de Dale Evans, canción que surgió en el último momento, y casi sin pensárselo Ford exigió incluirla en el metraje, por lo que aparece cantada por los actores Ben Johnson, Harry Carey Jr. y Claude Jarman Jr.

Banda sonora de 'Rio Grande'Todas las canciones estaban interpretadas en directo, a Ford no le gustaba enlatar la música. Así que a tal efecto, las canciones debieran parecer de la época en que se desarrolla la acción, pero aún así, los más puristas en el tema, critican a Ford por incluir unas canciones que no corresponden con la época, que son como elementos extraños. Algunos olvidan que películas basadas en la misma época o incluso en épocas más antiguas contienen músicas y canciones más actuales que encajan perfectamente con la idea, los sentimientos y las imágenes que vemos. Ford no prestó importancia a las críticas de estos puristas, y dijo sentirse a gusto con esta música, pues aseguró sentirse enamorado con lo que hizo y por tanto no se arrepiente de ello.

Encontramos también temas tradicionales estratégicamente vinculados a diversas escenas del filme. Así podemos escuchar el tema popular The girl I left behind, al que todos asociamos como tema militar americano o británico y que aunque se cree que su origen está en América, allá por 1650, hay indicios para pensar que su origen realmente fue irlandés. También y como cierre del filme escuchamos Dixie, el himno oficioso de las tropas confederadas durante la guerra civil, y que el General Sheridan ofrece como compensación hacia un matrimonio, el de los Yorke, roto por las exigencias de la disciplina militar.

En la segunda vertiente tenemos las composiciones de Victor Young para la película. Si bien recurre en algún momento a temas preescritos, como es el caso del tema Coming home, donde utiliza la melodía de la canción I'll take you home again, Kathleen, o en Laundresses' row con música irlandesa, en otros casos desarrolla melodías y temas incidentales de una calidad superior.

El tema principal es de gran factura y se puede escuchar a lo largo del filme en diversas variaciones. Y los temas descriptivos de acción demuestran cómo Young dominaba la orquesta y sabía sacar provecho de ella. Sabe incorporar motivos musicales autóctonos para los apaches, en otros momentos hay sonoridades chicanas por la proximidad de Rio Grande con México, hay marchas marciales para la caballería y también un delicado tema de amor para el reencuentro de la pareja protagonista.

Canciones con poesía por letra y música orquestal con hermosas melodías complementan esta hermosa balada del Oeste que es Rio Grande.

El hombre tranquilo

El hombre tranquilo

Con El hombre tranquilo (1952) se produce el reencuentro de estos cuatro en una nueva producción de Republic Studios tras Rio Grande.

Es una lástima que si el lector no conoce la basta obra del gran compositor que fue Victor Young, se lleve la mala impresión de que no sabía hacer otra cosa que realizar variaciones de temas populares, pues tras Rio Grande, aquí con El hombre tranquilo, Ford exige a su amigo Young que adapte temas populares irlandeses. Por ello de nuevo encontramos la canción I'll take you home again, Kathleen y otros temas irlandeses muy populares versionados por el sumiso compositor. Pero Victor Young fue algo más, fue un gran compositor con una prolífica obra, muy versátil pues abarcó todos los géneros y estilos y fue un gran maestro de la melodía.

Banda sonora de 'El hombre tranquilo'La partitura de El hombre tranquilo se sustenta en una melodía de 1949, The isle of Innisfree, original del compositor irlandés Richard Farrelly, quien no aparece acreditado en ninguna parte (ni en el filme, ni en cualquiera de las ediciones en LP o CD de esta música, incluida la más reciente del año 2000).

Esta hermosa melodía brilla con todo su esplendor y con toda la orquesta en la escena en que Sean Thornton (John Wayne) ve por primera vez a la pelirroja Mary Kate Danaher (Maureen O'Hara) pastoreando las ovejas. No menos bella es la escena del beso en el cementerio bajo la lluvia y con viento y truenos, en la que se retoma tan hermoso tema.

Si con Rio Grande podríamos haber hablado de la trompeta como instrumento protagonista en una música marcada por la marcialidad y disciplina de la caballería norteamericana, aquí con El hombre tranquilo el instrumento protagonista es el violín con gran capacidad lírica y evocadora, un gran conocido del maestro, pues es un instrumento que desde los diez años tocó a la perfección.

Victor Young trabajó casi toda la partitura sobre un tema preexistente, aunque no acreditadoSobrecogedor, desgarrador, triste y melancólico lamento el que escuchamos en el corte Forlorn (Mary Kate's lament). De belleza extraordinaria, demuestra una vez más el talento de Young.

Abundan también los temas populares irlandeses cantados y con pobre acompañamiento musical como Galway Bay, una versión vocal de The Isle of Innisfree, The wild colonial boy, etc.

Dinamismo y un ritmo trépidamente de los que quitan el aliento se impone en el corte The Race, presente en la carrera de caballos que emprenden y que se cierra con la entrega de la copa de ganador y el beso de la viuda Tillane a Sean Thornton.

Pero si algo destaca en la música original de Young, además de su preciosismo y su encantadora melodía, es su ironía, su sentido del humor. Se trata de una música humorística en algunos momentos cruciales del filme: cuando se escapan con las bicicletas de la carabina del Sr. Feeney, o en el preludio y en la gran pelea que se origina tras reclamar el resto de la dote.

También su música supo retratar a la perfección el costumbrismo irlandés, la gente con todas sus peculiaridades y contradicciones, y todo y a pesar de utilizar un tema no original, El hombre tranquilo será recordada como una de las mejores partituras de los años cincuenta y también una de las mejores de su compositor, Victor Young.

Escrito bajo el sol

Escrito bajo el sol

Victor Young moriría en 1956 sin poder terminar China Gate, partitura que finalizaría su amigo Max Steiner, y sin poder cerrar la trilogía que estamos comentando. Por ello, para Escrito bajo el sol (1957), John Ford recurre al inexperto compositor Jeff Alexander.

Jeff AlexanderAlexander solo había compuesto hasta el momento algunos filmes de baja calidad y alguna obra mayor de manera puntual entre las que destacan la música que compone para Caravana de mujeres (1951), Fort Bravo (1953) de John Sturges, Rapto (Ransom!) (1954) de Alex Segal, El solterón y el amor (1955) o la sintonía del programa de televisión Alfred Hitchcock presenta (1956).

Así pues, Ford vuelve a utilizar temas preescritos y como la ambientación en este caso es militar, de la segunda guerra mundial, en el filme hay numerosas referencias musicales de temas militares americanos.

En la película se escucha, y con razón, sobre todo el tema Anchors Aweigh (Levando anclas), himno de la Marina de los Estados Unidos compuesto en 1906 por Charles A. Zimmerman, y lo hace en varias ocasiones. Pero en el filme también se escuchan otros temas no originales, marchas e himnos de guerra, música militar.

El tema principal que compone Jeff Alexander destaca por su facilidad en adquirir diversas tonalidades en función de la intencionalidad que se le pretenda dar. Tema camaleónico que igual se carga de metales en los momentos más espectaculares (como ocurre en los títulos de crédito), que igual puede pasar a ser tierno y melancólico en los momentos más intimistas, ayudado por los violines. También puede convertirse en vaporoso, angélico e idílico cuando Spig recuerda en su retirada los mejores momentos vividos en su matrimonio (no en la armada, sino en su vida familiar y en pareja).

Escrito bajo el solDe fuerte y profundo dramatismo es el corte que acompaña al fallecimiento de la primera hija de la pareja, que tras unas campanas a modo de salves, retoma el tema principal más pausado y triste, sin metales pero con cuerdas, cuyas notas en manos de los violines parecen llorar la muerte.

Igual de desgarrador se torna el tema que se escucha cuando tras su visita al hospital, Min se marcha rota tras las palabras de ruptura de Spig.

Las pocas escenas de acción del filme no contienen música. Ford y Alexander reservan la música para apoyar los momentos dramáticos que afectan a Spig, o a la pareja formada por Min y Spig. Es como si ambos quisiesen insistir en que no se trata de un filme bélico, sino más bien intimista, que en definitiva es lo que es.

El mayor pero que se le puede poner a la composición de Jeff Alexander para Escrito bajo el sol es su poca variedad temática, pues prácticamente se reduce a un solo tema, con muchas variaciones y algunos otros cortes para destacar momentos dramáticos muy puntuales.

Con este monotemático desarrollo musical de Escrito bajo el sol finalizamos esta aproximación a esta falsa trilogía, en la que de no haber sido por el fallecimiento de Victor Young se hubiesen encontrado cuatro genios, cuatro grandes autores del cine.

Escribe Juan Fco. Álvarez

'Rio Grande', una de las grandes obras de Victor Young y Ford