| AMANECE
QUE NO ES POCO (Relación de películas que con un
poco de suerte pueden llegar a entretener) BUFFALO,66 (Buffalo, 66).Nacionalidad: Norteamericana, 1997.
Argumento y dirección: Vincent Gallo. Guión: Vincent
Gallo y Alison Bagnall. Intérpretes: Vincent Gallo,
Christina Ricci, Anjelica Huston, Ben Gazzara, Mickey
Rourke, Rosanna Arquette.
Véase EN CADENA DOS NÚMERO 16
Get real (Get real).Nacionalidad: Inglesa, 1998. Dirección:
Simon Shore. Guión: Patrick Wide a partir de su obra de
teatro. Intérpretes: Ben Silverstone, Brad Gorton,
Charlotte Britain.
Véase EN CADENA DOS NÚMERO 16
Gladiator
(Gladiator) - Nacionalidad: USA, 2000. Dirección: Ridley
Scott. Guión: David Franzoni, John Logan, William
Nicholson. Argumento: David Franzoni. Intérpretes:
Russell Crowe, Joaquin Phoenix, Connie Nielsen, Oliver
Reed, Derek Jacobi, Richard Harris, Djimon Hounsou.
Tras la muerte de Marco Aurelio (interpretado por Richard
Harris), su hombre de confianza el general Máximo
(interpretado por Russell Crowe), es víctima de una
cruel conspiración ideada por Cómodo (interpretado por
Joaquin Phoenix), el hijo del emperador. Consigue salvar
su vida, pero será apresado como esclavo y se
convertirá en el mejor gladiador del Imperio, status que
le permitirá buscar venganza.
Espectacular y con un reparto de lujo. Las principales
escenas de lucha son sin duda el mayor aliciente:
impactantes, con una magnífica puesta en escena y unos
efectos especiales muy sofisticados. Llama la atención
la secuencia del comienzo del relato (lo que más me
gustó de toda la película) por su grandiosidad y una
inmejorable ambientación. Destacable también la labor
de los actores: todos muy bien escogidos y estupendos en
sus papeles, aunque destacaría de manera especial a
Russell Crowe.
Sin embargo, y esto es algo usual en Ridley Scott, la
narración es muy irregular. Existe, en sus películas,
una clara tendencia a abusar de los efectismos
grandilocuentes en la puesta en escena y en la
fotografía. Todo ello en detrimento de una continuidad
narrativa rica en matices. El resultado es un relato
excesivamente trillado, en el que no se aporta nada nuevo
al género (a pesar de la brillantez de ciertos momentos
concretos), y al que incluso se podría clasificar de
terriblemente plano (¡no resiste la comparación con
Espartaco!). Por supuesto, ni por asomo hallaremos
reflexiones acerca del poder, el efecto alienante de los
espectáculos de masas, la locura, la violencia y el
papel de los políticos, curiosamente temas de rabiosa
actualidad.
¡Qué suelten a los leones! ... Pollice verso. HISTORIA
DE ROMA: MARCO AURELIO y CÓMODO. LA CAÍDA DEL IMPERIO
ROMANO. Elisa Mª Martínez

Historia
de lo nuestro (The Sroty of us).Nacionalidad: Norteamericana, 1999.
Dirección: Rob Reiner. Guión: Alan Zweibel y Jessie
Nelson. Intérpretes: Bruce Willis, Michelle Pfeiffer.

Véase EN CADENA DOS NÚMERO 16
Mi
pequeño negocio (Ma petite enterprise).
Nacionalidad: Francesa, 1999. Dirección: Pierre Jolivet,
Guión: Pierre Jolivet y Simon Michael. Argumento: La
canción de Alain Bashung. Intérpretes: Vincent Lindon,
Roschdy Zem, François Berlénad, Albert Dray
Gente afín a la producción de los filmes de Tavernier
avalaban esta película. Y en ella entramos optimistas,
esperando una comedia fresca, divertida. Ya se sabe lo
que hoy (salvo casos aislados) pueden dar las comedias
francesas. Esta realmente va por esa línea. Ni ofrece,
ni da. Un tema que puede dar para cualquier tipo de
película se convierte en una historia parada y de escaso
atractivo. Un incendio (que luego resulta provocado por
una especie de "ira" -¿racial?-) en una
fábrica de muebles pone en pie la historia, la pequeña
-o inexistente- historia. El cobro del seguro va a
resultar difícil porque la sub-agencia se queda con el
dinero de las falsas pólizas. Se fuerza la historia
dando giros realmente incomprensibles. Por momentos la
historia -la entrada el domingo furtivamente en las
oficinas centrales de la compañía- resulta demencial.
El problema es que todo se cuenta igual, es monótono y
estático. Es decir, todo muy cotidiano, con personajes y
situaciones de gente muy educada y muy compresiva. Para
lo bueno y para lo malo el clásico filme francés, que
debe gustar mucho allá. Acá nos dice muy poco, hasta el
punto de resultarnos aburrido y cargante. Y es que todos
estos filmes nos parecen iguales, cortados por el mismo
patrón. LOS FRAUDES. Mr. Arkadín
Ojos que te acechan (Eye of the
beholder). Nacionalidad: Brtitánica-Canada, 1999.-
Guión y Dirección: Stephen Elliot. Argumento: la novela
de Marc Behm. Intérpretes: Ewan McGregor, Ashley Judd,
Patrick Bergin, K. D. Lang
El autor que sirvió de base, ¡nada menos, para Charada
es el autor de esta película que ya había sido objeto
de una primera versión en el cine francés (Claude
Miller, director). La verdad es que no entendemos
demasiado bien cual son los planteamientos del realizador
en esta ocasión. ¿Qué había material para una
película interesante? Por supuesto, lo que ocurre es que
a una realización equivocada, repleta de ángulos
atrayentes y planos rebuscados, se superponen varias
historias cuyo resultado final parece reconducir a una
extraña historia de amor, culpa y redención. Lo
exagerado de la planificación no se corresponde con unas
ideas que a veces quedan demasiado simples y forzadas (la
representación de la hija muerta del protagonista).
Desde un aparente punto de observación de todo y por
todos. Una visión desde "un más allá" o un
"más acá" donde todas las acciones forman
parte, sobre todo, de una concatenación de
acontecimientos, la película se muestra demasiado
ambiciosa. Su vuelo termina por ser corto. La metáfora
resulta excesiva e infantil. ¿De qué o quienes es la
culpa? Veamos: "todos" somos observados. Pero
¿para qué? Para ser defendidos o encauzados hacia el
orden. La sofisticación lo es todo. Aquí y allá se
mira, se ¿acecha?. Pero el acechador o el buscador del
culpable termina por dar la vuelta a la historia que
acaba siendo la del... ángel de la guardia, un ángel
protector que impide a la malvada (?) ser castigada.
Quizás porque el ángel se enamora de su observadora,
quizás porque era su misión desde el principio. Por si
no ha quedado claro el ángel, en estrecho contacto
siempre de las fuerzas superiores que todo lo pueden,
habita en una... Iglesia. Nada menos que -¡oiga, como es
posible!- en el campanario.
Filme desigual. Irritante y a veces simpático.
Incoherente y falsamente preciosista. Surrealista y
vulgar. Enigmático, deambulando por las sendas entre el
bien y el mar, entre el documental turístico y el amor
más fu que "loco". Lo peor, a veces en cine,
es que el director se vea y en está se deja traslucir
bastante. Lo malo es que confunde el esteticismo y un
montaje atropellado con un ceder la película a las
pretensiones de una historia. Eso si un tanto relamida y
absurda: los caprichos de un ángel convertido en una
especie de descompensado James Bond o viceversa. LO
RELIGIOSO. AMOR LOCO. Mr. Arkadin

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