-------------------------------------------------------------------------------imprimir

    Título: La golosina visual
Autor: Ignacio Ramonet
Edita: Editorial Debate Madrid, 2000
 

CONTRA LA MANIPULACIÓN IDEOLÓGICA EN EL CINE
Por Arantxa Bolaños de Miguel

Ignacio Ramonet[1], director del periódico mensual Le Monde Diplomatique, y feroz propagandista contra el neocapitalismo, ha escrito esta compilación de varios artículos de igual temática: la manipulación de los medios de comunicación –los mass media–,  en concreto el cine. No siendo un experto en la materia, y sin intentar aparentar lo contrario, este amateur de la crítica cinematográfica nos abre los ojos a la manipulación ideológica del Séptimo Arte.

Este libro es una reedición de uno anterior que escribió Ignacio Ramonet  en 1980, pero éste incluye además una breve introducción, más un apunte sobre las nuevas tecnologías –internet[2]– y del camino que sospecha igual de manido que el cine. La red de redes nació de forma independiente y anárquica –en el mejor sentido de la palabra– como medio de información y comunicación, pero en el siglo XXI se está convirtiendo en una forma nueva más de control por parte de los poderosos hacia el mundo civil.

Analiza pues, de forma pedagógica y con claras intenciones políticas el cine por géneros. Así, desde el cine de catástrofes (como metáfora de la neurosis colectiva norteamericana) que refleja el miedo a ser atacados que sufrió la población en la Guerra Fría, hasta las películas que expresan el horror de la Guerra del Vietnam. Hace una enumeración del género bélico y ensalza Apocalypse Now (Francis Ford Coppola, 1979) como la mejor película que refleja el sin-sentido y la locura de la guerra. También hace un balance de la conexión entre el cine y la publicidad, entre este cine sin pretensiones y de claro contenido ideológico del establishment, y la seducción que provoca la publicidad. La importancia de adaptarse la expresión cinematográfica a las circunstancias del momento, pero no para ser crítica con la situación, sino para evadir de los problemas a la población civil. Así, en momentos en los que la violencia se adueña de las calles comenzaron a aparecer en la pequeña pantalla series que glorifican la labor policial, y ofrecen tranquilidad frente al caos imperante (ejemplos como los de Kojak o Colombo son los que elige Ramonet para representar a esta línea argumental).

Este francotirador contra el poder del capital, en concreto el norteamericano, ha abogado siempre por una independencia europea del control económico y artístico de EEUU[3]. Así, y enfocando más la atención hacia el cine francés –segunda patria suya, ya que su lugar de nacimiento es Pontevedra– ensalza en el capítulo dedicado al cine militante[4], que resulta ser el mejor apartado del libro y en el que expresa su punto fuerte; narra con concisión la evolución del cine militante. Faltan algunos nombres importantes, como Ken Loach y Roberto Rossellini, pero merece sobradamente su lectura. También refleja en un capítulo esta necesidad de diferenciación del cine europeo, pero también su inevitable influencia del cine hollywoodiense en los spaguetti westerns, siendo su máximo exponente Sergio Leone, que a través de la imagen y de los primeros planos sabe como provocar una apabullante tensión y da lección a muchos arrogantes de lo que es el Cine .

El neocapitalismo como forma de poder a través del mercado, en el que a través de la seducción[5] se consigue desviar la atención del consumidor hacia nimiedades e intereses partidistas, es lo que siempre le ha interesado a este politólogo denunciar, sea en su vertiente periodística o ensayística, como en este caso.



[1] Para saber más sobre este polifacético autor visitar  http://www.rebelion.org/autores.php?id=1 y los artículos en su propio periódico, como el siguiente, referido también al poder de los mass media.

[2] Este mismo autor tiene un monográfico sobre este tema : Internet, el mundo que viene, ed. Alianza, Madrid 1998.

[3] Sobre este tema hay innumerable bibliografía, siendo el libro más destacado el que escribió Huy Hennebelle llamado Los Cinemas Nacionales contra el imperialismo de Hollywood, ed. Fernando Torres. Valencia 1977.

[4] Sobre el cine militante hay todo un especialista en España, Andrés Linares que tiene todo un clásico en este tema: El cine militante, Ed. Castellote. Madrid 1976, que llamó a todo este fenómeno de la manipulación ideológica “industria cultural”, siguiendo la estela forjada por la Escuela de Francfort.

[5] “Hoy sabemos, con espanto, que nuestra sumisión y el control de nuestros espíritus no serán conquistados por la fuerza sino a través de la seducción, no como acatamiento de una orden, sino por nuestro propio deseo, no mediante el castigo, sino por el nasia de placer…” pág 37 de Golosina Visual, Ignacio Ramonet, Ed. Debate. Madrid 2000.