AQUÍ UN AMIGO  por el Sr. Kaplan y Mr. Arkadin.

La revista "Internauta" En cadena dos está abierta a todos cuantos quieran enviar sus escritos, críticas y colaboraciones, así como igualmente a aquellos que simplemente intentan dar sus opiniones sobre el cine que ven o a los que desean preguntar datos concretos sobre películas, directores, técnicos, actores...  ESPERAMOS VUESTRAS CARTAS. Deben enviarse al siguiente correo electrónico (indicar que se trata para EN CADENA DOS.- Sr. KAPLAN.- Mr. ARKADIN): misterkaplan@encadenados.org


Contesta el Sr. Kaplan:

Contesta Mr. Arkadin:

¿Y si no me gusta el fútbol que debo hacer?.   ¿Se trata de un seudónimo o de una pregunta? Está claro, quieres decir algo así como que este mes de junio ha sido de ausencia casi total de cine, y, naturalmente, la culpa la tiene el campeonato europeo de fútbol. Incluso nuestra revista, también amparada por el (¿sólo?) paréntesis veraniego se ha retrasado bastante. También pocas cosas, bien es verdad, había que decir, aunque, desde allá, desde el otro lado del Océano se pregunten algunos que es lo qué pasa. Simplemente, el fútbol manda. Los cines se vacían, las calles -sobre todo si juega la selección del país de turno- aparecen casi desiertas. ¿Por cierto hay alguien que se anime a "catalogar" una serie de grandes, o relativamente importantes, películas sobre el deporte del balompié? Sobre deporte (?), probablemente, las películas más interesantes han sido de boxeo. Algunas realmente excelentes, inolvidables. De fútbol Huston dirigió un filme (¡venga: a recordar el título!) que venía a demostrar que el muchas veces interesante director no sabía nada de ese deporte. Y en España hay cosas desde intentos de comedias (El fenómeno) hasta exaltaciones de personajes vía política (Los ases buscan la paz).
 

Helana que no armo Troya No, no tenemos nada contra las mujeres que dirigen, ni contra las guionistas, que suelen ser tan excelentes -cuando escriben buenas cosas- como los hombres -cuando ídem-. Si como directoras aún no ha salido el equivalente a un Ford o un Hichcock (en literatura si hay grandes "autoras" de novelas de "suspense", terror o misterio) es porque simplemente el cupo de realizadores ha sido muy superior al de las realizadoras. Pero, de ahí a defender lo indefendible. "Nuestra" Ferreira (Patricia) por el momento no se muestra como una gran directora a la que hay que seguir (otra cosa sería Isabel Coixet), lo que no quiere decir que mañana sea capaz de rodar una gran película. Lo que tampoco vale demasiado, a pesar de ciertas críticas laudatorias, es la obra primeriza de la hija de Coppola, esa cosita -con buenas intenciones- de La vírgenes suicidas. Eso si, parece -o aparece- mejor directora que interprete. Su comienzo en aquella importante "cosa" de El padrino III, el fin de la serie Corleone de papá Coppola era risible. Esperemos, para decidir, sus próximas obras como realizadora. Todo (o casi) "cerca" a esta mujer con el mundo del cine. A su padre, hay que unir el marido, un director especializado en videoclip que le dio por ser actor en la insoportable Tres reyes y que se inicio como director en la "atolondrada" Cómo ser John Malkovich. Por cierto el del protagonista de Las amistades peligrosas también ha decidido pasar a la dirección. Su película se rueda en España y esperamos que sea menos... nerviosa que sus interpretaciones. ¡Cuidado que tiene tics el citado John! A este paso va a ganar al gesticulante Nicholson
 
 
 

Roberto Arnau.- No, lo siento, no me entusiasma el cine francés...actual. SI me interesan, como me ocurrió con la nouvelle vague, algunas obras de sus grandes realizadores, pero en general me parecen una cosa..., no se como decirlo, muy "trillada", repetitiva... Todas las películas francesas actuales medias parecen idénticas, menos mal que de vez en cuando Rohmer prepara uno de sus divertimentos, Tavernier una de sus excelentes reflexiones o Godard sus innovaciones o alucinaciones. Mucho más de tarde en tarde Resnais recuerda que fue grande... Muy poco más, la verdad hay que añadir a la nómina. No me extraña, por ejemplo y por seguir el tema, que Tavernier no hiciera presión -aunque lo premiado, otro filme francés, era muy flojito- por elevar al primer premio en el último festival de San Sebastián al último Deville -Las confesiones del doctor Sach-, una obra que sonaba demasiado a Hoy empieza todo pero sin su fuerza, ni sentido grandioso, problemático y de choque.
 

Elena Risueña. Al igual que a ti me suele ocurrir que hay una serie de películas que, sin esperar nada de ellas, las "descubro" entre tanta vulgaridad. Y te sientes muy reconfortado. Pasas por un cine, ves el cartel o el titulo. No sabes nada de ella, pero decides hacer un esfuerzo... Y resultan una pequeña (ita) sorpresa. Eso es, realmente, una auténtica gozada. Insisto, no es que sea grandes películas, pero... Es lo que parece te ha pasado con esa extraña producción franco-australiana (y no se qué más) de Yo y yo misma. No sé porque me recuerda a Eva y Adán, aquella cosita estrenada el pasado año. Quizás por su frescura, aun teniendo en cuenta que bebe en muchísimas fuentes incluida la española -y casi olvidada- La vida en un hilo de Neville. En ese sentido uno no pudo menos que admirar y recomendar, como hizo el mes pasado, la última interesante obra de Winterbottons, Contigo o sin ti. Gran ejemplo de pequeño gran filme. Como el año pasado ocurrió con la casi ignorada La hija de un soldado nunca llora.

Ricardo sin cabeza - Una pena que Tim Burton no viniera a Valencia al festival de Cinema Jove, donde se le "intentó" rendir un homenaje, proyectando toda su obra. ¿Discutibles esas proyecciones? A lo mejor porque son -salvo la primera- bastante conocidas, pero es una gozada volverlas a ver en pantalla grande y con buen sonido y no sólo por la pantalla -aunque sea rectangular- de la televisión. Burton, como la mayoría de los directores actuales, sólo se mueven... por imposiciones de las productora. Parecen tener bastante con ello. Las actuales promociones de las películas son atosigantes y escandalosas. Burton estuvo por España (creo que en Madrid y en Barcelona) promocionando sus cabezas cortadas. Y fue un número. Todo él lo es. Pero, insisto, entonces, había una razón de tipo económico. Ahora no las había y no tenía necesidad alguna de que lo paseasen por aquí y por allá para dar rienda suelta a su personaje. Verle, oírle contar sus historias -aunque no se sepa el idioma inglés- es todo un espectáculo. Un niño grande, como el bueno de "Manostijeras", que mira asombradamente a un mundo que no entiende o que no le entiende. Pero exigiendo un talonario para -y por razones económicas- poder desplazarse de un sitio a otro. Directores de ahora, de hoy mismo, de aquí y de allá. ¿Qué decirte de los ciclos de -ya que hablamos de Burton- de "Cinema Jove"? Interesante pero escaso el ciclo de la Hammer -un grupito de películas de la gran productora del fantástico- e interesante -aunque hay otros nombres más importantes en el mundo del cine- el de George Pal (por cierto que en el certamen se llegó a proyectar una copia en blanco y negro de Cuando ruge la marabunta). En las películas a concurso ha habido de todo. Lo mejor -que es lo más específico del certamen- los cortometrajes internaciones y las producciones de los jóvenes escolares -cuyos chicos y chicas se lo han pasado muy bien por aquí- mostrando que -aunque sea en vídeo- con cinco mil pesetas -y muchas ideas- se pueden hacer milagros. No estaría nada mal que cualquier genio de tres al cuatro se hubiera "perdido" por esas jovenzuelas sesiones. Lo que uno no acaba de entender es el silencio casi total que genera el certamen en los medios de comunicación sobre todo cinematográficos. El público parece que al fin, después de 15 años, se entera que existe el festival, aunque sea por las sesiones al aire libre. Y, si encima, como en este año, han faltado estrellas. Ah, por cierto, Burton se encuentra enfrascado en una nueva versión de El planeta de los simios. Seguro, seguro que da la vuelta a la historia original. Cualquier cosa puede esperarse del antiguo ilustrador de la Disney.

Socorro Piadesca  Sí, resulta, cuando menos sorprendente que abunden tal cantidad de películas con temática -más o menos escondida- religiosa. En algunos casos la cosa viene de novelas originales (caso del Greenne de El fin de un romance, El final de la aventura o Un romance acabado o lo que se quiere) convenientemente alteradas, en otras de obras convenientemente preparadas/alteradas por sus guionistas, que llegan a decir, incluso, que han eliminado las citas religiosas originales del autor ídem (pero se supone que no bíblicas) como es el caso de Scorsese y su guionista Schrader en esa "frescura" que es Al límite. Pero hay más: hasta en esa obra algo insólita y también algo pesada que es Pi se encuentran elementos con referencias de luminosa transcendencia, aunque en este caso, uno no sabe la razón, se sienta "atacado" por ciertas premisas cronenberianas. Claro que hasta las campanas de un más allá protector llenan de delirio las imágenes de Ojos que te acechan.
 

Marcos Constantino.  De la historia a la realidad se sigue el mismo camino que de una novela a una película. Se parte de una y se llega a la otra. O una es lo que hace posible que se construya una historia más afín al espectador, más fácilmente visible. La vida de Marco Aurelio y de su hijo Cómodo (Gladiador) es al menos la segunda vez que se lleva a la pantalla. La otra fue en La caída del imperio romano de A. Mann En ambas existen realidades y licencias "poéticas". La peli de Scott es un espectáculo videoclipero mientras que la de Mann se plantea como una mezcla engolada de teatro shakespeareano y espectáculo de masas a lo... Bronston. Se puede uno quedar con algunas imágenes de una u otra película, pero poco más. La de Mann era demasiado pesada e intragable como típico espectáculo de romanos y la de Scott demasiado simplona para ir más allá de su gran duración. La Cleopatra de Mankiewicz es otra cosa. El estruendoso Gladiador ha dado dinero en taquilla pero no tanto como para pensar que hay que volver al pelplum. La vida de Marco Aurelio merecía una mejor película que las obras del excelente Mann o del funmambulesco Scott.
 
 

Caridad Eúfrates.  ¿Qué no has visto buenas películas desde hace un mes? Sí solamente ha sido en ese tiempo te puedes dar por dichosa, porque el año -salvando cuatro o cinto filmes - es malo de necesidad. Personalmente, por ejemplo, ni siquiera veo la grandeza de ese mediocre título-último del señor Frears -Alta fidelidad-, cuyo humor (hasta el doble sentido del título) no encuentro por parte alguna. Eso si, el final, con ese impresionante sermón moral sobre "ya está bien de ser niños", es propio de su director, uno de los realizadores más morales del cine actual. Sermones los suyos, incluso, más rimbombantes que los de Scorsese, que ya es decir. De tu comentario me quedo con lo que dices sobre la avalancha del cine bien intencionado. Algo que, naturalmente, no quiere decir buen cine. Ante cosas así recuerdo las palabras de Clarín cuando decía que no se debía confundir la ética con la estética. Por cierto ¿que me dices -si la has visto- de esa versión doblada de Cotton Mary? Parecía recordar-sólo que en castellano-indio aquellos divertidos doblajes de las personas de color en las películas de los años 30-50 (¿recuerdas a la "criadita" de Lo que el viento se llevó?). Por cierto, agárrate el cinturón que el verano viene cargado con películas de muy escaso interés. Ni siquiera aparecerán sorpresas -¡veremos!- como los Vampiros de Carpenter.
 
 

Vicente Grau.   Me parece estupenda la coincidencia de los premios anuales de la cartelera Turia de Valencia por lo que se refiere a las películas extranjeras y españolas estrenadas el pasado año. Probablemente Solas (sin lugar a dudas por lo que respecta al cine español) y Hoy empieza todo (más discutible) señalen ese punto de calidad, que para si quisieran otros muchos títulos. Lo que ya no entiendo tanto es el afán de la importante y discutible cartelera por dar importancia excesiva a los espectáculos -y películas- porno, cuando muchas veces (por no decir siempre) no tienen ninguna calidad. No venía mal de vez en cuando volver a escuchar las palabras de aquel siempre joven profesor Aranguren sobre el declive de nuestra civilización, Pero como no queremos ponernos pesados, ni intransigentes, solamente queremos aludir a un hecho que nos ha resultado cuando menos sorprendente: el galardón que la Cartelera ha concedido a la revista "Cinemania". ¿Es que no hay otra mejor? ¿Qué extraños intereses económicos se esconden en tal operación? Considerar a "Cinemania" una gran revista de cine es simplemente un pacto con ciertos medios de comunicación. "Cinemania" no hace más que seguir la línea del "Premiere" francés o inglés o de las españolas "Fotogramas", "Imágenes de actualidad"... Nada nuevo bajo el sol en "Cinemania", aunque sí lo hay: utilizarla para potenciar las películas producidas por su propio productor -o empresa- mediático (a). Incomprensible, realmente.
 
 

Elvira Santana. Me alegro que hayas disfrutado con -¡al fin se ha estrenado!- el último filme de Egoyan. ¿Por qué se ha tardado tanto en estrenarse? Misterios de la distribución. Con todos los peros, es, sin duda, una obra interesante que vuelve a utilizar como fondo el vídeo y la televisión (aunque aquel sea más como un sentido de recordatorio/mental: ¿es que acaso no vivimos todos de la tele?). Vuelta sobre el mundo de los cuentos y de las ilusiones, de los cantos/sueños infantiles -¿no lo era también su anterior obra?-. Curiosa mezcla de "Caperucita", "La Bella y la Bestia", "El coleccionista" y hasta de "Psicosis"... sin olvidar (como dice Gloria Benito en su crítica) ese pequeño homenaje (¿o desliz freudiano en una película freudiana?) al Ford de El hombre tranquilo. Lo que, por cierto, es indefendible es la Misión a Marte -también retrasado su estreno- de De Palma. Una de cal y otra de arena en el cine de uno de los mayores imitadores del cine. Después de la brillante Ojos de serpiente (siguiendo a la adocenada y sabida Misión imposible) nos trata de vender un 2001 más lamentable aun que muchas de sus imitaciones. Triste/desangelado homenaje de De Palma, si fue ese su pensamiento, al desaparecido Kubrick.