|
No
haber ganado el Oscar a la mejor película extranjera no le resta a esta
estupenda comedia de Petter Naess ni un ápice de su valor.
Basada
en una de las cuatro novelas de Ingvar Ambjörnsen (uno de los escritores
noruegos más admirados) que tienen como protagonista al personaje de
Elling, un “loco” muy especial, ingenioso y locuaz, que vive (aislado
por sus miedos) al margen de la sociedad
y que, poco a poco, deberá ir integrándose en ella. La película
está basada, fundamentalmente, en el libro “Hermanos de origen”, el
tercero de la serie, cuyos otros tres títulos son “Vista hacia el Paraíso”,
“El baile de los pájaros” y “Ámame mañana”. Sin embargo, el guión
se lo debemos a Axel Hellstenius, que ya había adaptado anteriormente
otros libros de este autor al cine; además de la versión teatral de esta
película.
Elling
vive ensimismado desde la muerte de su madre. Sólo encuentra en Kjell
Bjarne, un gigante bonachón que arrastra como él una vida traumática,
un cómplice y un interlocutor de sus fantasías viajeras y sexuales.
Después de un período de internamiento/aislamiento en un hospital,
tutelados por los servicios sociales noruegos,
ambos son propuestos para ser reintegrados a la comunidad.
A
través de la narración en primera persona, Elling (E.) nos relata, con
su chispeante elocuencia, su experiencia de vida en sociedad, junto a
Kjell Bjarne, bajo la atenta supervisión de un asistente social (Frank
Asli) que se encargará de valorar sus progresos.
Esta
curiosa y peculiar pareja es tan diferente en su aspecto físico (nos
recuerdan a Asterix y Obelix: Elling es bajito y menudo y Kjell Bjarne
fuerte y grandullón) como interiormente: E. es pulcro y aseado, culto y
muy crítico –tal como demuestra con sus agudas opiniones y valoraciones
políticas y sociales- además de algo retorcidillo, un poco engreído y
“misterioso”, en cambio Kjell Bjarne es confiado y bonachón, espontáneo,
sanote y poseedor de un talento natural para los trabajos manuales.
Las
situaciones que se les plantean a ambos en su convivencia en común y con
el resto de la sociedad están llenas de frescura y gracia, no exentas de
cierta ternura y dramatismo encubierto, pero tratados de forma menos
moralizante y sensiblera que otras producciones que tratan temas
similares. Acciones tan triviales y cotidianas para nosotros como ir a la
compra, hablar por teléfono, ir a comer a un restaurante... o simplemente
salir a la calle, suponen para ellos un gran esfuerzo. Algunas situaciones
resultan abiertamente chistosas, como cuando al ir a sacar un billete de
tren el taquillero pregunta a Elling si quiere un billete sencillo, y él
responde “¿Los hay complicados?”; o cuando les dice Frank, que
tiene doce personas a las que atender, que ellos no son los únicos y E.
contesta que igual que Jesús...; otras ingeniosamente sarcásticas: “Seré
un blanco móvil para la violencia casual”, piensa E. cuando se ve
obligado a salir de casa contra su voluntad, o cuando manifiesta su
asombro ante la poesía lírica noruega contemporánea al asistir a un
recital de la misma...
Las
interpretaciones de los protagonistas son excelentes, al igual que la
puesta en escena: decoración interior realista, estilo Ikea, y cierta
“misteriosa” irrealidad en los exteriores. Bellos encuadres inundados
de luz y color (metáfora de la que irradia esta entrañable pareja, que
nos recuerda a tantas otras parejas cinematográficas: Matthau y Lemmon,
Laurel y Hardy...) y mucho encanto.
En
definitiva, en la película coexisten realidad e irrealidad, mundo real y
mundo interior, verdad y ficción, sociedad y marginalidad... una reunión
de contrarios dispuestos con una naturalidad fácilmente asumible por el
espectador, que disfruta tanto de ella, que sus noventa minutos le
resultan escasos.
Algún
cine actual puede inducir a creer que la magia del cine sólo radica en
surcar el aire en escobas voladoras, teletransportarse en el espacio y en
el tiempo, desafiar la gravedad , atravesar paredes... pero no se
confundan, la magia cinematográfica más pura se produce también
contando historias sencillas, humanas y dotadas de cierto “misterio”.
Si no que se lo pregunten al poeta del chucrut.
Purilia
|
ELLING
Título
Original:
Elling
País y Año:
Noruega, 2001
Género:
COMEDIA
Dirección:
Peter Næss
Guión:
Axel Hellstenius
Producción:
Maipo Film- og TV Produksjon, Maipo
Fotografía:
Svein Krøvel
Música:
Lars Lillo-Stenberg
Montaje:
Inge-Lise Langfeldt
Intérpretes:
Per Christian Ellefsen, Sven Nordin, Marit Pia Jacobsen, Jørgen Langhelle
Distribuidora:
Golem
Calificación:
Todos los públicos
|